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El Efecto del
Adiestramiento Cognoscitivo-Conductual Grupal sobre la
Depresión Leve y las Destrezas Para la Vida en Jóvenes
Universitarios de Primer Año de una Universidad Privada de
Puerto Rico
CARMEN ROSADO PACHEGO Ed. D
JUAN M. MORALES VEGA, Ed. D
INTRODUCCIÓN
La depresión es y continúa siendo un problema de salud
mental en Estados Unidos (Dean, 1985; Ponterotto, Pace &
Kavan, 1989). Es un problema que afecta frecuentemente a los
adolescentes y adultos jóvenes (Hudgens, 1974).
Específicamente, dentro del escenario universitario, Boose,
et.al. (1975), encontraron que el 75% de los estudiantes
habían experimentado depresión en algún punto durante su
primer ano. Recientemente, se ha informado que existe
evidencia amplia en el sentido de que los estudiantes
universitarios de hoy día están más tensos que aquellos de
graduaciones previas. Bishop (1990), Koplik & DeVito, (1986)
compararon las clases de primer ano en 1976 y 1986 y
concluyeron que los últimos están más afligidos y reportan
niveles altos de angustia en todos los aspectos de su vida.
En relación al punto de vista social, el problema de la
depresión presenta varias características en jóvenes adultos.
Entre las características de esta población se encuentra que
éstos desean estar solos más a menudo y por tanto se aíslan,
frecuentan menos actividades deportivas y hablan menos,
tanto con familiares como con amigos (Siegel & Griffin,
1983). Algunos de estos jóvenes hacen uso del alcohol y la
mariguana (Brightman, 1990; Siegel & Griffin,1988).
McCoy(1982) expone que problemas como el uso de drogas, el
aumento en el uso del alcohol. los embarazos prematuros, el
abandono del hogar y el suicidio. Con probabilidad tienen su
raíz en la depresión que pueden enfrentar estos jóvenes.
La depresión es un sentimiento de tristeza y apatía que a
menudo está acompañado de poca actividad física y es
considerado como una de las condiciones más aterradoras y
dolorosas que pudiera enfrentar el ser humano. Highland
(1979), Beck & Young (1978) estimaron que el 25% de los
estudiantes universitarios sufren de depresión en algún
momento y que el 33% de todos los que se dan de baja sufren
de ésta, antes de dejar sus estudios. Cole & Milstead (1989)
afirmaron que la depresión es uno de los problemas más
comunes que enfrenta el estudiante universitario que busca
consejería u orientación.
En Puerto Rico no existe una investigación que plantea la
modalidad de tratamiento para el problema de la depresión.
El presente estudio tiene como propósito contribuir a la
literatura presentando una alternativa de adiestramiento con
un enfoque cognoscitivo conductual grupal dirigido a aliviar
el problema de la depresión en los jóvenes universitarios .
A fin de ser diagnosticado un episodio depresivo principal
deben estar presentes al menos cinco (5) de estos síntomas
mencionados en un período de dos semanas y representar un
cambio en el funcionamiento previo. Al menos uno de los
síntomas es estado de ánimo apocado, pérdida de interés o
placer en actividades que antes disfrutaba. La literatura
clasifica la depresión en cuatro (4) tipos comunes; (a) la
reactiva, (b) la endógena, (c) la maniacodepresiva; y (d) la
sicótica. La depresión leve es más común en los jóvenes con
depresión reactiva (Dixon, 1987). Esta se refiere a conducta
inapropiada o de desaprobación ("acting out") que puede
ocurrir en todo tipo de depresión, especialmente con jóvenes.
Entre los síntomas que pueden enmascarar la depresión se
incluyen: dolores de cabeza, fracaso escolar, hiperactividad,
miedo y conducta antisocial. El presente estudio utiliza
como marco de referencia la depresión que proviene como
reacción de un evento desolador en la vida de las personas.
La terapia cognoscitiva-conductual es una de las modalidades
más excitantes en el área de desórdenes depresivos (Kovacs,
1979), combinando ambas dimensiones de este síndrome. El
componente cognoscitivo se focaliza en la conducta interna
"covert" de la persona (Martin & Pear,1988). El componente
conductual es dirigido a la conducta externa "overt" del
individuo (Martin & Pear, 1988). Mediante este enfoque se
les enseña a las personas a desarrollar un plan de
autocambio aplicando las destrezas de autocontrol y
resolución de problemas (Hudges, 1988). Un elemento común de
esta intervención cognoscitiva conductual es el énfasis del
control del individuo sobre su depresión, retando a éste a
superar su sentido de falta de ayuda y desesperanza (Hudges,
1988).
El formato de grupo es el vehículo óptimo para el apoyo
social, y el aprendizaje intrapersonal, por ende, la terapia
grupal para estudiantes depresivos, puede ser especialmente
útil (Rich & Boomer,1987). McCoy (1982) cita los siguientes
estresores en conexión con la depresión en jóvenes:
-
pérdida significativa -
por divorcio, muerte o presión entre otros;
-
pérdida de autoestima - el
desprecio y la inhabilidad de vivir bajo las
expectativas de los padres y otros familiares puede
causar depresión reactiva en los jóvenes
-
pérdida de la normalidad -
causada por la enfermedad o lesión que aleje al
adolescente de sus pares en forma temporera o permanente;
-
recursos internos -
limitados para sobrellevar pérdida y frustración la
experiencia de vida es tan limitada que tiene gran
dificultad en encontrar alternativas al problema o la
crisis;
-
otras tensiones que los
jóvenes enfrentan y que pueden provocarle tensión - esto
incluyen conflictos familiares (padrastros, problemas
maritales, alcoholismo, drogas en alguno de los miembros)
y poca comunicación dentro de la unidad familiar.
Garrison et. al., (1989), Good
& Mintz (1990) Kendal & Davis (1982), y Reinherz et. al.,
(1989) sostienen que el género femenino, está asociado con
más síntomas depresivos. En Puerto Rico, Bernal, Bonilla &
Santiago (1995), encontraron que hay un por ciento mayor de
mujeres (73%) que presentó sintomatología depresiva en
comparación con hombres (54%). Una posible explicación es
que los hombres son intolerantes ante la experiencia de
depresión, porque es incompatible con el rol del género
masculino. Warren (1983), quien enfatiza la competencia, la
seguridad, el control y la restricción del afecto. Dada la
incompatibilidad, Warren (1983), hipotetizó, que el hombre
en comparación con la mujer, probablemente estaría menos
inclinado a buscar ayuda profesional cuando enfrenta
episodios depresivos y por tanto, percibiría ésta como una
señal de fracaso. En contraste, Figueroa Jiménez (1986)
encontró en un estudio realizado en la Isla con estudiantes
universitarios, que no habían diferencias estadísticas
significativas en las proporciones de depresión entre
féminas y varones, concluyendo que el hecho de ser joven y
estar expuesto a oportunidades educativas y profesionales y
el contar con los recursos económicos pueden ser factores
que protejan contra la depresión.
El estudiante universitario se enfrenta a la vida con una
serie de problemas que pueden evocar sentimientos de
frustración, dolor, tristeza, soledad, coraje, miedo,
ansiedad, angustia o desespero. Existe evidencia que indica
que el estudiante universitario de hoy día está más tenso o
presenta problemas que las generaciones previas. Bishop
(1990), Vrendenburg, O'Brien & Krames (1988), encontraron
que la depresión aumenta en intensidad y frecuencia en
estudiantes universitarios desde que comienzan en la
universidad.
Los estudiantes universitarios, en especial los de primer
año, enfrentan demandas de vida independiente al establecer
nuevas relaciones con pares y adultos, retos académicos,
presiones económicas y necesidad de hacer decisiones
operacionales. Todo esto crea tensiones o estrés que tienen
el potencial de crear aflicción psicológica y desajuste
emocional (Cutrona,1982; Dohrenwend & Dohrenwend,1974).
McNamara & Horan (1986), investigaron la validez conceptual
y experimental de la terapia cognoscitiva de Beck y el
tratamiento conductual de Lewinsoh con estudiantes
universitarios. Los resultados reflejaron que el tratamiento
conductual no fue efectivo en producir mejoras dentro de la
batería de pruebas utilizadas en la evaluación conductual.
Hodgson (1981), comparó grupos pareados de estudiantes
deprimidos que fueron tratados con los tratamientos
conductual-interpersonalcognoscitivo. Ambos tipos de
tratamientos provocan ser más efectivos que ningún
tratamiento, con evidencia de depresión en el enfoque
individual-interpersonal. Ambos enfoques son recomendados
para ser utilizados con una población universitaria.
M E T O D O L O G Í A
Participantes y Escenario - El estudio se llevó a cabo en
una institución privada de educación superior ubicada cerca
de la región este de la isla. Dicha institución ofrece
programas de bachillerato y de maestría. La población es de
7,800 estudiantes de los cuales 7,000 cursan estudios
subgraduados y 800 en programas graduados. Este estudiantado
es 90% primera generación universitaria, 80% dependiente de
Becas Pell y 50% económicamente desventajado.
La muestra de este estudio se obtuvo usando una fórmula para
uso de poblaciones finitas, aquella donde es conocido el
número total de sujetos que la componen (Sánchez
Viera,1989). Al aplicar la fórmula se obtuvo una muestra de
291 estudiantes. A esta muestra se le administró el
Inventario de Depresión de Beck y se identificaron aquellos
sujetos con nivel leve de depresión.
La segunda etapa de la metodología comprendió el muestreo
aleatorio por conglomerado. Se utilizó la clasificación de
modelos por concentración que hace la institución de la
población total de estudiantes de primer ano. Los 1,200
estudiantes de primer ano, se agruparon en 24 sesiones.
Luego los sujetos que integraban los conglomerados
aleatorios constituyeron el archivo potencial (32). A estos
estudiantes les fue administrado el Inventario de Depresión
de Beck (IDB) (Beck & Steer 1987) y la Prueba de Destrezas
de Ajuste para la Vida (PDAV). Los estudiantes que
obtuvieron una puntuación que indicaba una depresión leve en
el IDB y mostraran ausencia o falta de destrezas de Ajuste
para la Vida, según la PDAV, fueron pareados y luego
asignados aleatoriamente a los grupos experimental y control
en el estudio. A un total de 65 estudiantes de los cursos,
se le enviaron dos comunicaciones para participar en el
estudio según las puntuaciones obtenidas en ambos
instrumentos. De éstos, 32 estudiantes respondieron y fueron
asignados al azar a los grupos experimental y control. Cada
grupo estuvo compuesto por 16 estudiantes: 8 féminas y 8
varones en cada uno.
El diseño que se utilizó es uno de carácter
cuasiexperimental grupo Control No Equivalente (Cambell &
Stanley, 1966). Este diseño requiere un grupo experimental y
uno control, a los cuales se les administró la pre y post
prueba, pero necesariamente estos grupos no tienen el
muestreo equivalente pre-experimental. Uno de los grupos
recibió tratamiento, mientras el otro grupo no, esto con el
propósito de comparar ambos en la fase posterior.
La variable independiente fue el adiestramiento cognoscitivo-
conductual, el cual fue definido como “una estrategia grupal
estructurada en secuencia de 10 sesiones a un ritmo de una
(1) sesión de 90 minutos un día de la semana, y comprendió
un conjunto de diferentes procedimientos de tratamiento
incluyendo técnicas tales como: terapia cognoscitiva,
procedimientos de reestructuración cognoscitiva, programas
de adiestramiento de destrezas, manejo de ansiedad,
resolución de problemas y procedimientos de auto-control”.
El supuesto que sostiene la utilización, de este
conglomerado de técnicas (o enfoque multivariado) en un
adiestramiento cognoscitivo-conductual es focalizarse en
diferentes prescripciones en el punto de intervención de
cadena cognoscitiva-conductual individual. Se enfatizaron
diferentes estrategias de intervención que iban desde la
experiencia didáctica hasta el ensayo conductual, han de
promover las destrezas de entrenamiento. La secuencia del
diseño grupal consistió de ejercicios de 90 minutos una vez
a la semana que incluía: (a) una introducción, (b)
inoculación del estrés, estudiantes que obtuvieron una
puntuación que indicaba una depresión leve en el IDB y
mostraran ausencia o falta de destrezas de Ajuste para la
Vida, según la PDAV, fueron pareados y luego asignados
aleatoriamente a los grupos experimental y control en el
estudio. A un total de 65 estudiantes de los cursos, se le
enviaron dos comunicaciones para participar en el estudio
según las puntuaciones obtenidas en ambos instrumentos. De
éstos, 32 estudiantes respondieron y fueron asignados al
azar a los grupos experimental y control. Cada grupo estuvo
compuesto por 16 estudiantes: 8 féminas y 8 varones en cada
uno.
La variable independiente fue el adiestramiento cognoscitivo-
conductual, el cual fue definido como "una estrategia grupal
estructurada en secuencia de 10 sesiones a un ritmo de una
(1) sesión de 90 minutos un día de la semana, y comprendió
un conjunto de diferentes procedimientos de tratamiento
incluyendo técnicas tales como: terapia cognoscitiva,
procedimientos de reestructuración cognoscitiva, programas
de adiestramiento de destrezas, manejo de ansiedad,
resolución de problemas y procedimientos de auto-control. El
supuesto que sostiene la utilización, de este conglomerado
de técnicas (o enfoque multivariado) en un adiestramiento
cognoscitivo-conductual es focalizarse en diferentes
prescripciones en el punto de intervención de cadena
cognoscitiva-conductual individual. Se enfatizaron
diferentes estrategias de intervención que iban desde la
experiencia didáctica hasta el ensayo conductual, han de
promover las destrezas de entrenamiento. La secuencia del
diseño grupal consistió de ejercicios de 90 minutos una vez
a la semana que incluía: (a) una introducción, (b)
inoculación del estrés, (c) terapia cognoscitiva. (d)
reestructuración cognoscitiva, (e) resolución de problemas,
(fl continuación de resolución de problemas, (g) El yo como
modelo, (h) asertividad, (I) continuación de asertividad y
(j) cierre.
El adiestramiento cognoscitivo-conductual comprendió
ejercicios generales de tipo estructurado. Algunas de las
técnicas utilizadas en este estudio incluyeron las
siguientes: (a) reestructuración cognoscitiva, (b)
asertividad, (c) instrucciones didácticas, (d) yo como
modelo, (e) relajación, (fl visualización y la respiración
profunda, y además se presentó la alternativa del ejercicio
físico como forma para trabajar con el estrés.
Las variables dependientes fueron dos: (a) depresión y tb)
destrezas para el ajuste a la vida por depresión. Se
operacionalizó la variable según el Diagnostic & Statistical
Manual of Natal Disorders 4, Edición de la Asociación de
Psiquiatría Americana. Los criterios operacionales de la
depresión se constituyen por los aspectos fisiológicos,
sicológicos, cognoscitivos, afectivos y sociales de la
persona. La definición incluyó: (a) estado de ánimo apocado,
(b) falta de interés o placer en actividades que
presuntamente disfrutaba, (c) pérdida o ganancia de peso
significativo, (d) aumento o disminución en el apetito, (e)
insomnio o hiperinsomnio, (fl agitación o retardación
sicomotora, (g) falta de energía, (h) sentimiento de falta
de valor o de culpas excesivas o inapropiadas, (i) ideas
recurrentes sobre suicidiQ sin un plan específico o intento
de suicidio o plan para cometer éste.
La depresión fue medida con la escala normalizada, conocida
como Inventario de Depresión de Beck (1974). La creación
original del instrumento fue desarrollada por Aaron Beck en
conjunto con los colaboradores: C. H. Ward, M. Mendelson, J.
Mock y J. Erbaugh. Luego fue revisado (1979) por Aaron Beck,
J. Rush, B. Shaw & G. Emery. Aunque posee el mismo contenido,
la última versión difiere de la versión original en que su
formato es más simple y las premisas son más claras, lo que
facilita la auto administración y el cómputo de puntuación
(Beck & Steer,1987).
El IDB consta de 21 premisas configuradas al tiempo presente
y establecidas en una escala de 4 puntos (0 al 3) de
intensidad. El propósito de la IDB es la evaluación de la
medida de la depresión. Cada premisa se relaciona con un
signo clave y particular de este problema. EI cero (0)
representa un estado no depresivo. Las puntuaciones pueden
fluctuar desde cero (0) hasta 63, indicando las puntuaciones
altas una mayor severidad en la depresión. La guía que sirve
la interpretación del IDB es la siguiente (a) 0 = (puntuación
mínima, no hay depresión, (b) 10- 16 justifica depresión
leve-moderada, (c) 17-29 = comprende depresión
severa-moderada, y (d) 30-63 = presenta depresión severa
(Beck & Steer,1987).
El IDB cubre una amplia gama de síntomas asociados con la
depresión, incluyendo aquellos de carácter afectivo,
cognoscitivo, fisiológico y conductual (Connelly et.al.,l993).
Este inventario ha sido considerado como una medida de
depresión por su aplicabilidad a problemas clínicos (Beck,
1970) y poblaciones estudiantiles universitarias (Blunberry.
Oliver & McClure,1978).
El IDB ha sido utilizado en más de 500 estudios reportados (Steer,Beck
& Garrison et. al.,1989). Tales estudios han encontrado que
el IDB posee propiedades sicométricas reconocidas. El
instrumento tiene un coeficiente de correlación interna
Alpha de Cronbach de .86. La prueba de confiabilidad de
Alpha de Cronbach ha alcanzado puntuaciones de .53 (Weckovicz,
Muir & Cropley, 1967) hasta .93 (Beck.1972). El coeficiente
de confiabilidad de prueba-reprueba fue de .64 en
estudiantes universitarios normales (Zimmerman, 1986).
En Puerto Rico, Rañal (1974), evaluó su validez concurrente
y obtuvo coeficientes de correlación de .61 a .75. Los
coeficientes de confiabilidad fluctuaron de .31 a .91 siendo
estos valores significativos al nivel de .001.
La muestra utilizada en este estudio fue de 301 estudiantes
universitarios de primer año. De ese total 172 son del
género femenino y 119 del género masculino para un 59% y 41%
de estudiantes respectivamente .
El IDB se sometió a un análisis de confidenciabilidad
mediante la prueba alpha de Cronbach. Se obtuvo coeficientes
de correlación punto biserial (r Pb) para cada una de las 21
premisas del Inventario de Depresión de Beck. Todos los
coeficientes resultaron significativos con valores que
fluctuaron desde .25 a .55. Estos comparan con
investigaciones en Puerto Rico (Ranal,1974), y en Estados
Unidos (Beck, 1970). Para el inventario de Depresión de Beck
se obtuvo un coeficiente de consistencia interna alpha de
Cronbach de .83.
La moda obtenida para cada una de las premisas fue de 0 y de
1 para 20 de las 21 preguntas del IDB, con excepción de la
premisa 13 que fue de 1 y de 2.
La segunda variable dependiente fue destrezas para el ajuste
a la vida. Se definió como “un enfoque efectivo que busca
ayudar a las personas en su proceso de adquirir competencias
personales y sociales”. Las destrezas de ajuste para la vida
que se incorporan en el estudio fueron: (a) inoculación del
estrés, (b) terapia y reestructuración cognoscitiva, (c)
resolución de problemas, (d) autocontrol y (e) asertividad.
Fueron medidas por una escala categórica de selección
múltiple, creada por los investigadores para fines de este
estudio. La PDAV consiste de la puntuación de 12 situaciones
con problemáticas diferentes conjugadas al tiempo presente.
Cada situación consta de 5 alternativas con diferentes
técnicas. Una es la encuesta para enfrentarse al problema.
La PDAV fue validada mediante juicio de expertos en el campo
de orientación y consejería con doctorado en el área y
estudiantes candidatos al grado doctoral.
Análisis estadístico. Los datos fueron sometidos a las
pruebas estadísticas de Análisis de Covarianza (ANCOVA), la
prueba t y la correlación momento producto de Pearson,
utilizando el programa del Statistical Package for the
Social Sciences: User's guide (SPSS X,1983).
H A L L A Z G O S
El análisis de las puntuaciones promedio de la pre y
postprueba (IDB y PDAV), reflejó cambios en los
participantes del grupo experimental. La puntuación de los
participantes en el grupo control permaneció prácticamente
igual en el instrumento IDB mientras que el PDAV mostró un
aumento en los promedios de pre a postprueba (ver tabla).
Inventario de depresión de Beck: La Prueba en el grupo de
tratamiento reflejó un promedio de 12.13 y para el grupo de
espera fue de 12.25. El valor de la varianza para el primer
grupo fue de 2.65 y 1.40 para el segundo. El promedio del
grupo experimental en la postprueba (IDB) fue de 5.00,
mientras que para el grupo control fue de 12.38. La varianza
para el primer grupo de 5.46 y para el segundo de 1.25. La
desviación estándar en la postprueba para el IDB fue de 2.34
y 1.29 respectivamente .
Destrezas de Ajuste para la vida. El grupo experimental
obtuvo una media aritmética de 4.43 y el control de 4.25 en
la preprueba. La desviación estándar en esta primera fase,
obtuvo un valor de .96 y de 1.72 respectivamente, en la fase
de la postprueba en la PDAV el grupo experimental obtuvo una
media aritmética de 8.00, mientras que para el grupo control
fue de 4.44. La varianza fue de 1.94 y 2.64 respectivamente.
La desviación estándar obtuvo valores de 1.34 (experimental)
y 1.63 (control). Las Tablas 1 y 2 resumen esta información.


Análisis de covarianza: El análisis de covarianza se usó
para controlar estadísticamente posibles diferencias que
pudiesen existir entre los grupos. Se utilizó para conocer
si existían diferencias estadísticamente significativas en
los estudiantes del grupo experimental y los estudiantes del
grupo control al finalizar el taller cognoscitivo-conductual
grupal en el manejó de destrezas para la vida. Se obtuvieron
promedios observados y ajustados para el IDB y la PADV. El
grupo experimental en el IDB reflejó una media aritmética
observada de 4.1250 y una media aritmética observada de
4.1250 y una media aritmética. Para el grupo control la
media aritmética observada fue de 12.68750 y la media
ajustada obtuvo un valor de 12.60326. En el caso de la PDAV,
la media aritmética observada en el grupo experimental fue
de 6.69750 y la ajustada de 6.61044. El grupo control obtuvo
valores de 3.43750 y 3.50556 respectivamente en la misma
prueba. La Tabla 3 recoge el resumen de estos datos.

Se sometieron a prueba los supuestos del modelo de
covarianza. La prueba estadística para la homogeneidad de
las pendientes demostró que las mismas son iguales F = 0-49;
p>.05. El covariado utilizado fue la preprueba. La
correlación entre la pre y postprueba fue de r = .46 y fue
estadísticamente significativa PC .05. Los supuestos del
ANCOVA se cumplieron. Cuando se comparan las medias
aritméticas ajustadas de los grupos control y experimental,
se encontró que existe una diferencia estadísticamente
significativa entre los grupos F = 23.99, p = <0.05.

Al someter a prueba la segunda
parte en el nivel de destrezas de ajuste para la vida en los
estudiantes del grupo experimental versus los estudiantes
del grupo control, al finalizar el taller
cognoscitivo-conductual grupal, se utilizaron los resultados
de la preprueba como covariado. Se verificó el supuesto de
la homogeneidad de las pendientes de las rectas de regresión
y el de la relación de covariado con la variable dependiente
y administrarlo antes del tratamiento. Se obtuvo lo
siguiente: la prueba estadística para la homogeneidad de las
pendientes demuestra que las mismas son iguales F=2.46,p
>.05. La correlación entre la pre y postprueba fue de r =
.48 y fue estadísticamente significativa a un nivel alpha de
.05 en la variable destrezas de ajuste para la vida. Al
comparar mediante el análisis de covarianza las medias
aritméticas de los grupos experimental y control se encontró
que existe diferencia estadística significativa entre los
grupos F = 44.15; p < 0.05. La tabla 5 presenta los
resultados para la variable destrezas de ajuste a la vida
mediante el instrumento Prueba de Destrezas para la Vida.

PRUEBA DE t: La prueba t sirvió para someter a prueba la
siguiente pregunta de investigación. ¿Existirán diferencias
estadísticamente significativas entre la preprueba y la
postprueba del grupo experimental con la variable depresión
y destrezas de ajuste para la vida? Para el IDB, la prueba t
reflejó que existe diferencia estadística significativa
entre las medias aritméticas de la pre y postprueba del
grupo experimental con un valor de t = 12.36; p < .05. Para
el grupo control el valor obtenido de este análisis en el
IDB fue de -.95; P > .95, reflejando que no existe
diferencia estadísticamente significativa entre la pre y
postprueba del inventario de Depresión de Beck en los
estudiantes del grupo control. La Tabla 6 presenta un
resumen de estos análisis.

Para someter a prueba la segunda parte de si existirían
diferencias estadísticamente significativas entre la pre y
postprueba del grupo experimental en la PDAV se encontró un
valor de t = 4.84 p < .05 mostrando que existe diferencia
estadísticamente significativa entre ambas fases del
tratamiento de este grupo para la Prueba de Destrezas para
la Vida. De igual forma, los análisis de la prueba t para la
pre y postprueba de la PDAV del grupo control, arrojaron un
valor de t = 1.96 p>.05, reflejando que no existe diferencia
estadísticamente significativa entre la pre y postprueba del
grupo control en esa medida. La Tabla 7 resume los
resultados anteriores.

Para someter a prueba la hipótesis de si existían
diferencias estadísticamente significativas en la postprueba
entre las estudiantes del género femenino y los del género
masculino se usó la prueba de t. El valor obtenido de la
prueba de t fue igual a .37; p >.05 en el IDB. Se determinó
que no existen diferencias estadísticas significativas entre
féminas y varones en los promedios de la postprueba de la
variable. Igualmente se muestran los resultados de las
postpruebas del cuestionario de Destrezas de Ajuste para la
Vida para comparar diferencias significativas en los géneros.
El valor obtenido en la prueba t=.27; p>.05, considera que
el hallazgo anterior de que no existen diferencias
significativas en los promedios de la postprueba entre
varones y féminas del grupo experimental en la variable
Destrezas para Ajuste en la Vida. La Tabla 8 resume los
hallazgos de la prueba t por grupo para IDB y PDAV para los
dos grupos del género.

CORRELACIÓN PRODUCTO MOMENTO DE PEARSON
Finalmente para establecer que existía una relación entre la
depresión leve y el manejo de destrezas para la vida, se
decidió determinar la correlación momento-producto de
Pearson. Correlacionando el índice obtenido por el
instrumento IDB con el índice obtenido en la PDAV, se obtuvo
un coeficiente de correlación de .64. Este coeficiente fue
significativo a un nivel alpha de .01, lo que permitió
concluir que a mayor nivel de depresión menor serán las
destrezas de ajuste a la vida.
En conclusión, el análisis estadístico de los datos reflejó
que hubo diferencias estadísticas significativas en los
niveles de depresión y de destrezas de ajuste para la vida
en los estudiantes del grupo experimental versus los del
grupo control al finalizar el taller cognoscitivo-conductual.
Al realizar la comparación correspondiente del mismo grupo
en las dos fases los resultados mostraron que hubo
diferencias estadísticas significativas en la pre y la
postprueba del grupo experimental, no siendo así para el
grupo control. De igual forma se corroboró mediante la
prueba de t, que no hubo diferencia estadísticamente
significativa en la postprueba de los estudiantes del género
femenino al ser comparados con del género masculino. Además,
se demostró la correlación entre depresión y las destrezas
de ajuste a la vida.
EVALUACIÓN DEL ADIESTRAMIENTO COGNOSCITIVO-CONDUCTUAL
La premisa uno (1) que presenta el tema: Destreza que más me
gustó por su “contenido” fue el siguiente; Discusión del
concepto depresión (13.33%), trabajando con el estrés
(13.33%), pensamiento negativo (20.0%), reestructuración
cognoscitiva (6.66%), resolución de problemas (33.33 %), yo
como modelo (0.0 %) y asertividad (13.33%). La premisa dos
(2) que esboza el tema: Destreza que más me ayudó en mi
situación personal fue reflejo de los siguientes estudiantes;
discusión del concepto depresión (6.66 %), trabajando con el
estrés (13.33%), pensamiento negativo (26.6%),
reestructuración en cognoscitiva (13.33 %), resolución de
problemas (26.66 %), yo como modelo (0.00%) y asertividad
(13.33 %).
La premisa tres (3) planteaba lo siguiente: “me sentí mejor
con el tema de...” y se obtuvo lo siguiente: discusión del
concepto depresión (6.66%), trabajando con el estrés (13.33
%), pensamiento negativo (33.33%), reestructuración
cognoscitiva (16.66%), resolución de problemas (13.33%), yo
como modelo (0.00%) y asertividad (13.33 %).
La premisa cuatro (4) que presenta... “aprendí aspectos e
información nueva para mí con el tema de destreza...”
discusión del concepto depresión (6.66 %), trabajando con el
estrés (13.33 %), pensamiento negativo (33.33%),
reestructuración cognoscitiva (26.66%), resolución de
problemas (13.33%), yo como modelo (0.00%) y asertividad
(13.33 %).
En términos de la premisa cinco (5) que reflejó la siguiente
información: “me gustaría que el taller explorara
información en el concepto la destreza de...”, se obtuvo los
siguientes valores; discusión del concepto depresión (13.33
%), trabajando con el estrés (26.66%), pensamiento negativo
(33.33 %), reestructuración cognoscitiva (13.33%),
resolución de problemas (0.00%), yo como modelo (13.33%) y
asertividad (13.33 %).
La premisa seis (6) que plantea “Le recomienda a otras
personas que de ser posible tomaran la sección de...”
reflejó lo siguiente; discusión del concepto depresión
(13.33 %), trabajando con el estrés (6.66%), pensamiento
negativo (26.66%), reestructuración cognoscitiva (6.66%),
resolución de problemas (33.33 %), yo como modelo (0.00 %) y
asertividad (6.66%).
Las preguntas abiertas en la hoja de evaluación del taller
cognoscitivo-conductual sobre, “¿qué ejercicio te gustó más?”,
se obtuvieron contestaciones múltiples que justificaron el
taller. La segunda pregunta planteaba lo siguiente:
“¿encuentras que lo aprendido es de utilidad a tu vida
diaria?”, reflejó expresiones de carácter global
favoreciendo el tema de aprendizaje.
DISCUSIÓN
Este estudio evaluó la efectividad del adiestramiento
cognoscitivo-conductual grupal para mejorar la depresión
leve y las destrezas de ajuste para la vida en jóvenes
universitarios de primer ano en la búsqueda de unas
implicaciones para esta población en el área de orientación
y consejería. La hipótesis alterna del estudio planteó que
existirían diferencias significativas en los elementos del
grupo experimental versus el grupo control al finalizar el
taller cognoscitivo-conductual. En la comparación de cada
grupo consigo mismo se presentaron que existían diferencias
estadísticamente significativa en la pre y postprueba del
grupo experimental e igualmente en el grupo control. Por
último, el estudio auscultó la comparación por género,
estableciendo que existían diferencias estadísticamente
significativas en la pre y postprueba del grupo experimental
al ser comparados con sus homólogos del género masculino del
grupo control, además, una relación entre la depresión y
destrezas para la vida. En general, este estudio proveyó
evidencia para el adiestramiento cognoscitivo-conductual a
favor de mejorar la depresión leve, en estudiantes
universitarios de primer ano de una universidad privada en
el área este de la isla. Estos hallazgos concuerdan con los
encontrados por investigadores como Cole & Milstead (1989),
Craighead (1980), Forrest (1983), Hollon et.al., (1931),
McNamara (1992), Rich & Scovel (1987) Sánchez & Lewinsohn
(1980) y Weisz et.al., (1989) que sostuvieron la premisa de
un enfoque multivariado para aliviar depresión leve; en vez
de un enfoque de carácter puro.
Esta investigación utilizó el enfoque
cognoscitivo-conductual para aliviar el problema de
depresión leve e incluyó secciones con práctica en las áreas
de manejo del estrés, terapia cognoscitiva, resolución de
problemas, técnicas de autocontrol, asertividad, así como el
alertamiento al problema depresivo. Cada una de estas
estrategias ha probado ser efectiva al aliviar el síndrome
depresivo en los diferentes estudios individuales: Hersen,
Bellack & Himmelboch (1980), Hodgson (1981), McNamara &
Horan (1986). Wilson et. al. (1983), Rehm et. al. (1979) y
Wilson, Goldin & Charbbonneau-Powis (1983). En específico,
este estudio apoyó la evidencia de la investigación de
Wilson, Goldin & Charbbonneau-Powis (1983) quienes
encontraron que ambos enfoques son efectivos para el
problema de la depresión. Este estudio confirma en forma
parcial el hallazgo de McNamara & Horan (1986) que indicó
mayor fortaleza por la terapia cognitiva, sin embargo, no
fue así para la terapia conductual. Si se tomaran en cuenta
los componentes individuales o estrategias del taller
cognoscitivo-conductual de este estudio, se podría afirmar
que de igual manera estos hallazgos apoyan los resultados de
Nezu (1986) que presentó evidencia a favor de un enfoque de
resolución de problemas; y de Hersen, Bellack & Himmelboch
(1980), así como de Sánchez y Lewinsohn (1980) en respaldo
del adiestramiento asertivo para esta problemática;
corroborándose que estas estrategias contribuyen al
mejoramiento del estado depresivo. El grupo experimental
mostró cambio estadísticamente significativo en los niveles
de depresión y de las destrezas para el ajuste a la vida que
abarcó la enseñanza de las destrezas relacionadas con
reconocimientos y alertamiento de la depresión, control del
estrés, terapia cognitiva, autocontrol, el yo como modelo y
asertividad. Además, los resultados apoyan el planteamiento
de Rich & Booner (1987) y de Hodgson (1981) en relación a la
recomendación del enfoque grupal para el problema de
depresión en la población universitaria. Este dato confirma
la correlación entre el concepto depresión y las destrezas
para la vida, esto es, a mayor depresión menor las destrezas
de los participantes bajo estudio.
En relación a la hipótesis que plantea la diferencia en los
resultados de la postprueba en términos del género a favor
de las estudiantes del género femenino al ser comparados con
el masculino, se comprobó que no hubo diferencias
estadísticamente significativas. Tanto las féminas como los
varones se comportaron en forma similar en los resultados de
la postprueba, lo que implica que el adiestramiento trabajó
igual en ambas direcciones sin plantear diferencias entre
ambos géneros. Tales resultados concuerdan con los de
Figueroa Jiménez (1989), con estudiantes universitarios
puertorriqueños, donde no se encontraron diferencias
estadísticamente significativas en las proporciones de
depresión entre mujeres y hombres. No obstante, estos mismos
resultados contradicen los planteamientos de Bernal &
Santiago (1995) con población puertorriqueña, Garrison et.
al. (1989), Good & Mintz (1990), Grinspoon (1988), Kandel &
Davis (1982) y Reinhertz et. al. (1989) que sostuvieron que
el género femenino esta asociado con más síntomas depresivos.
En resumen, estos datos proveyeron apoyo para la hipótesis
central de este estudio favoreciendo el adiestramiento
cognoscitivo - conductual en el alivio de la depresión leve
en jóvenes universitarios de primer año.
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