| |
Evaluación de la
estrategia educativa utilizada en el Head Start de la New
York Foundling Hospital con padres de niños(as) de edad
preescolar para promover su crecimiento y desarrollo
integral
Josephine Snow de Carmona
Ana Navarro Porrata
Zoraida Morales del Valle
Introducción
El Programa de Head Start del "New York Foundling Hospital
de Puerto Rico" es uno de tres programas auspiciados por
dicha entidad orientados hacia el bienestar del niño(a). Los
servicios de este Programa se iniciaron durante los años
1984 al 1987 y se ofrecen en tres centros (Centro de la
Providencia seguido del de la Esperanza en Cantera, ambos en
Hato Rey y el Centro de las Flores, en Coamo).
El funcionamiento de estos centros está enmarcado dentro de
la filosofía del Programa Head Start, llenar las necesidades
individuales ofreciendo una variedad amplia de experiencias
de aprendizaje a niños(as) preescolares con el propósito de
promover su crecimiento y su desarrollo intelectual y
socialemocional de acuerdo a las características étnicas y
culturales de la comunidad que sirve (Head Start Bureau,
1993). Basado en el concepto de prevención, la meta general
del Programa es fomentar el desarrollo individual del niño(a)
a la vez que enriquece la vida familiar fortaleciendo las
destrezas de crianza de los padres, y sobre todo, en
aquellas familias consideradas de alto riesgo.
El Programa ofrece los siguientes servicios para llenar su
meta:
-
educativos (para fomentar el crecimiento intelectual,
social y emocional del niño(a) a través de actividades
como juegos dentro y fuera del salón de clases y se les
introduce a los conceptos de palabras y números)
-
de
salud (enfatizando la identificación temprana de
problemas relacionados con la salud del alumno)
-
participación activa de los padres, como la influencia
más importante en el desarrollo del niño y
-
sociales. Estos últimos están organizados para ayudar a
las familias a evaluar sus necesidades y proveerles
servicios estructurados dentro de sus propias
fortalezas.
Este
programa tiene dos años de duración e incluye a la familia
del niño(a) participante. La primera fase dura seis meses y
consiste de la identificación y reclutamiento. Durante este
período se provee servicio de matrícula, cernimiento del
desarrollo, de la salud y la nutrición y orientación a
padres sobre el nivel de desarrollo de sus hijos(as). Para
determinar el nivel de desarrollo del niño(a) se utilizan
instrumentos de cernimiento en diferentes áreas del
desarrollo humano, (personal social, motor adaptativo,
lenguaje y motor grueso), estilos de aprendizaje, categorías
del temperamento del niño(a) y percepción de los padres en
cuanto al funcionamiento del niño(a) en las áreas ya
mencionadas.
La segunda fase dura un año. Esta es la de asistencia del
niño(a) al centro. En esta fase se ponderan las necesidades
del niño(a) y su familia de acuerdo a las etapas del
desarrollo de éste/a, tales como, las destrezas en el área
motora. Se estudian asimismo el área psicosocial y los
aspectos socioeconómicos de su familia. Se llevan a cabo una
serie de reuniones con los padres para orientarlos e
indicarles las aportaciones de cada profesional de la salud
y su disciplina en el ofrecimiento de servicios y cuidado en
salud del niño(a) y su familia. Además, se les orienta sobre
los aspectos nutricionales y de salud. Los padres reciben
los resultados del cernimiento del desarrollo para que
puedan ubicar a sus hijos(as) en el nivel de funcionamiento
correspondiente.
Se organizan, además, una serie de actividades educativas
que requieren la participación y el envolvimiento de éstos.
Estas actividades son Explorando el Arte de Ser Padre
y el Café Mañanero. Explorando el Arte de Ser Padre
consiste de un programa de 20 sesiones de orientación sobre
áreas del desarrollo del niño(a) y estrategias que tengan
que utilizarse para que los padres sean los primeros
educadores de sus hijos(as). Tiene como objetivos generales
que los padres se conozcan a sí mismos, que conozcan a sus
hijos(as) y que utilicen los conocimientos adquiridos al
decidir cómo han de criar a sus hijos(as). La segunda
actividad, el Café Mañanero, se lleva a cabo todas
las mañanas de 8:00-9:00 a.m. en el salón de padres con el
fin de que éstos se conozcan y tengan un tiempo para
compartir. Se utiliza la oportunidad para ofrecer charlas,
orientaciones y discusión de situaciones sugeridas por los
padres.
La tercera fase, la de transición, comienza al final del año
de asistencia al centro y tiene una duración de seis meses.
Se prepara un informe final sobre el funcionamiento del
niño(a) para iniciar el proceso de transición escolar y se
discute con la institución en la cual se ubicará el niño(a).
Si regresa al hogar se prepara un plan individualizado
haciendo énfasis en actividades que se desarrollan en el
hogar.
Dado que estos centros "Head Start de la New York Foundling"
utilizan un programa abarcador y específico de intervención
con los padres en el proceso educativo, este estudio tiene
como objetivo analizar el efecto de este modelo de
intervención sobre: las actitudes y conductas facilitadoras
del desarrollo de los niños(as), la percepción de los padres
con relación al desarrollo de sus hijos(as), la búsqueda por
parte de los padres de los servicios de salud necesarios
para mantener la salud integral de los niños(as), el
desarrollo psicosocial y el estado de salud del niño(a).
Metodología
La población de este estudio consistió de todos los niños(as)
que fueron admitidos a los tres Centros Head Start que
operaban bajo la "New York Foundling Hospital" (Las Monjas
en Hato Rey, La Esperanza en Cantera y Las Flores en Coamo)
durante los años 1984-1987. Para los años 1984-85, esta
población consistía de los niños(as) participantes en Las
Monjas. En los años 1986-87 la población estudiada consistió
de los niños(as) participantes en los centros que estaban
operando.
El total de niños(as) matriculados ascendió a 531. De este
total, se escogieron aquellos que llenaron todos los
requisitos para el estudio de evaluación, 200 o el 38% de
todos los matriculados. Estos tenían que haber completado
las tres pruebas administradas al comenzar y al finalizar el
Programa. Estas tres pruebas fueron: Perfil del
Desarrollo de Carolina del Norte, Inventario de Estimulación
en el Ambiente del Hogar (Home), Prueba Denver del
Desarrollo del Niño.
El Perfil del Desarrollo de Carolina del Norte es un
inventario de conducta observable diseñada para usarse con
niños de 2 a 5 años de edad. El propósito es medir el
desarrollo sicosocial del niño(a) según la percepción de un
experto en la materia. Permite determinar el nivel del
desarrollo en 6 áreas, a saber: motora fina, motora gruesa,
percepción visual, razonamiento, lenguaje expresivo,
lenguaje receptivo y emocional social. Las tareas se
presentan en secuencia evolutiva y por áreas. Este permite
comparar al niño(a) consigo mismo/a. No pretende ser de
índole diagnóstica, sino para determinar si el niño(a) puede
o no realizar la tarea específica.
El Inventario Home diseñado por la doctora Caldwell (1970)
mide la actitud y conducta de los padres hacia el niño(a) en
el hogar. Se usa extensamente en Norte y Sur América para
medir el potencial de estimulación física, intelectual y
socioemocional con que cuenta un ambiente determinado
conducente a un desarrollo temprano. Está organizado en dos
niveles. El primer nivel cubre desde el nacimiento hasta los
tres años. El segundo, que fue el que se utilizó en este
estudio, corresponde al nivel preescolar, de tres a cinco
años y contiene ocho escalas. Estas son las siguientes:
-
estimulación mediante juguetes, juegos y materiales de
lectura,
-
modelaje y fomento de la madurez social,
-
ambiente físico seguro y limpio conducente al desarrollo,
-
cariño,
cordialidad y orgullo propio,
-
estimulación de conducta académica,
-
estimulación del lenguaje,
-
variedad de estimulación, y
-
castigo
corporal
La tercera
prueba utilizada fue la Prueba Denver del Desarrollo del
Niño. Se cumplimenta de acuerdo a la información ofrecida
por los padres y/u observación del infante y/o niño(a) por
un examinador. Esta prueba consiste de la evaluación
progresiva de la tareas del desarrollo en la áreas de
destrezas personal social, motora gruesa, motora fina
adaptativa y lenguaje en niños(as) de 0 a 6 años de edad. En
este estudio se utilizó para medir la apreciación que tiene
el padre y/o la madre de su hijo/a en cuanto a sus niveles
de funcionamiento en las distintas áreas del desarrollo
antes y después que éstos fueran sometidos a orientación
sobre el desarrollo, crecimiento y manejo de la conducta de
su hijo/a.
Estos tres instrumentos se administran al ingreso y al
egreso de los niños(as) al Centro, lo cual le permite al
investigador analizar cambios durante este período de tiempo.
El Inventario Home fue validado con niños(as)
puertorriqueños (Cruz, 1985). La Prueva Denver ha sido
adaptada a la población hispana en los Estados Unidos (Frankenburg
y Dodds, 1969) y se utiliza en la mayoría de los Centros
Head Start, mientras que la escala de Carolina del Norte ha
sido validada por el Departamento de Educación de Puerto
Rico (Underwood, 1972) con niños(as) del sistema público.
De los expedientes se obtuvo la siguiente información: edad,
sexo del niño(a), características demográficas de los padres
o encargados del niño(a), problemas de salud de los miembros
de la familia y el niño(a), servicios de cuidado en salud
que recibe el niño(a) e información sobre la asistencia de
los padres a las actividades de Explorando el Arte de Ser
Padre y el Café Mañanero. Se recopilaron, además, los
resultados de la pre y post adminstración de los siguientes
instrumentos: a. el Inventario Home, b. de la Prueba Denver,
c. Perfil de Desarrollo de Carolina del Norte.
La participación de los padres en las actividades educativas
se midió en términos de si asistían o no a las actividades
educativas, ya que ese fue el único indicador que se pudo
obtener para observar el efecto de la intervención del
Centro en los padres y, por consiguiente, su posible efecto
en el desarrollo de destrezas que le sirven para una mejor
comprensión y manejo educativo de sus hijos(as). No se pudo
determinar el número de veces que los padres asistieron a
estas actividades, ya que no existe una hoja de asistencia a
éstas que incluya el nombre del niño(a) y el de su padre o
encargado. Sólo se pudo obtener la firma del padre o
encargado en la hoja de asistencia y ésta se compara con el
nombre del padre, madre o encargado en el expediente del
niño(a).
Se analizó el impacto que esta intervención tuvo en el
componente familiar en términos de los conocimientos,
actitudes, conductas y percepción de los padres hacia los
niños(as) y en el desarrollo psicosocial del niño(a)
mediante un análisis de contingencia. Los cambios en
actitudes y conducta de los padres se midieron utilizando el
resultado del Inventario Home administrada a padres en el
hogar al ingreso y egreso del niño(a) del Programa. Los
cambios en percepción que tienen los padres sobre el
desarrollo del niño(a) se midieron utilizando los resultados
de la Prueba Denver según cumplimentada por los padres al
empezar y terminar la estadía de los niños(as) en el Centro.
En ambos casos se midió el impacto en términos del por
ciento de cambio en la puntuación del promedio aritmético en
la pre y post administración en relación con la asistencia
del padre, o la madre, o ambos a la actividad.
Los cambios en el desarrollo psicosocial se midieron con los
resultados del Perfil de Carolina del Norte administrada por
los psicólogos a los/as niños(as) antes de éstos entrar al
Centro y después de terminar su estadía en éste. Además, se
calculó la proporción entre la edad equivalente promedio
obtenida por los niños(as) en las áreas del lenguaje,
emocional-social y motor fino adaptativo de la Prueba Denver
y la edad equivalente estimada por el psicólogo en las áreas
correspondientes del Perfil de Carolina del Norte al
comenzar y terminar su adiestramiento en los centros. Se
determinó la diferencia entre ambas proporciones esperando
que la proporción normal será 1 a 100 si coincide el
sicólogo y padre o madre en la edad equivalente de las áreas
examinadas. Así se determinó cuánto se acercaba o alejaba la
percepción del padre o la madre de la percepción determinada
por el sicólogo sobre el desarrollo del niño(a) en las áreas
antes mencionadas.
Para determinar si los padres buscaron los servicios de
cuidado en salud identificados como necesarios para mejorar
la salud de sus hijos(as), se utilizaron los resultados de
las pruebas de cernimiento de audición, visión, hemoglobina
y los resultados de reexamen para todas aquellas pruebas que
resultaron positivas o en casos que tuvieran diagnóstico de
condiciones de salud que ameritaron servicios médicos. Se
estudió el por ciento de cambio entre el número de niños(as)
que dieron positivo en las pruebas de cernimiento y los que
salieron negativos en reexamen.
Se determinó el estado nutricional de la población bajo
estudio en aquellos casos donde se pudieron obtener las
medidas de peso y talla por edad de los niños y niñas al
ingreso y egreso de éstos del Centro (127 expedientes: 62
niños y 65 niñas). Se determinó el peso y talla promedio por
edad y la desviación estándar por cada grupo de edad y sexo
(3, 4, 5 años) al ingreso y al regreso del Programa. El
resultado se comparó con el porcentilo 50 de cada medida por
grupo de edad y sexo, usando las tablas de peso y talla por
edad y sexo de la Organización Mundial de la Salud (Working
Group WHO, 1978) adaptadas de las tablas del National
Institute of Health Statistics, de 1975, que abarca datos
desde el nacimiento hasta los 10 años de edad.
Se estudió la distribución centilar de peso/talla para los
niños y las niñas al éstos ingresar y egresar del programa
para ver si estaban bajo peso o sobre peso para talla. Se
considera a un niño(a) sobre peso si su peso/talla cae sobre
porcentilo 95, y bajo peso/talla si cae bajo el porcentilo
cinco. Se determinó si hubo cambio de porcentilo de la
medida de peso/talla de los niños y las niñas al comenzar y
al terminar el programa. Se distribuyeron estas medidas en
relación a la asistencia o no del padre o la madre de los
niños(as) al Café Mañanero. Esto se hizo con el propósito de
ver si la información obtenida en el área de nutrición en la
actividad unida a los servicios nutricionales dentro del
programa impactan el bajo peso o sobre peso para talla de
los niños(as) al egresar del programa.
Resultados
Del examen de los expedientes de los niños(as) de la muestra
se presentaron los siguientes hallazgos en el área
sociodemográfica. El 51% de los participantes (N=200) eran
niños y el 49% niñas, de 3, 4 y 5 años. La mediana de edad
materna fue de 26 años y la paterna, de 31 años. La custodia
del 65% de los niños(as) estaba en manos de ambos padres; en
una tercera parte, estaba en manos de uno de los padres o de
otras personas. En la mayoría de estos casos, la custodia
correspondía a la madre (17%), mientras que el padrastro
tenía la custodia de un 8%, los abuelos un 3.5%, y otras
personas un 3.5%. Esto sugiere que un alto porciento de
estos niños(as) vivía en hogares incompletos de acuerdo al
concepto tradicional de familiar nuclear. (Véase Gráfica 1
en Apéndices).
El análisis de la estructura familiar evidenció que en un
28.5% de las familias el padre no residía en el hogar,
mientras que solo un 4.5% no residía la madre. (Véase
Gráfica 2 en Apéndices). Un 62% de los niños(as) tenían uno
o más hermanos residiendo en el hogar, mientras que un 50%
tenía a una hermana; un 26.5% tenía a otra persona
residiendo en el hogar. El tamaño promedio del grupo de
familias fue de 4 personas. (Véase Gráfica 3 en Apéndices).
Alrededor del 89% de las familias están bajo el nivel de
pobreza y un 66.5% de estas familias reciben subvención del
Plan de Asistencia Nutricional. Un 40.5% de los padres no
devengaba sueldo ya que no estaban empleados en la actividad
económica. El 24.5% de las madres devengaba un salario. La
proporción de familias de estos niños(as) que recibían
ingresos de otras fuentes variaba de un 14.5% que recibía
dinero del Departamento de Servicios Sociales hasta un 2%
que recibía dinero proveniente del desempleo. Un 37% recibía
menos de $6,000 anuales de ingreso familiar.
El 15% de los padres que vivía con sus hijos en el hogar
tenía algún problema o condición de salud. Los problemas de
salud más comunes fueron la dependencia del alcohol y uso de
drogas seguidos por el asma y los problemas circulatorios.
El 14% de las madres presentes en el hogar tenían algún
problema de salud siendo los más comunes el asma, la migraña,
y algunas condiciones crónicas como diabetes, epilepsia,
condiciones del sistema circulatorio y falta de audición.
Un 14.5% de los niños(as) incluidos en la muestra tenían
algún impedimento de salud, mientras que un 25.5% tenían
algún tipo de problema de salud. Los impedimentos de salud
más comunes fueron dificultad al expresarse verbalmente
(10%), problemas mentales (3%), y pies virados (3%). El
problema de salud más común fue: el asma y los proble mas
alérgicos (25.5%).
El efecto de la intervención educativa con los padres para
mejorar la estimulación en el hogar y modificar sus
actitudes con relación a sus hijos, demuestra que la misma
ha tenido un efecto positivo. El por ciento de cambio en la
puntuación de los padres en el Inventario Home que se
administró al ser los niños(as) admitidos al Programa y al
egresar de éste, fue mayor, tanto para los hijos de padres y
madres que asistieron al adiestramiento "Explorando el Arte
de Ser Padre" como para los que no asistieron (Tabla 1).

*
Valor t para diferencias entre la pre y post
administración son significativas al nivel .01 o al
.001.
** Valor t para diferencias entre la pre y post
administración son significativas al nivel .05.
*** Valor t para diferencias entre la pre y post
administración son significativas al nivel .10.
Posiblemente esto se debe a que los padres que asistieron a
este adiestramiento adquirieron conocimientos que le
permitieron mejorar la estimulación en el hogar y sus
actitudes en la relación con sus hijos(as). El análisis del
contenido del programa educativo dirigido a padres demuestra
cuáles son los factores del desarrollo del niño(a) y el
ambiente familiar que pueden impactar los métodos y
estrategias de manejo del niño(a). La literatura recalca
consistentemente la importancia que tiene la estimulación
ambiental en el desarrollo psicosocial del niño(a) (Piaget,
1952; Freud, 1951; Erikson, 1963). Además, Ladd (1989),
destaca que el grado en que el niño(a) se adapte a los retos
del ambiente escolar está íntimamente ligado al estilo de
crianza y factores de estimulación en el hogar.
Las actividades ofrecidas en el programa del Café Mañanero
parecen haber logrado cambios en las actitudes de las madres
que asistieron, pero no así en los padres. Aunque se observa
un por ciento de cambio mayor entre los padres que no
asistieron comparado con los que asistieron esto podía
deberse a que los padres que no asistieron adquirieron
experiencia a través de la participación de su hijo/a en un
programa de Head Start. Se observa que en los padres que
asistieron mejoró su puntuación en la prueba Home.
Posiblemente esto sea el resultado de que los temas
presentados en esas actividades giraban, en su mayoría,
alrededor de estrategias a utilizarse para lograr un mejor
funcionamiento del niño(a). Las madres poseían unas bases
que podrían ser ampliadas y/o modificadas, mientras que para
los padres esta información implicaba aspectos nuevos o
diferentes en cuanto a los roles que normalmente desempeñan,
lo cual requiere más tiempo para asimilar (Ainsworth y
Belle, 1970). Siendo este modelo más flexible, el Café
Mañanero no sigue la estructura y secuencia temática que
presenta la actividad de Explorando el Arte de Ser Padre.
Los datos que aparecen en la Tabla 2 también indican que las
intervenciones educativas han tenido algún efecto positivo
en los padres.

* Valor t
significativo al nivel .01.
** Valor t significativo al nivel .05.
En la Tabla
2 se desglosa la asistencia en una categoría que incluye
asistencia del padre o de la madre a cada una de las
actividades y otra que incluye la asistencia de ambos a cada
actividad. Los datos reflejan una tendencia más uniforme en
el continuo de no asistencia a asistencia perfecta (ambos
padres asistieron) en los resultados de la post
administración que en la pre administración. Es decir, a
mayor asistencia, mayor el promedio obtenido en el
Inventario Home. Estos hallazgos coinciden con la
investigación realizada por Lewis y Feinman (1991) en donde
se señala que los padres que participan en procesos
relacionados con la educación tienden a favorecer el que sus
hijos se desempeñen mejor en procesos educativos.
En la Tabla 3 los padres (varones) que asistieron a la
actividad Explorando el Arte de Ser Padre registraron un
aumento mayor en dos de las ocho subescalas que conforman el
Inventario Home: cariño, cordialidad y orgullo propio,
estimulación de conducta académica. En el caso de los padres
(varones) éstos se ven expuestos a experiencias desconocidas
para ellos o que requieren roles diferentes durante el
período de orientación bajo el Programa. Esto se refleja en
las subescalas relacionadas con la expresión de sentimiento
y con el desarrollo afectivo. En cuanto a la estimulación
académica, ocurre el mismo fenómeno. Los padres se
concientizan de la necesidad de su participación para
estimular la conducta académica de sus niños por medio de
las orientaciones ofrecidas en el Programa.
Los resultados de la pre administración y post
administración en las subescalas mencionadas y tres
adicionales: a) ambiente físico seguro y limpio conducente
al desarrollo, b) estimulación mediante juguetes y material
de lectura y c) estimulación del lenguaje (Tabla 3) muestran
que las madres que asistieron al Programa tienen un mayor
aumento en estas escalas.

* Valor t para
diferencias entre la pre y post administración
son significativas al nivel .01 o al .001.
** Valor t para diferencias entre la pre y post
administración son significativas al nivel .05.
*** Valor t para diferencias entre la pre y post
administración son significativas al nivel .10.
El análisis
del efecto de la asistencia de los padres a la actividad del
Café Mañanero en la conducta de éstos, indica un mayor
efecto en los padres en la subescala de Modelaje y Fomento
de Madurez Social. En las otras subescalas que incluye el
Inventario Home, no se observan grandes diferencias entre
los que asistieron y los que no asistieron.
El efecto que tuvo la actividad del Café Mañanero en la
conducta de las madres hacia sus hijos(as) fue el de
propiciar cambios favorables con respecto a las siguientes
subescalas de estimulación según se observa en la Tabla 3:
conducta académica, lenguaje, juguetes y materiales de
lectura, en la variedad y estimulación y el de proporcionar
cariño, cordialidad y orgullo propio. Para medir el efecto
de las actividades educativas en la percepción que tienen
los padres del funcionamiento de sus hijos(as) se analizaron
los resultados de la Prueba Denver (Tabla 4).

* Valor t para
diferencias entre la pre y post administración
son significativas al nivel .01 o al .001.
** Valor t para diferencias entre la pre y post
administración son significativas al nivel .05.
*** Valor t para diferencias entre la pre y post
administración son significativas al nivel .10.
Los datos
de la Prueba Denver (Tabla 4), en términos generales,
indican un mayor aumento en la percepción de la edad de
funcionamiento de sus hijos(as) en aquellos padres que
asistieron a la actividad Explorando el Arte de Ser Padre en
comparación con la de aquéllos que no asistieron.
Esto se encontró en tres de las cuatro subescalas de la
Prueba Denver. Los resultados anteriores sugieren que al
brindarles a los padres y las madres un refuerzo educativo
estructurado, como lo es esta actividad, se mejora la
percepción de éstos en relación con la conducta, el lenguaje
y coordinación motora de sus hijos. Con relación al manejo
de objetos y destrezas motoras, sólo se registró un aumento
proporcionalmente mayor en las madres que asistieron que
entre las que no asistieron, pero no así entre los padres.
Este hallazgo posiblemente sea producto del énfasis que se
le brindó en desarrollar estrategias para el desarrollo de
destrezas de motoras finas en los niños con relación a las
cuales los padres no tienen experiencias previas.
La actividad del Café Mañanero muestra un patrón un tanto
distinto al efecto que tuvo la actividad Explorando el Arte
de Ser Padre. Los padres que asistieron a la actividad Café
Mañanero parecen haber mejorado su percepción de la edad que
tenían sus hijos(as), en comparación con los otros que no
asistieron, en todas las subescalas de esta prueba. Las
madres que asistieron a esta actividad, por el contrario,
muestran una percepción similar o mayor que las que no
asistieron, en todas las subescalas, excepto la de lenguaje;
en donde el cambio en percepción de las que asistieron es
menor que para las que no asistieron. Esto está de acuerdo
con las investigaciones realizadas que demuestran que en
áreas de desventajas, los padres no estimulan el desarrollo
del lenguaje con tanto interés o frecuencia como la que se
les brinda a las actividades motrices (Chilman, 1973).
Debido a esto, es posible que las madres no posean los
criterios adecuados para determinar con certeza los niveles
de funcionamiento verbal de sus hijos.
Se analizó la proporción obtenida al dividir la edad
equivalente promedio en la Prueba Denver, según determinada
por el padre y la madre del niño(a), y la edad equivalente
obtenida en el Perfil Carolina del Norte administrada por el
psicólogo, para ver si los padres subestimaban o
sobreestimaban el funcionamiento de sus hijos. Una
proporción de uno indica que la edad que el padre le asigna
al funcionamiento de su hijo(a) es igual a la edad que le
asigna el sicológo, una proporción inferior a uno indica que
los padres están subestimando el funcionamiento del niño(a)
y, sobre uno, que están sobreestimando el mismo. Los datos
obtenidos sugieren que la percepción de los padres que
asistieron a la actividad Explorando el Arte de Ser Padre
estuvieron más acorde con la evaluación del psicólogo en la
post administración que en la pre administración para la
escala de reproducción de diseños. La diferencia con lo
esperado (proporción de 1) fue de 0.5 en los padres y en el
caso de las madres la diferencia absoluta fue mayor. Sin
embargo, tanto para las madres como para los padres el
adiestramiento parece que los llevó a percibir una edad
menor en sus hijos(as) al hacerlos conscientes de ser
cuidadosos al analizar esas funciones.
Entre los padres y las madres que no asistieron a esta
actividad se registró en la post administración una
discrepancia mayor que en la pre administración entre la
percepción del padre y de la madre en relación con el valor
asignado por el psicólogo. Las diferencias fueron de .08 y
.10, respectivamente. En términos generales, los resultados
anteriores son indicativos de que las orientaciones
recibidas por los padres en el área de reproducción de
diseño les permitieron percibir con mayor certeza cuáles
eran las necesidades de sus hijos(as), ya que no percibían a
éste/a con mayor edad de la que realmente tenía. Esto
sugiere que las actividades educativas logran en los padres
un mejor desarrollo de las destrezas de observación de la
conducta de sus hijos(as).
En relación con la subescala social-emocional se observa un
patrón un tanto distinto, todas las proporciones
Denver/Carolina del Norte que se calcularon fueron mayor de
uno, independientemente de la asistencia y la actividad.
Esto indica una sobreestimación de sus hijos(as) por los
padres con respecto a la edad asignada por el psicólogo.
Esta sobreestimación de los padres de la edad socioemocional
de sus hijos(as) fue mayor y registró una tendencia
ascendente, tanto entre aquellos padres que asistieron a la
actividad del Café Mañanero como a la de Explorando el Arte
de Ser Padre, en comparación con los que no asistieron. Las
proporciones de los resultados Denver/Carolina del Norte en
la escala socioemocional para las madres, por el contrario,
muestran un patrón de descenso entre las madres que
asistieron y un patrón de aumento en aquellas que no
asistieron, tanto en la actividad de Explorando el Arte de
Ser Padre como la del Café Mañanero. La proporción
Denver/Carolina del Norte, en la post administración,
registró una diferencia de .02 para las madres que
asistieron y .20 para las que no asistieron, en comparación
con unas diferencias de .08 y .13, respectivamente, en la
pre administración. Una tendencia similar se observa entre
las madres que asistieron al Café Mañanero.
Las proporciones Denver/Carolina del Norte obtenidas en la
subescala de lenguaje muestran una sobreestimación por parte
de los padres sobre el funcionamiento del niño(a) en la pre
administración. Esta sobreestimación cambia a una
subestimación en la post administración, tanto para los
padres que asistieron como para aquéllos que no asistieron.
Sin embargo, la proporciones registradas para los padres que
asistieron a las actividades educativas experimentaron
diferencias menores con respecto a la norma en la post
administración que la correspondiente a los padres que no
asistieron, especialmente con relación al padre. Se observa,
por ejemplo, que la asistencia del padre a la actividad
Explorando el Arte de Ser Padre produce una diferencia de
.06 en la pre administración, que se aleja solo por .01 de
la estimación del experto en la post administración. La
asistencia del padre al Café Mañanero resulta en una
reducción en la diferencia de la edad equivalente de su niño
de .12 en la pre administración a .02 en la post
administración. Esto indica que se logra el objetivo de que
los padres mejoren sus destrezas de observación y análisis
de las diferentes áreas del desarrollo.
Las madres que asistieron a la actividad de Explorando el
Arte de Ser Padre percibieron la edad equivalente de sus
hijos(as) más cercana a la del psicólogo que las que no
asistieron. La proporción Denver/Carolina del Norte muestra
una diferencia de .09 y .13, respectivamente, en la post
administración. La asistencia de las madres al Café Mañanero
no parece haber tenido efecto en la percepción de éstas en
términos de la edad equivalente de los niños(as) con
relación al lenguaje.
El área de búsqueda de servicios por los padres para mejorar
la salud de sus hijos(as) demostró que las actividades de
orientación sobre la búsqueda de servicios fue efectiva. Se
observó que en los casos de los niños(as) cuyos expedientes
fueron examinados, el por ciento de la muestra que tuvo
pruebas de audición positivas se redujo de 7 a 0.5. En el
caso de cernimiento para hemoglobina, sólo un 2% de la
muestra tenía un hematocrito menor de 11g/dL al comenzar el
período y solo el 0.5% del total, o un caso, tenía un
hematocrito menor a 11 g/dL. Los resultados de otras pruebas,
como las de tuberculina y de orina, administradas y/o
tomadas a los niños(as) fueron negativas, tanto al ingresar
al Programa como al egresar de éste.
De 29 niños(as) que tenían impedimentos físicos y/o mentales,
el 79.3% de éstos se diagnosticaron previo al ingreso de los
niños(as) al Programa y el 17.2% ó 5, se diagnosticaron
después del ingreso. Todos los niños(as) recibieron
tratamiento adecuado durante su estadía en el Programa.
De los 62 niños(as) evaluados por peso/talla al ingresar al
Programa entre las edades de 3, 4 y 5 años, todos estaban
sobre el porcentilo 95, tanto al ingreso como al egreso de
éste. De las 65 niñas evaluadas al comenzar en el Programa
en las edades de 3, 4, 5 años todas estaban sobre el
porcentilo 95 para peso/talla, tanto al ingreso como al
egreso de éste.
Al compararse la asistencia de los padres a la actividad del
Café Mañanero, donde se ofrece orientación sobre nutrición,
además de las actividades estructuradas, se encontró que la
asistencia a ésta no evidenció efecto en las medidas de los
niños y las niñas relacionadas a peso/talla. Conociendo que,
de acuerdo con Sanjur (1982) los hábitos alimentarios son
dinámicos y, por lo tanto, modificables, se puede sugerir
que las actividades de todos los programas relacionados con
la nutrición en Puerto Rico Plan de Asistencia Nutricional,
"Women Infant and Children" (WIC) que ofrece servicios
nutricionales a mujeres embarazadas, lactantes y niños(as)
menores de 5 años con riesgo nutricional y Comedores
Escolares, deberían unir sus esfuerzos educativos
relacionados con la nutrición para tomar en cuenta las
necesidades de la familia y de los niños(as) dentro de un
mensaje similar.
El efecto de la intervención educativa en el desarrollo
psicológico del niño(a) se midió utilizando los resultados
del Perfil de Carolina del Norte administrado por el
psicólogo al ingreso y egreso del niño(a). El análisis de
los datos indica que los niños(as) de las madres que
asistieron a la actividad Explorando el Arte de Ser Padre
experimentaron mayores aumentos en su edad equivalente,
según percibido por el psicólogo, en comparación con los
niños(as) de las madres que no asistieron a ésta. Este
hallazgo se encontró en todas las subescalas que componen el
perfil, excepto en la de reproducción de diseño. No se
observan diferencias en la edad equivalente de los niños(as),
según determinada por el sicológo, entre los padres que
asistieron a la actividad y los que no asistieron en ninguna
de las subescalas que componen este perfil.
La edad equivalente identificada por los sicólogos registró
un mayor aumento en todas las escalas entre los niños(as)
cuyas madres asistieron al Café Mañanero al compararla con
la de los niños(as) cuyas madres no asistieron, excepto en
la subescala de lenguaje expresivo. En el caso de los padres
que asistieron a esta actividad se registró un aumento mayor
en la edad equivalente en los niños(as) en la post
administración en las escalas de razonamiento y reproducción
de diseños que en la edad equivalente de los niños(as) cuyos
padres no asistieron.
En dos de las subescalas del Perfil de Carolina del Norte
relacionadas con ajuste adecuado para asistir al jardín de
infantes (razonamiento y emocional-social), se identificó
que los niños(as) cuyos padres asistieron a ambas
actividades lograron un aumento mayor en la edad equivalente
del niño(a) que la de los niños(as) cuyos padres no
asistieron. Sin embargo, en la subescala emocional social,
tanto los niños(as) de padres que asistieron a las dos
actividades y los que no asistieron a ninguna de éstas,
lograron edades equivalentes de 60 meses o más, lo que les
facilita la adaptación a una experiencia de jardín de
infantes. En el caso de la escala de razonamiento la edad
equivalente en la post administración fue mayor para
aquellos/as niños(as) cuyos padres asistieron a las
actividades que para los que no asistieron. Estos hallazgos
sustentan los de Woolfolk (1990) sobre la importancia que
tiene la educación de los padres en las diferencias
individuales, reflejadas especialmente en el área de
aprovechamiento académico.
Resumen y discusión
Todos los padres y madres de los niños(as) que asistieron al
Proyecto Head Start de la New York Foundling de Puerto Rico
(1984-87) participaron en actividades de índole educativa
relacionadas con el reclutamiento, matrícula, interpretación
completa de las distintas fases del Programa, además, de los
talleres educativos que se ofrecen durante la fase Centro.
Estas estaban constituidas por dos tipos de actividades
educativas: Explorando el Arte de Ser Padre y el Café
Mañanero. Los que asistieron a las actividades de educación
secuencial recibieron el curso Explorando El Arte de Ser
Padre, aprendizaje por modelaje, para que sirvieran como
modelo a sus hijos según se establece en la Teoría de
Aprendizaje Social de Bandura, 1977. Esta teoría indica que
el aprendizaje se da por la observación e imitación de otras
personas. Las consecuencias de las acciones de los demás
también influyen.
El efecto de las actividades educativas sobre las actitudes
en el hogar, percepción sobre el desarrollo del niño(a) y
promoción en actividades relacionadas con el mejoramiento y
el desarrollo emocional-social y estímulos hacia el logro
relacionadas a las destrezas de los niños(as) para asistir
al jardín infantes, fueron estudiadas. Se utilizó el
Inventario Home para ver el efecto de la intervención
educativa con los padres en el ambiente del hogar y se midió
intervención con una actividad educativa estructurada (Explorando
el Arte de Ser Padre) y una actividad no estructurada (Café
Mañanero).
Los resultados del Inventario Home indican un cambio
positivo mayor entre los padres y las madres que asistieron
a la actividad educativa, Explorando el Arte de Ser Padre,
que entre los que no asistieron. Un patrón similar se
encontró también con relación a la actividad no estructurada:
el Café Mañanero. En el análisis de las subescalas del
Inventario Home se encontró que las actividades educativas
ejercieron impacto en una mayor cantidad de subescalas en
las madres que en los padres.
Los datos analizados en la percepción de los padres del
funcionamiento de los niños(as) utilizando la Pre y Post
administración de la Prueba Denver indican un mayor aumento,
tanto entre los padres y las madres que asistieron a la
actividad de Explorando el Arte de Ser Padre como entre los
que no asistieron en la mayoría de las subescalas. Las
madres que asistieron al Café Mañanero mejoraron la
percepción del funcionamiento de sus hijos(as) en tres de
las cuatro subescalas (personal-social, motor adaptativo y
motor grueso) de la Prueba Denver comparadas con las que no
asistieron.
Estudios realizados (Abidin, 1982) indican que durante los
últimos años los padres han demostrado un mayor interés en
involucrarse en las actividades relacionadas con el
bienestar de sus niños(as). Ello ha sido el resultado de la
influencia que ejercen los programas de orientación y la
propaganda en los medios de comunicación.
Tanks (1984) sostiene que cuando los padres (varones) se
envuelven en el manejo y la estimulación de sus hijos(as),
se observa que tanto el desarrollo de destrezas sociales
como el aprovechamiento escolar de los niños(as), tiende a
mejorar. En nuestro estudio se evidenció un aumento mayor en
la edad equivalente en la post administración del Perfil de
Carolina del Norte en los niños(as) cuyos padres asistieron
a las actividades educativas que en la de los niños(as)
cuyos padres no asistieron en las siguientes subescalas:
razonamiento, lenguaje expresivo y reproducción de diseño.
Las tres áreas están relacionadas con aprovechamiento
escolar.
Las diferencias en percepción del funcionamiento de los
niños(as) por parte del padre y la madre se deben, en gran
medida, a un número de razones que constituyen barreras para
la participación en las actividades educativas. Algunas de
éstas las presenta Morrison (1984) en su publicación sobre
su participación de los padres, a saber: tienen la
percepción de que no son aceptados para colaborar en los
programas a los cuales asisten sus hijos(as); el tipo de
participación no les atrae, de acuerdo a sus preferencias y
prioridades; experiencias previas que les han resultado
desagradables en su relación con agencias públicas o
privadas; aspectos culturales que no enfatizan el que los
padres participan en los programas, considerando que son
sólo los profesionales los que deben realizar ese tipo de
actividad; existen problemas personales asociados con las
presiones ambientales; les produce tensión o negativismo y
desean utilizar el poco tiempo que tengan disponible para
realizar actividades personales.
De los datos recopilados en este estudio solo tenemos alguna
información sobre las posibles barreras que puedan tener los
padres para no participar en actividades que les permitan
percibir mejor el funcionamiento de sus hijos(as). Las
mismas están relacionadas con las últimos dos factores
arriba mencionados: los problemas familiares asociados a las
presiones ambientales y el poco tiempo que tienen disponible.
El efecto de las actividades de orientación relacionadas con
la búsqueda de servicios de salud de los niños(as) evidenció:
que todos los niños(as) que tenían problemas de salud
relacionados con las pruebas de cernimiento al ingreso al
Programa fueron atendidos adecuadamente y los mismos
tuvieron pruebas negativas en reexamen. De igual forma, los
niños(as) con impedimentos físicos y/o mentales
diagnosticados antes de éstos asistir al Centro y durante
sus asistencia a éste, recibieron el tratamiento necesario
en las facilidades pertinentes.
Diferente a lo anterior, en el área de evaluación
nutricional el contenido del Café Mañanero y las actividades
relacionadas inherentes a todo los Programas Head Start, no
logran modificar los hábitos de alimentación de los niños(as).
El número de agencias que proveen fondos para la compra de
alimentos, servicios nutricionales y proveen servicios de
alimentación aparentan no llevar mensajes que incluyan las
necesidades alimentarias por grupos de edad.
El análisis del efecto de la intervención educativa en la
percepción del desarrollo psicológico de sus hijos(as) se
realizó utilizando la razón Edad Equivalente Promedio
Denver/Edad Equivalente Carolina del Norte determinada por
un psicólogo, al ingreso y egreso del niño(a) del Programa.
Esta indica un acercamiento entre ambas edades en las
subescalas de reproducción de diseños, tanto para el padre
y/o la madre en ambas actividades educativas. En la
subescala emocional-social, por el contrario, se encontró
que en el caso de los padres hubo un aumento en
sobreestimación de la edad equivalente en éstos, mientras
que las madres se acercaron a la norma.
Los datos que aparecen en las dos áreas, que son básicas
para el ingreso al jardín de infantes, demuestran que los
niños(as) cuyos padres o madres asistieron a las actividades
educativas obtuvieron en la escala de razonamiento una edad
equivalente más cercana a los 60 meses que los que no
asistieron. Sin embargo, tanto los hijos(as) de padres y/o
madres que asistieron a las actividades y los que no
asistieron a éstas lograron edades equivalentes emocional
social de 60 meses o más. Esto evidencia que las actividades
educativas promueven el desarrollo de una de las áreas
básicas para un buen ajuste social y logro académico
posterior de los niños(as) en el jardín de infantes.
Conclusión
La filosofía del Programa Educativo a Padres de la New York
Foundling Hospital se basa en que los niños(as) pequeños
aprenden mejor con la práctica, que con la teoría. Se les
inculca que aprender no sólo consiste en repetir lo que otro
dice, sino que requiere pensar y experimentar activamente
cómo funcionan las cosas. De ese modo se logra descubrir el
mundo en que viven, mediante la experiencia propia.
Se enfatiza que en los primeros años de vida los niños(as)
exploran el mundo que les rodea, mediante los sentidos.
Paulatinamente van usando objetos para probar sus propias
ideas mediante formas, tamaños y colores; así observan que
existe relación entre algunos de sus elementos. Con el
tiempo, se aprende a usar un objeto para representar otro,
pasando luego a desarrollar la habilidad para usar símbolos
mas abstractos. Se visualiza el juego como una actividad
necesaria para los niños(as), previo a aprender símbolos más
abstractos. Estas ideas son la base de la actividad
Explorando el Arte de Ser Padre.
Los hallazgos del presente estudio sugieren que el programa
educativo estructurado promueve el desarrollo psicológico
del niño(a), a la vez que fortalece las destrezas en los
padres y las madres para promover el crecimiento y
desarrollo de sus hijos(as). En el estudio se evidencia,
además, la poca participación que han te nido los varones en
la crianza de sus hijos(as) en Puerto Rico, y cómo, al verse
involucrados en estas actividades y darles algún
conocimiento sobre ese aspecto, los lleva a sobreestimar las
actividades de sus hijos(as). Estos hallazgos coinciden con
estudios realizados por Morrison, (1984); Becker y Epstein,
(1982); Epstein, (1989). Se refleja así el hecho de que en
esta área el padre tiende a sobreestimar la actuación de su
hijo o hija, mientras que las madres, que permanecen más
tiempo durante el día con el niño(a) lo o la percibe en
manera similar a los expertos.
El estudio realizado permite ver cómo la educación influye
en los padres en términos de las percepciones que éstos
tienen acerca de sus hijos(as). Se logra destacar cómo
difiere la percepción y la participación de las madres al
compararlos con los padres. A su vez, destaca que la
educación y orientación abre fronteras para adquirir mayor
conocimiento sobre el desarrollo de sus hijos(as). Los
hallazgos demuestran que si el sistema les brinda apoyo, se
podrá lograr conocimiento y cambio en actitudes y
percepciones acerca de sus hijos(as).
Es necesario tener claro que los padres ejercen una
influencia sobre sus hijos(as). Existen muchos factores que
pueden influir en la conducta de los padres hacia sus
hijos(as) y, en muchas ocasiones, los padres tienen muy poco
control sobre las variadas influencias. Es por ello que se
hace necesario establecer programas que les provean
alternativas y conocimientos para exigir que se les brinde
los servicios que requieren. Estos programas deberían
mantener sistemas de información que les permita dar
seguimiento a los efectos que tienen las actividades
educativas realizadas con los padres en las ejecutorias de
sus hijos(as) en el sistema escolar. Se debería fomentar una
mayor participación de padres y madres de los niños(as) en
actividades educativas (talleres, foros, conferencias,
películas) relacionadas con las necesidades de sus hijos(as)
de acuerdo a sus edades y la comunidad en que viven.
Es necesario señalar que los hallazgos del estudio no
necesariamente pueda generalizarse para otras poblaciones
debido al tamaño de la muestra, ya que el grupo de
comparación surge de la autoselección de los participantes
para no asistir a las actividades educativas. Además, el no
poder obtener la variable independiente (asistencia en
términos de veces que los padres y/o madres o ambos
asistieron a las actividades educativas) para ver el efecto
dosis respuesta, o sea, a mayor número de veces que asiste
el padre y/o a la madre a las actividades educativas mejor
será la promoción del desarrollo del niño(a) en el ambiente
del hogar y mejor será la percepción de éstos del
funcionamiento de sus hijos(as) introdujo limitaciones en el
análisis. Existe la necesidad, además, de generar estudios
longitudinales que incluyan, además del periodo de estadía
en los Centros, la etapa de adiestramiento en el sistema
educativo. De esta forma, se podrá estudiar si el efecto de
las actividades educativas ofrecidas en la etapa preescolar
es duradero y si el mismo promueve en estos niños(as) un
ajuste socio-emocional y académico adecuado en su escuela,
hogar y comunidad.
Referencias
Abidin, R., R. (1982). Parenting skills: Trainer's manual,
New York: Human Sciences Press.
Ainsworth, M.D. & Belle, S.M: (1970). Child development.
Vol. 41, No. 5 49-57.
Bandura A. (1977). Social learning theory. Englewood Cliffs,
N.J., Prentice Hall.
Becker, H. J. & Esptein, J. L. (1982). Parent involvement: A
survey of practices. New York: McGraw-Hill.
Caldwell, B. (1970). Instruction Manual Inventory for
Infants and Preschoolers Home Observation for Measurement of
the Environment, Little Rock, Arkansas.
Chilman, C.S. (1973). Programs for disadvantages. Review of
Child Development Research. New York: Academic Press.
Cruz, C. S. (1985). Programa de intervención temprana:
Modelo transdisciplinario. Disertación Grado Doctoral,
Centro Caribeño de Estudios Postgraduados, San Juan, Puerto
Rico.
Erikson, E. H. (1963). Childhood and society, 2nd. ed. New
York: Norton.
Esptein, L.H. (1989). Behavioral parent training handbook of
family therapy. New York: Academic Press.
Flaxman, E. & Unger, M. (1991). Parents and schooling in the
1990's. The Eric Review, Vol. I, 2-6.
Frankenburg, W. & Dodds, J. (1969). El Denver examen del
desarrollo del niño. University of Colorado Medical Center,
Colorado: Ladoca Publishing Foundation.
Freud, A. & Dann, S. (1951). An experiment in group
up-bringing. In R. S. Eisler, A. Freud, H. Hartman & E. Kris
(Eds.), The psychoanalitic study of the child (Vol. 6). New
York: International Universities Press.
Head Start Bureau. (1993). Child Development Program. US
DHHS Administration for Children and Families, Adminstration
on Children, Youth and Family.
Krugman, R. (1992) Assessment of growth and development.
Berhman Nelson Textbook of Pediatrics, 14th. Ed.,
Pennsylvania: WB. Saunders.
Ladd, G.W. (1989). Children's social competence and social
supports. New York: Klumers Publishers.
Lewis, M. & Feinman, S. (Eds.) (1991). Social influences and
socialization in infancy, New York: Plenum.
Lorghiling, Mc. (1979). Parent involvement in title I
programs, Educational Forum, Vol. 43, pag. 168.
Maternal and Child Health Office. (1981). Nutritional
screening for children. BCHS, HSA, DHHS. U.S. Printing
Office, pags. 231-339/244.
Morrison, L.F. (1984). En guía para la formación de padres.
Madrid: Editorial Pablo del Río.
Nieves-Falcón, L. (1980). Diagnóstico de Puerto Rico. Río
Piedras: Editorial Edil, Inc.
Piaget, J. (1952). The origins of intelligence in children.
New York: International University Press.
Sanjur, D. (1982). Social and cultural perspectives in
nutrition. New York: Prentice Hall.
Tanks, D. B. (1984). Are your children flowers or weeds?.
New York: Vantage Press.
Torruellas, J.E. (1989). Entrenamiento a padres de niños con
negativismo. Disertación Doctoral, Centros de Estudios
Caribeños Postgraduados, San Juan, Puerto Rico.
Underwood, A. R. (1972). Hoja de cotejo o perfil del
desarrollo de Carolina del Norte. (adaptado y traducido) San
Juan, Puerto Rico, Departamento de Educación.
Woolfolk, A. (1990). Psicología educativa. Méjico: Prentice
Hall Hispanoamericana.
Working Group WHO. (1978). Reference data for weight and
height of children, Nut/78.1, World Health Organization
Adapted from The National Institute of Health Statistics.
Agradecimiento
Damos las gracias a la Srta. Zaida Fernández, Directora de
la New York Foundling Hospital de Puerto Rico, por darnos
acceso a sus datos; a la Dra. Carmen S. Cruz, por ofrecernos
asesoramiento en el área sicológica, y a la Dra. Sara
Huertas, del Departamento de Psiquiatría de la Escuela de
Medicina de la Universidad de Puerto Rico, por su
colaboración en la fase inicial del estudio, y a la Sra.
Amalia Rondón, por realizar la transcripción del estudio.
|
indice
| |
|