| |
La escritura
autobiográfica como estrategia de prelectura: motivación
para la comprensión del texto literario
Carmen G. Pol Paoli
Estudiante de Maestría, Currículo y Enseñaza
Facultad de Educación
Programa de Estudios Graduados
Universidad de Puerto Rico
Recinto de Río Piedras
Los maestros se encuentran
diariamente con la polémica usual que acompaña a la
enseñanza de los géneros literarios. El aburrimiento y la
falta de pertinencia vital que demuestran los estudiantes
ante el texto literario impiden el desarrollo de la
comprensión a través del proceso de lectura. Argumentos como
"este cuento es estúpido" revelan la dificultad en acomodar
todos los estímulos dentro de una perspectiva personal a
través del texto.
Investigaciones como las de Nieves Alicea (1991) y Arthur
Applebee (1988) demuestran que la edad, la escolaridad de
los padres y el ingreso económico no afecta la actitud que
tengan los estudiantes hacia la lectura. Los problemas en el
análisis textual se remiten, en muchas ocasiones, a esa
falta de trascendencia proyectiva.
El trabajo más arduo que tiene el profesor, a través del
poco tiempo escolar, es ayudar al estudiante a crear
conexiones entre su vida y la literatura. En este trabajo
exploraremos cómo la estrategia del escrito autobiográfico,
previo a la exploración y discusión del texto, ayuda a crear
esa primera interrelación. Además estableceremos diferentes
modificaciones a la estrategia y sus posibles aplicaciones
en el contexto escolar. Para ésto utilizaremos las
experiencias de diferentes maestros en su práctica
pedagógica y las reacciones de sus alumnos ante esta nueva
motivación.
Todos reconocemos cómo se establece la relación entre texto-lector.
Los trabajos de Perfetti (1986), Goodman (1988), Escarpit
(1975), Smith (1992) e Iser (1989) estipulan que el lector
trae al texto un esquema personal con atributos particulares
a su trasfondo cognitivo. Las experiencias literarias
previas, el conocimiento histórico, la naturaleza humana,
los valores, las preferencias linguísticas, los preceptos
políticos y hasta las caracter-ísticas metabólicas influyen
en esta relación casi simbiótica (Holland, 1985). A través
de estos esquemas se transfigura la interacción con el texto
para crear las hipótesis analíticas que serán demostradas o
refutadas a través del proceso de lectura.
La lectura, definida como la búsqueda de comprensión,
permite que las experiencias personales incrementen el
análisis textual como parte de esa configuración humana que
provee el lector. El diálogo se presenta también de manera
bilateral. El texto permite establecer la comprensión de las
experiencias del lector.
Stephen Fox (1992) presenta las experiencias de sus
estudiantes por el mundo escolar y literario. Establece que
los libros y la escritura no pueden perder completamente ese
nivel de intimidad y placer que provocan otras actividades
juveniles. Muchos de sus estudiantes manifestaban que leían
por placer, especialmente historias de horror, misterio,
deportivas, etc. Sus madres demostraban esta misma inquietud,
pero con temáticas de tipo romántico. La distinción entre
lectura placentera y lectura escolar es el elemento que
distintivo entre ambos procesos.
Otros estudiantes hablaban sobre cómo el cantar y las
canciones del momento definían una expresión personal que
incluía palabras entretenidas y pertinentes a su contexto
vital. Algunos establecían una conexión entre sus
actividades atléticas con la literatura. Estos estudiantes
quieren, de alguna manera, encontrar aspectos de de su vida
que estén representados en ambientes de estructura verbal.
La necesidad de reconectar su intimidad con la literatura es
la misma que se establece al recrear lindes entre el
lenguaje y el juego y las palabras y el placer.
Rosenblatt (1978) enfatiza la importancia del
establecimiento de las experiencias autobiográficas. La
atención del lector acti. iertos elementos en su pasado
biográfico (como las referencias externas y las respuestas
internas) que se convierten en uniones de símbolo verbal. El
lector no solamente atiende lo que las palabras indican
sobre el mundo externo. sino que asocia puntos internos como
imágenes, sentimientos, actitudes, asociaciones e ideas que
el escrito evoca.
El acto de lectura se convierte en una transacción. Ciertas
áreas de la memoria se despiertan a través del lenguaje
textual. Desafortunadamente, muchos estudiantes no
relacionan automáticamente el nuevo conocimiento con el
viejo (Anderson y Pearson, 185). Beach (1977) aclara que los
estudiantes tienen pocas oportunidades en refelexionar sobre
la experiencia de manera formal. El entretenimiento y la
información propagada por los medios televisivos y radiales
requieren de poco análisis reflexivo. La dificultad en
categorizar todo ese estímulo dentro de una perspectiva
personal revierte en su actitud hacia la lectura y su propia
imposibilidad ante la transferencia textual y simbólica.
Los estudiantes que se encuentran personalmente involucrados
en la lectura recuerdan los textos de mejor manera. Esto
sucede cuando el texto hace referencia a preguntas que son
importantes para ellos, enseñándoles nuevos elementos con
una nueva perspectiva valorativa. Cuando los moldes
personales trascienden al texto, el lector responde,
entiende y recuerda de manera más amplia y específica (la
llamada traición literaria de Escarpit).
El modelo de aprendizaje significativo de Ausubel explica
cómo la comprensión del ensamblaje del material novedoso se
une con los contenidos conceptuales de la estructura
cognitiva del sujeto. El material potencialmente
significativo (con su significatividad lógica psicológica y
cognitiva) se remite a las disposiciones subjetivas para el
aprendizaje o la psicología afectiva. La potencialidad
significativa del material se encuentra subordinada en cada
individuo a las características de su bagaje cognitivo.
La enseñanza verbal ocurre cuando el material es pertinente
y cuando el lector puede asociar el nuevo material con el ya
acumulado. En el caso de la lectura literaria ese viejo
material es la experiencia personal del lector.
Bereiter y Scardamalia (1987) establecen que la escritura
puede representar una vía efectiva para promover la
reflexión que los estudiantes necesitan. Robert Brooke
explicaba que la enseñanza de la escritura es una parte del
problema en la negociación de la identidad dentro de un
contexto social muy complejo. Muchos escritores sugieren que
el sistema educativo y nuestra sociedad favorecen la lectura
sobre la escritura porque es mucho más pasiva y más
funcional. lncreíblemente, la misma sociedad que valora el
triunfo y aplaude las iniciativas de liderazgo disminuye la
transferencia experiencial en el mundo de la literatura. El
escrito autobiográfico previo a la lectura permite que ambas
artes del lenguaje (la lectura como receptora y la escritura
como emisora) establezcan y organicen los parámetros del
lector y del texto. El esquema personal se ordena antes de
enfrentarse al proceso. Con los matrices personales en orden,
los lectores pueden responder a los textos con su
experiencia vital en mano (Rosenblatt, 1978).
Brian White (1990) exploró esta estrategia con estudiantes
de noveno grado. El encontró que los estudiantes que
escribieron acerca de sus experiencias personales antes de
leer presentaron substancialmente un análisis de personajes
más sofisticado que sus compañeros. El diálogo metacognitivo
y ético del trama de la lectura literaria se plantea de
manera más comprometida. La respuesta a la literatura se
hace patente.
Este proceso también libera al texto y al maestro del
llamado "sacred text of literature", cuestionando la
inmutabilidad del canon literario. El estudiante tiene la
oportunidad de reconstruir su propia experiencia y remitirla
también a su reconstrucción textual.
La literatura contemporánea, influenciada por el
postmodernismo y el feminismo, colapsaron las categorías y
los atributos supuestamente insubordinables sobre la
realidad. Textos como éstos pueden integrarse en el esquema
literario del estudiante utilizando la escritura
autobiográfica. La liberalidad de los temas y la cercanía
con los contextos sociales actuales permiten que el proceso
de integración sea también más efectivo y contemporáneo.
Pero estaríamos entrando en aspectos de planificación
curricular bastante escabrosos. Lo importante es que esta
estrategia puede utilizarse básicamente en cualquier tipo de
lectura literaria.
Los pasos de implementación son bastante sencillos. El
profesor le pide a los estudiantes que escriban sobre sus
experiencias basado en unas preguntas guías. Las preguntas
se remiten, necesariamente, al conflicto o trama que
eventualmente se presentará en el texto. Luego se da el
texto y se analiza el mismo a base de los escritos
autobiográficos.
Con esta técnica no esperamos que todos nuestros estudiantes
se involucren en la discusión. La naturaleza temática de los
textos no necesariamente tocan la pertinencia vital de todos
los individuos dentro de un salón de clases. La diferencia
cultural, especialmente en aquellos representantes de los
grupos tradicionalmente reprimidos, no corresponde con la
idiosincracia de los textos canónicos. Tampoco las
experiencias de los estudiantes se remiten literalmente a
los acontecimientos de la lectura. De hecho la forma de
redacción autobiográfica en los diferentes niveles escolares
puede representar el tipo de transferencia sentimental que
se experimente. Beach (1987) estipula, de acuerdo a sus
investigaciones sobre escritos autobiográficos en
estudiantes de séptimo grado, primer año de universidad y
maestros de inglés que:
-
Los estudiantes de séptimo
grado se enfocan en la acción más que los estudiltes de
primer año y los maestros de inglés, mientras que éstos
últimos se enfoncan en las creencias (paso del elemento
literal al simbólico).
-
Los estudiantes de séptimo
grado y primer año utilizan narración, comparado con los
maestros.
-
Los estudiantes de primer
año utilizan las reacciones emocionales con más énfasis
que los estudiantes de séptimos y los maestros.
-
El tema de la autonomía,
en el caso de tema libre, es el más utilizado por los
estudiantes de séptimo grado. El tema de la identidad
fue delineado por los estudiantes de primer año mientras
que los maestros argumentaron sobre la identidad y los
logros personales.
Esta evidencia tal vez
explique por qué los estudiantes de grados interrnedios
desarrollan unas descripciones superficiales de los
personajes mientras que los de escuela superior hacen
inferencias abstractas a través de aspectos superficiales (descripción
literal del personaje) para crear construcciones
psicológicas de los personajes (Beach-Wendler. 1987). Lo que
se espera en la escritura autobiográfica es que el
adolescente temprano pase de esa descripción superficial a
los constructos psicológicos de análisis textual.
Recordemos que la libertad de interpretación que ofrece el
escrito autobiográfico no es absoluta porque se moldea de
acuerdo con un cuestionario que se remite al código
linguístico de la lectura. La conexión personal debe estar
correlacionada al texto como contribución a la transacción
semántica con la literatura.
Lo que se espera con esta estrategia es que el acercamiento
autobiográfico propicie la exposición reflexiva donde el
escritor/alumno expone sus experiencias personales en un
intento por interpretar la historia más que una reacción
personal a la forma o contenido de la misma. Los procesos de
respuesta como la predicción, extensión, generalización,
conexión y reflexión los utiliza el lector entre el texto y
la experiencia personal.
La discusión en pequeños grupos, o con la totalidad de la
clase sobre el texto es la parte más importante del proceso.
Los estudiantes se involucran tratando de engranar sus
criterios dentro del marco conceptual de la lectura. En este
caso, el criterio evaluativo del maestro no debe ser
autoritario.
La interacción en el diálogo debe reiterarse en el texto y
las posibilidades de análisis. No todos los alumnos
compartirán la misma reconstrucción textual, la infinidad de
mundos experienciales no puede ser equitativa. Sin embargo,
el coloquio grupal sigue básicamente el esquema del ambiente
de enseñanza de Unrau (1995). El proceso de negociación
entre la comunidad del aula, el texto, el maestro y el
lector transforma la fuente de autoridad y el significado
sociocultural gracias al proceso colectivo que provoca la
necesidad de comprensión.
La respuesta a la literatura, reiterada por Cairney (1992),
emana como consecuencia del elemento didáctico y natural
desarrollada en la lectura significativa. La participación y
construcción como proyección emocional ante el texto y la
elaboración de juicios permite la reflexión de significados
y las representaciones simbólicas de la vida. El alumno
penetra en el texto dándole amplitud a las experiencias
intertextuales, objetivo a la lectura y capacidad para
descifrar el texto.
Las respuestas, utilizando el escrito autobiográfico, pueden
ser de manera espontánea o estructurada. En la espontánea se
crea un ambiente de discusión sobre los puntos de partida
personales. Se charla sobre los libros, se hacen
recomendaciones a la lectura, se comentan sobre iferentes
autores y títulos y se comparten respuestas. En la respuesta
estructurada el profesor tiene más participación directa,
pero no se inmiscuye entre el lector y el autor. De
cualquier forma, la respuesta no debe suprimirse, mucho
menos en esta estrategia cuya finalidad pretende valorar la
respuesta del lector.
Las reacciones de los estudiantes también le permiten al
maestro hacer juicios y previsiones sobre los procesos de
lectura de sus alumnos, importante en la didáctica de
competencias linguísticas.
Esta estrategia también permite establecer una coherencia y
guía de análisis a través de todo el proceso de lectura:
Prelectura:
Escritura autobiográfica con preguntas guías remitidas a
la temática deltexto que se leerá.
Lectura: Lectura
del texto con interacción del pre-texto autobiográfico.
Postlectura: Respuesta del lector analizada por
la clase o en pequeños grupos a ba.sede la estructura
textual y el análisis autobiográfico.
El esquema del texto
autobiográfico puede mejorarse si se utiliza el siguiente
organigrama bajo las destrezas del escrito persuasivo
(Johnson, 1995). El estudiante podrá:
-
Desarrollar un ensayo
persuasivo (basado en en una oración tesis sustentada
por razones que lleven a una conclusión. Ver diagrarna
adjunto a esta página).
-
Completar varios trabajos
usando como elemento evaluativo el diálogo de grupo, la
retroalimentación del maestro y la auto-reflexión,
necesario, como punto aclarativo. Luego se discuten cómo
el concepto afecta en el plano individual.
¿Qué tiene que ver el
concepto cambio conmigo?
La cualidad del cambio ¿debe ser siempre progresiva?
¿Se puede predecir el cambio?
¿El cambio aplica a todas las áreas del mundo?
¿Qué causa el cambio?
Cómo es el cambio y cómo afecta a los siguientes
grupos:
> objetos inertes: sillas, tijeras.
> tradiciones: días feriados, cumpleaños, muertes
> rituales religiosos: Navidad, Semana Santa
> verdades universales: todas las cosas vivas mueren,
todos los triángulos tienen tres lados.
A partir de esta
conceptualización se puede recrear un ejercicio de
preescritura organizando todas las ideas formuladas por el
grupo. Esto servirá de engranaje para la creación del
escrito autobiográfico y lo familiarizará con la temática
literaria y vital.
El escrito autobiográfico previo a la lectura redefine el
proceso de análisis textual. Lo imperativo y escueto del
sistema estructuralista y estilístico no permitía, en muchas
ocasiones, escuchar la voz del lector en la discusión grupal.
El estudiante, al sentirse identificado con la temática y
los acontecimientos del texto, recrea sus experiencias
vitales y las transfigura como método para la comprensión.
No debemos olvidar que la creación literaria es una ficción
basada en elementos que pueden encontrarse en la realidad (Iser).
Ni siquiera es una interpretación de dicha realidad. Sin
embargo, el elemento proyectivo es prácticamente natural en
el momento de leer.
Las contribuciones de esta estrategia se pueden organizar de
la siguiente forma:
-
Reflexionar sobre las
experiencias autobiográficas antes de leer un texto
ayuda a entender la lectura. La amplitud de la respuesta
autobiográfica y su utilidad depende de la buena
voluntad del estudiante ante la reflexión del texto con
sus experiencias. En algunos casos, la consecuencia
experiencial es tan emotiva o embarazosa que el
estudiante no se atrevería a presentarla como parte de
su análisis textual. Depende del profesor la selección
de la lectura y cómo enfrentarse a una posible situación
como ésta. Esto podría evidenciar una posible desventaja.
-
Ayuda en el análisis de
los personajes.
-
Muchos lectores
tienden a responder superficialmente a los
personajes provocado por la falta de comprensión de
las complejidades que acompañan a cada uno de éstos.
1. Se fijan en
información que brinda el texto de manera denotaiva:
-
atributos físicos
-
información
demográfica
-
descripciones de
conducta
-
atributos
psicológicos aplicados a cualidades físicas3
-
Los intereses individuales
envueltos en una actividad de lectura ayudan a expresar
mejor atención y el estudiante persiste en dicha
actividad por un período más largo de tiempo.
-
No hay aburrimiento en el
desarrollo de la discusión del texto.
-
Les agrada más la lectura.
-
Se observan más
comprometidos en los textos y las discusiones de los
mismos.
La aplicabilidad de la
estrategia trasciende los niveles académicos y cronológicos.
Lo que pretende esta estrategia es dar vida a la literatura
para que los estudiantes se encuentren personalmente
involucrados en la lectura.
No se pretende que todo se aprenda a través de los libros.
Pero sí es imperativo que los alumnos se percaten de la
interacción vivida entre lector y texto y hasta qué punto la
experiencia de múltiples lecturas pueden ayudar a poner su
vida en orden. La transacción solamente se vive cuando se
lee...
BIBLIOGRAFIA
Agatucci, Cora. (1990). Composing a Self in Student
Autobiography Convention of the Conference on College
Composition and Communication. Palmer house, Illinois.
Applebee, Arthur. (1988). Who Reads Best? Factors Related to
Reading Achievement in Grades 3, 7, and 11. New Jersey:
EducationalTesting Servce.
Beach, Richard. (1987, February). Differences in
Autobiographical Narratives of English Teachers, College
Freshment, and Seventh Graders. College Composition and
Communication, 38, (1).
Cairney, T.H. (1992). Enseñanza de la comprensión lectora.
Madrid: Editorial Morata.
Fox, Stephen. (1992). Memories of Play, Dreams of Success:
Literacy Autobiographies of 101 Students. Conference on
College Composition and Communication, Ohio.
Hamman, Lori. Smith, Michael. (1991, September) Making
connections: The power of autobiographical writing before
reading. Journal of Reading, 35, (1).
Johnson, Dana, Van Tassel-Basha, Joyce. (1995).
Autobiographies: Personal dysseys of Change. New York:
College of William and Mary. Smith, Michael. "That Reminds
Me of the Time...": Using Autobiographical Writing Before
Reading Enhance Response. In Straw, S.B. & Bodgan, D. Eds.,
(1993). Construvtive Reading. Teaching Beyond Communication.
Portsmouth: Boynton/Cook Publishers.
Tokarczyk, Michelle. (1993). Writing as Envision:
Autobiographical and Academic Writing in tha Composition
Class. Annual Meeting of the Conference on College
Composition and Communication.. CA.
Unrau, Norman. (1995). Interpreting texts in classroom
contexts. Journal of Adolescent and Adult Literacy, 39, (1).
|
indice
| |
|