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Estilo de liderazgo
preferido por los maestros de la Escuela de la Comunidad del
nivel elemental del Distrito Escolar de Vega Baja
Isabel Ramos, Ph.D.
Margarita Santos
Ada Salgado
Noel Torres
Nathaniel Díaz
El 16 de junio de 1993 fue
aprobada la Ley 18, Ley para el Desarrollo de las Escuelas
de la Comunidad. La misma se fundamenta en el sentir
expresado por años, tanto por directores como por maestros,
en relación con la necesidad de mayor autonomía para lograr
una mejor educación. Esto implica que se reduzca la
burocracia para que el proceso educativo sea más ágil y que
se asignen los recursos necesarios para lograr la educación
de excelencia a que aspira el Sistema.
En la Ley 18, las Escuelas de la Comunidad son el
instrumento para operacionalizar la Ley 68, Ley Orgánica del
Departamento de Educación del Estado Libre Asociado de
Puerto Rico, fundamentada en los siguientes principios:
-
La aspiración a la
excelencia educativa.
-
El estudiante como el
centro del sistema educativo y su razón de ser.
-
El maestro como agente
esencial del cambio.
-
La autonomía de la escuela
como medio necesario para lograr la eficiencia del
sistema y la excelencia educativa.
-
La participación de los
ciudadanos en la gestión educativa (Departamento de
Educación, 1990).
Mediante la Ley 18 se intenta:
-
Viabilizar el desarrollo
de la Escuela de la Comunidad con autonomía docente,
administrativa y fiscal.
-
Descentralizar los poderes
y redirigir los esfuerzos y la mayor cantidad de
recursos humanos y fiscales del sistema educativo hacia
la escuela.
-
Establecer la carrera
magisterial para el maestro del salón de clases
-
Fortalecer los procesos de
participación de los ciudadanos en el quehacer educativo
y fortalecer el compromiso y la responsabilidad de la
comunidad para con su escuela.
-
Desarrollar su estructura
administrativa más efectiva, eficiente y ágil que
reduzca la intervención central y de otros niveles
intermedios en la vida de la escuela.
-
Promover la creatividad
del maestro, la innovación, actualización y el
desarrollo tecnológico de la escuela.
-
Viabilizar una
comunicación más directa de las escuelas con el
Secretario de Educación.
-
Implantar una política que
asegure que toda la estructura administrativa estará al
servicio de la escuela, orientada a darle apoyo y las
ayudas necesarias para propiciar un proceso educativo de
excelencia (Departamento de Educación, 1993).
El logro de estos objetivos
depende de varios factores, por ejemplo: la efectividad del
liderazgo, el comportamiento del líder y los estilos de
liderazgo. Esto es así, ya que el liderazgo constituye el
proceso interpersonal mediante el cual los administradores
tratan de influenciar a sus empleados para que se logren las
metas de trabajo prefijadas (Hampton, 1983).
Hampton (1983) identifica tres estilos de liderazgo: estilo
autocrático, estilo democrático y estilo participativo. El
estilo autocrático, orientado a la tarea, se describe como
uno restrictivo, socialmente distante, directivo e inclinado
a la estructuración. La esencia de este estilo de liderazgo
es una sensibilidad hacia los subordinados como personas.
Finalmente, el estilo participativo se describe como uno que
le da importancia tanto a la tarea como a la persona.
Lewis (1938), Lippitt y White (1943) señalan que el mismo
grupo de personas se comportará de modos notablemente
diferentes de acuerdo con el comportamiento que presente su
líder. Likert (1959), por su parte, ha destacado la íntima
relación que existe entre el liderazgo y las cualidades del
grupo. Los resultados de sus investigaciones reflejaron que
el supervisor efectivo logra un buen equipo de trabajo,
cuando la atmósfera es amistosa y de cooperación; de suma
lealtad hacia el grupo mediante la participación y otros
métodos reconocidos de liderazgo.
Por otro lado, Butler (1979) destaca que en una amplia
variedad de situaciones, los rasgos de los líderes efectivos
van dirigidos a demostrar mayor habilidad de supervisión,
mayor motivación hacia la tarea y mayor habilidad mental y
decisional. El líder que se concentra en las personas y en
las relaciones, con mayor probabilidad, tendrá un grupo más
satisfecho y cohesionado. El líder que se concentra más en
la tarea, probablemente, tendrá un grupo menos satisfecho y
cohesionado, pero más productivo.
Mediante un enfoque bastante diferente, Fiedler (1964) ha
demostrado que los líderes efectivos tienden a ser aquellos
preocupados en realizar con éxito la tarea, si la situación
es o muy fácil o muy difícil para ellos. Cuando la situación
es medianamente difícil, el líder efectivo es aquel que
dedica su atención a obtener, ante todo, relaciones
interpersonales amistosas. En su enfoque de contingencias,
Fiedler (1964) destaca que las situaciones más favorables
implican buenas relaciones entre miembros y líderes, un alto
poder de éste y tareas estructuradas.
De acuerdo a la teoría de la rejilla, los mejores líderes
muestran una preocupación fuerte y equilibrada, tanto hacia
la persona como hacia la tarea. En la teoría de Camino-Meta
de Vroom-Yetton (1973), se reconoce que la conducta de los
líderes efectivos se ajusta a las personalidades de los
empleados, así como a las características de la tarea.
En respuesta a las teorías de liderazgo anteriormente
mencionadas, el director de la Escuela de la Comunidad debe
reconocer e identificar cuál estilo es el más idóneo para
lograr los objetivos de su escuela, de acuerdo con la
filosofía de la misma. En su análisis debe darle énfasis al
hecho que mediante la Escuela de la Comunidad se pretende
lograr una comunidad de estudios integrada por sus
estudiantes, su personal docente y clasificado, los padres
de los alumnos y la población a la cual sirve. Cuenta con
autonomía docente, administrativa y fiscal. Persigue
organizar y administrar de manera democrática para llevar a
cabo su misión fundamental que es desarrollar en sus
estudiantes los valores, conocimientos, destrezas, hábitos,
actitudes y aptitudes que le permitan conocerse a sí mismos,
incorporarse, participar y aportar al desarrollo de la
sociedad puertorriqueña.
METODOLOGÍA
Con el propósito de iniciar la identificación del estilo de
liderazgo que prefieren los maestros de la Escuela de la
Comunidad del nivel elemental, se seleccionaron las Escuelas
Elementales de la Comunidad del Distrito Escolar de Vega
Baja: Eugenio María de Hostos, Centro Comunal y Ofelia Díaz.
Los datos para el estudio se recopilaron por medio del
Cuestionario sobre Liderazgo desarrollado por Blake &
Mouton. Este instrumento consta de 35 aseveraciones mediante
las cuales se describen diversos aspectos de la conducta del
líder. Los participantes respondieron a cada aseveración de
acuerdo a la manera que probablemente actuarían si fueran
directores de una Escuela de la Comunidad haciendo un
círculo alrededor de la letra que corresponde a las
siguientes frases: SIEMPRE (S), FRECUENTEMENTE (F),
OCASIONALMENTE (O), POCAS VECES (P) Y NUNCA (N).
La administración del cuestionario se llevó a cabo el 29 de
octubre de 1993 con la colaboración de la Sra. Iris Z.
Hernández, Distrito Escolar de Vega Baja. Los datos se
obtuvieron entre 43 (88%) de los 49 maestros de las escuelas,
ya que seis maestros estuvieron ausentes.
Los datos recopilados en cada cuestionario fueron tabulados
de la siguiente forma: se circularon los números de las
aseveraciones 8, 12, 17, 18, 19, 30, 34 y 35. Se asignó un
valor de "1" a los números circulados cuya selección fue P (Pocas
Veces) o N (Nunca). Se asignó un valor de "1" a los números
no circulados cuya selección fue S (Siempre) o F (Frecuentemente).
Se circularon los "1" que se asignaron a las aseveraciones
3, 5, 8, 10, 15, 18, 19, 22, 24, 26, 28, 30, 32, 34 y 35. Se
identificó la frecuencia de "1" que fueron circulados para
determinar la puntuación correspondiente a la orientación
por la persona. Después, se identificó la frecuencia de "1"
no circulados para determinar la puntuación de la
orientación por la tarea.
Luego, se anotó la puntuación correspondiente a la
orientación por la persona en el eje horizontal del diagrama,
diseñado por los creadores del cuestionario, donde hay una
escala del 1-15. En el eje vertical, cuya escala es del
1-20, se anotó la puntuación de la orientación por la tarea.
Se trazaron dos líneas rectas para intersecar las mismas. El
punto donde éstas se intersecan representa la preferencia
del participante por uno de estos tres estilos de liderazgo:
orientado a tarea, participativo u orientado a persona (véase
Diagrama 1).
HALLAZGOS
A los maestros que participaron en el estudio, se les
solicitó los siguientes datos demográficos: sexo, edad y
años de experiencia.
Diez (23%) de los maestros que participaron en el estudio
son hombres y 33 (77%) son mujeres. Nueve (21%) tienen 30
años o menos, 27 (63%) están entre los 31-48 y 7 (16%)
tienen 49 años o más de edad. Trece (30%) tienen 5 años o
menos de experiencia, 21 (49%) tienen entre 6-23 y 9 (21%)
tienen 24 años o más de experiencia.
Al utilizarse estadísticas descriptivas para analizar los
datos recopilados, se encontró que de los 43 maestros que
cumplimentaron el cuestionario, 27 (63%) prefirieron el
estilo de liderazgo participativo, 16 (37%) prefirieron el
estilo de liderazgo orientado a la persona y ninguno
prefirió el estilo orientado a la tarea (véase Figura 1).
Entre los 27 maestros que prefirieron el estilo de liderazgo
participativo, 20 (47%) son mujeres y 7 (16%) son hombres.
Al analizar su edad, 7 (16%) tienen 25-30 años; 8 (18%), 31-
36 años; 5 (12%), 37-42 años; 4 (9%), 43-48 años y 3 (7%),
49-54 años. Sus años de experiencia varían, 12 (28%) cuentan
con 0-5 años, 6 (14%) tienen 6-11 años, 4 (9%), 12-17 años;
1 (2%), 18-23 años y 4 (9%), 24-29 años (véase Tabla 1).
Por otro lado, entre los 16 maestros que prefirieron el
estilo de liderazgo orientado a las personas, 3 (7%) son
hombres y 13 (30%) son mujeres. Al analizar su edad, 2 (5%)
tienen 25-30 años; 4 (9%), 31-36 años; 3 (7%), 37-42 años; 3
(7%), 43-48 años; 2 (5%), 1 (2%) cuentan 0-5 años, 5 (12%)
tienen 6-11 años, 3 (7%),12-17 años; 2 (5%), 18-23 años y 5
(12%), 24-29 años (véase Tabla 1).
DISCUSION DE HALLAZGOS
Al analizar los hallazgos se concluye que el estilo de
liderazgo preferido por los maestros de la Escuela de la
Comunidad del nivel elemental del Distrito Escolar de Vega
Baja es el PARTICIPATIVO. Se observa una mayor preferencia
por este estilo de liderazgo entre los maestros jóvenes (25
a 30 años de edad) y entre aquellos maestros con pocos años
de experiencia 0 a 5 años).
La preferencia del estilo participativo del director por los
maestros de las Escuelas de la Comunidad, tanto los de menos
años de experiencia como los más jóvenes, puede estar
influenciada por la filosofía de estas escuelas en relación
con la importancia de la participación de todos los
componentes en el establecimiento de políticas y toma de
decisiones.
Se desprende de los datos recopilados que los maestros
participantes en este estudio perciben que para implantar un
proyecto innovador como éste se requiere de una orientación
hacia la tarea y hacia la persona, según la situación, para
establecer un equilibrio y lograr el éxito del programa, ya
que dicha implantación y desarrollo es situacional y
responderá a las exigencias del momento.
IMPLICACIONES
En el desarrollo de una relación de pertinencia de la
comunidad hacia la escuela, es necesario un programa
efectivo de participación en torno al área de la escuela y
la comunidad se encuentran divulgadas en documentos, cartas
circulares, libros y otros. En la ejecución de su rol como
agente unificador, el director como líder debe desarrollar
un estudio de comunidad que le facilite conocer los aspectos
más relevantes de ésta. Es necesario que el maestro y el
director de escuela conozcan las expectativas y necesidades
de la comunidad. Al conocer éstas, podrán desarrollar un
programa mediante el cual se fomente la participación de los
padres como recurso al servicio de la escuela. No se debe
limitar la participación de los padres, maestros y otros
miembros de la comunidad a ser meros espectadores en el
proceso educativo. El director debe considerar todas las
variables que inciden en la comunidad para que le sirvan
como punto de apoyo para la administración de la escuela; ya
que esto generará un mayor sentido de compromiso.
Con el propósito de lograr la relación entre la escuela y la
comunidad, es necesario que los sistemas educativos delineen
unas estrategias de acción. Estas estrategias deben ser
conocidas y discutidas por el director y los maestros. Un
director efectivo comunica a sus maestros y a la comunidad
en general las metas y los objetivos de la escuela, las
cuales se traducen en las tareas a llevarse a cabo a la vez
que los estimula para la participación en la toma de
decisiones.
Esto implica, además, que un líder participativo, que
planifique y ejecute su rol adecuadamente logrará una
relación de pertenencia entre la escuela y la comunidad una
vez aquella responda a las expectativas de ésta.
El administrador de la escuela debe dedicar más tiempo al
área de relación escuela y comunidad. Una comunidad
integrada a la escuela puede proveer unos servicios en los
aspectos de planta física, disciplina, currículo y otros;
facilitando el proceso enseñanzaaprendizaje. La pertenencia
de la comunidad hacia la escuela depende de la ejecución
efectiva de los roles que debe asumir el director al adoptar
un estilo participativo.
Con el propósito de que nuestras escuelas logren cumplir con
sus metas y finalidades, es necesario que se implante en los
diferentes distritos escolares un programa efectivo de
escuela y comunidad. El personal docente y administrativo
debe conocer y asumir los nuevos roles que genera el cambio
acelerado en el ejercicio de nuevas prácticas educativas.
Como consecuencia de estos cambios, surgirán conflictos;
ante los cuales el líder deberá asumir un estilo
participativo que le permita percibirlos como algo positivo
y constructivo para el buen funcionamiento de la
organización.
Los líderes deben buscar nuevas alternativas a través de la
investigación, que les permitan ofrecer una educación
efectiva y más funcional a tono con las nuevas exigencias de
un mundo cambiante y altamente especializado a través de la
participación activa de todos sus componentes.
Por otro lado, se recomienda que se realice un estudio en
las escuelas tradicionales para saber si existen diferencias
entre el estilo de liderazgo que prefieren los maestros de
estas escuelas con el preferido por los maestros de las
Escuelas de la Comunidad. Se debe estudiar, además, los
niveles intermedios y superiores.
También, se recomienda a los directores de las Escuelas de
la Comunidad que adopten el estilo PARTICIPATIVO. Las
instituciones universitarias responsables de preparar los
futuros líderes deben capacitar a los directores en la
adopción de este estilo de liderazgo, de modo que éstos
puedan ser más efectivos en el establecimiento y logro de
las metas y objetivos del núcleo al que pertenecen.
Referencias
Butler, D. C. (1979). Public personnel. New York: McNally.
Departamento de Educación. (1983, junio). Ley 18: Escuela de
la Comunidad. Puerto Rico: Talleres de Artes Gráficas.
Fiedler, F. E. (1964). Advances in experimental social
psychology. New York: Academic Press.
Hampton, D. R. (1983). Administración contemporánea. México:
McGraw-Hill.
Lewis, K. (1938). An experimental approach to the study
autocracy and democracy. New York: McGraw-Hill.
Likert, R. (1959). New patterns of management. New York:
McGraw-Hill.
Lippitt, R. & White, R. (1943). Child behavior and
development. New York: McGraw- Hill.
Vroom, V. H. (1973). Organizational dynamics. New York:
Amacom.
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