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La literatura
puertorriqueña ESCOLAR COMO TEXTO IDEOLOGICO
Dra. Aracelis Nieves Maysonet
Fue en mi segundo año de
experiencia como maestra de español en la Escuela lntermedia
Onofre Carballeira de Cataño que descubrí que algo andaba
mal con el currículo de español. Era el año académico
1975-76 y el grupo leía un libro sobre puertorriqueños
ilustres. De repente uno de los estudiantes me preguntó:
"¿Sra. Nieves, es que ya no hay hombres ilustres vivos? ¿Por
qué casi todos son del siglo 19? Inmediatamente una niña
exclamó: 'tampoco hay muchas mujeres famosas. Obviamente,
esta fue una señal de que los estudiantes no se podían
identificar con lo que leían. Desde ese momento siempre
busqué literatura que pudiera ser interesante para ellos,
sin embargo nunca encontré una razón para su aburrimiento.
No fue hasta que comencé mis estudios doctorales que me
concienticé sobre el poder ideológico y político que tienen
los textos, que descubrí que los libros reproducen una
perspectiva particular de ver el mundo que puede influenciar
a los estudiantes positiva o negativamente. Por lo tanto, el
propósito de este estudio fue determinar de qué manera los
libros de literatura puertorriqueña incluidos como textos en
el currículo de español de la escuela intermedia pública
están gobernados por una perspectiva particular de ver el
mundo, lo que se conoce como tradición selectiva (Williams,
1977). En otras palabras, este estudio explora qué clase de
valores, tradiciones, y/o costumbres son reproducidas.
Particularmente, identifica cuáles son las imágenes de clase,
de género y de raza promovidas como cultura común a todos
los puertorriqueños y en qué raro estas imágenes contribuyen
a la marginación o liberación de los estudiantes. En fin:
este estudio identifica cómo debe ser el "puertorriqueño
ideal".
La literatura puertorriqueña escolar y la tradición
selectiva
Según lo declarado por Apple (1990, 1992), un texto
representa, por medio de su forma y contenido, una
construcción singular de una realidad, una manera diferente
de seleccionar y organizar todo posible conocimiento
existente. Esto significa que cuando se selecciona un texto
se prefiere o valoriza más el mundo que éste representa
sobre cualquier otro. Raymond Williams (1977) define esta
preferencia por perspectivas o modos de ver el mundo de
aquellos que ocupan posiciones de prominencia social y/o
económica como tradición selectiva. Este concepto establece
que la literatura como actividad cultural, refleja y
promueve las ideologías de las clases dominantes con el
propósito de mantener su hegemonía, que no es otra cosa que
el poder económico, político y social (Ferreras, 1980
Goldman, 1975; Trías, 1975; Williams, 1977). Más importante
aún, sugiere que esta visión particular del mundo se
promueve a través de estereotipos que definen cuál debe ser
el rol de los diferentes miembros de una sociedad. En el
caso de Puerto Rico, estudios sobre este tema señalan que la
literatura puertorriqueña ha sido y es un instrumento de
resistencia contra la colonización (Beauchamp, 1981;
González, 1976; Méndez, 1983; Nieves, 1985). Los escritores
reprodujeron y promovieron ciertas ideologías en un intento
pormantener su supremacía como clase. Cuando la escuela
incluye esta clase de literatura como texto en sus
currículos, está a su vez reproduciendo y promoviendo estas
ideologías y una manera específica de ver y de vivir la vida
Es bien importante entender el concepto de tradición
selectiva porque "la transmisión selectiva de la cultura o
ideologías de las clases dominantes como cultura común
acalla las culturas o ideologías de los oprimidos y
legitimiza el orden presente como uno natural y externo" (Taxel,
1989). Esto significa que los estudiantes acallarán sus
voces porque no se podrán identificar con las imágenes
presentadas, no podrán relacionar sus experiencias ni su
modo de vida con aquellos expuestos en los textos (Giroux,
1983). Por lo tanto, podrían inferir que son inferiores, que
no son importantes; podrían abochornarse de sí mismos y de
sus familias. Los estudiantes podrían responder a este tipo
de opresión de tres maneras: confirmando, ignorando o
resistiendo esas ideologías (Sleeter, 1991).
En concordancia con este marco teórico distinguimos que la
literatura puertorriqueña ha sido y es una herramienta de
lucha y resistencia de las clases dominantes contra los
procesos de asimilación y transculturación desarrollados por
los colonizadores: tanto españoles como norteamericanos. Ya
habíamos descubierto en un estudio anterior tres etapas de
resistencia cultural: 1) La Resistencia Regional Criollita,
que promovía la ideología de afirmación nacional y orgullo
de ser puertorriqueño; 2) La Resistencia Cultural Autonómica,
que promovía la ideología del progreso y la reforma social y
3) La Resistencia Política Hispanista, la cual promovía la
ideología de la glorificación de la cultura española
(Nieves, 1985). Para denunciar las injusticias cometidas por
los colonizadores españoles, los escritores liberales
promovieron el progreso y la reforma social para el
campesino y censuraron la vida en las haciendas, pero para
condenar la colonización norteamericana, el mundo de las
haciendas cafetaleras se idealizó como el epitome de nuestra
puertorriqueñidad. Desgraciadamente, el presentar este mundo
como símbolo de nuestra identidad contra el proceso de
transculturación anglosajón, constituyó una agresión contra
la personalidad de las masas, quienes vivieron en ese mundo
como esclavos, obreros o agregados.
El currículo de español de la escuela pública
Es importante señalar que el currículo de español de la
escuela pública puertorriqueña es un producto directo de
esta resistencia, que cubrió todas las esferas de nuestra
vida diaria. Fue la respuesta de la Asociación de Maestros
hacia la imposición del inglés como el medio de instrucción.
Esta batalla se conoce históricamente como la Batalla del
Idioma y duró 50 años (Altieri, 1990, Quintero, 1972).
Obviamente, esto convirtió la enseñanza del español en un
issue político y tenía el objetivo deliberado de crear al
puertorriqueño ideal en términos de preferencias ideológicas.
El currículo está dividido en cuatro áreas temáticas: 1)
Vida en Puerto Rico, 2) Vocación y Trabajo,3) Por los
caminos de la aventura y 4) Creación y ensueño (Departamento
de Educación, 1987). A través del análisis de los textos
literarios, los estudiantes adquirirán un vasto conocimiento
sobre la historia, cultura y valores de nuestra sociedad. De
esta manera se pretende desarrollar una identidad y un
orgullo de ser puertorriqueño. Desde este punto. los
estudiantes se identificaran con lo hispanoamericano lo
español a través del estudio de los grandes clásicos de esa
literatura. Para propósitos de esta investigación. solamente
se analizaron aquellos libros que proveían imágenes a los
estudiantes sobre su cultura Estos son los siguientes:
Yuyo 1913 Miguel Meléndez
Muñoz
Aromas de terrruño 1916 Virgilio Dávila
Leyendas puertorriqueñas 1925 Cayetano Coll y Toste
Mis memorias 1927 Alejandro Tapia y Rivera
Cuentos del Cedro 1936 Miguel Meléndez Muñoz
Isla cerrera 1937 Manuel Ménde7 Ballester
Retablos de la aldea 1940 José S. Alegría
Hablando con ellos 1952 Aníbal Díaz Montero
Litoral v otros cuentos 1962 Néstor A. Rodríguez
Mi isla soñada 1966 Abelardo Díaz Alfaro
Aunque las fechas de
publicación se extienden en un periodo de 53 años, todos
ellos menos uno Mis Memorias promueven las ideologías de la
tercera resistencia, La Resistencia Política Hispanista.
Esto quiere decir que en ellos predominan los intereses de
los hacendados y que estos textos promueven tres
orientaciones ideológicas: 1) la mitificación del
colonialismo español, 2) la estratificación de la sociedad y
3) la legitimación del patriarcado. Un libro que evidencia
esta afirmación lo es Aromas del terruño, de Virgilio Dávila.
Consideramos que el siguiente poema recoge la esencia de
esta resistencia.
¡Responde!
Te lo dijo Matienzo y no quisiste
oír de prócer el consejo sano
y poco a poco en extranjera mano
cayendo va la tierra en que naciste
Si el alma de criollo no resiste
la tentación del oro americano
en un futuro por demás cercano
llegará un día doloroso y triste
Llegará el día triste y doloroso
que de este suelo primoroso
ni un sólo palmo quedará al isleño
Y cuando tal enormidad suceda
si ya nada de Borinquen te queda
Di: ¿cuál será tu patria borinqueño?
¿Qué estaba sucediendo en ese momento? Para competir con las
corporaciones azucareras norteamericanas que se
establecieron en la lsla, los hacendados se adeudaron de una
manera tal en un intento por mantener su prominente estatus
económico. La respuesta al llamado de Virgilio Dávila fue la
creación de las ideologías, imágenes y estereotipos que
conformarían la Gran Nación Puertorriqueña, lo que debía ser
el puertorriqueño ideal, en fin: lo que constituiría a la
Gran Familia Puertorriqueña.
La mitificación de la colonización
Para glorificar a la cultura hispánica, lo escritores
mitifican el proceso de colonización española Esto era bien
importante porque así se justificaba la presencia y la
aparente superioridad de los españoles frente a cualquier
remanente de la cultura taína y/o africana honrada por las
masas puertorriqueñas Los escritores resaltan la nobleza de
los españoles contra la aparente mediocridad de los tainos y
la bestialidad de los africanos. Un libro que ejemplifica lo
antes dicho lo es el libro Leyendas puertorriqueñas. de
Cayetano Coll y Toste. El cuento titulado Guanina presenta
una imagen negativa de Agueybaná el más grandioso y valiente
cacique de nuestra historia. Sabemos. que era tan majestuoso.
que cuando fue asesinado, los taínos dejaron de luchar.
Muchos de ellos se suicidaron y otros abandonaron la lsla.
Sin embargo, al usar adjetivos como arrogante, cruel,
despiadado para caracterizarlo, el autor implicaque
Agueybaná era un cobarde, que no tenía ninguna razón para su
sed de venganza. Se infiere que Agueybaná no tenía ni la
menor idea de lo que significaba ser un hombre honorable
como don Cristóbal. Agueybaná se aprovechó de la nobleza de
don Cristóbal cuando éste le informa la ruta que seguiría.
Los indios emboscaron a los españoles y los mataron sin
ninguna pena ni remordimiento. El autor glorifica aún más la
raza hispánica cuando el mismo Agueybaná distingue la
magnificencia y valentía de don Cristóbal. El cuento
Carabalí presenta una imagen negativa de la raza negra.
Carabalí era un esclavo que luchaba por su libertad. El
cuento narra como por tercera vez se escapa y nunca lo
atrapan. Sin embargo, el autor puntualiza que éste se
convirtió en un criminal, en el terror de la buena gente
española. El mensaje escondido aquí es que los negros no
merecían la libertad. ¿Cómo los estudiantes reaccionarán al
leer estos cuentos? Podrían inferir que es una vergüenza
tener ascendencia taina o africana, podrían negar esta parte
de su herencia y realzar lo hispánico.
La estratificación de la sociedad
Para mantener la división de clase y de labor que se
necesitaba en un sistema feudal como el de las haciendas,
los escritores categorizaban a la gente por clase y por
color. El análisis identificó cuatro estereotipos: 1) el
hacendado victimizado, 2) el malévolo comerciante, 3) el
artesano diestro y 4) el trabajador conformista. La imagen
del hacendado víctima del malvado empresario norteamericano
promueve la vida en las haciendas como la vida ideal que
todos los puertorriqueños deben vivir. La imagen del
malévolo comerciante sugiere que aquellos que dignamente
representan la cultura hispánica son los hacendados, por
ende estos no merecen ser parte de la gran familia
puertorriqueña. La imagen del artesano y la del trabajador
fueron creadas para obstruir la contribución del movimiento
obrero a la concientización de los trabajadores. Más
importante aún, esta estratificación sugiere una correlación
entre el tipo de trabajo que realiza la persona y su color
de piel. Afirmamos, por lo tanto que esta tradición es
selectiva porque no había tal cosa como obreros contentos ni
artesanos humildes. Por ejemplo, Las Turbas Revolucionarias
fue una organización compuesta de artesanos y campesinos que
tuvieron que migrar a la ciudad y que lucharon por sus
derechos. Además, había puertorriqueños de la raza negra con
grados universitarios y profesionales.
La legitimación del patriarcado
Sin embargo, para verdaderamente transmitir esta tradición a
todos los puertorriqueños, Ia clase hacendada necesitaba un
canal que fuera lo suficientemente poderoso y seguro. La
mujer puertorriqueña fue ese canal porque la mujer es la que
cría. A través de la ideología del la re-invención de Eva,
el hombre subordina a la mujer. Esta noción establece que la
mujer es la causa de todas las tragedias del hombre, en
particular, la mujer es la responsable por la
americanización de Puerto Rico. Como Eva en el Paraíso,
lamujer tienta al hombre y lo hace pecar. Por ejemplo, si el
hombre no puede controlar sus instintos sexuales, la
culpable es la mujer por ser bonita. Esta afirmación es
evidente en la novela Yuyo. Agapito y Yuyo se encuentran de
casualidad a orillas del río y éste comienza a cortejarla.
Yuyo se asusta y trata de irse del lugar. Agapito la
manipula de la siguiente manera:
-Gueno, pero te vas asina,—decíale Agapito - asina tan . . .
seriesita. . . como si tú no tuviera la culpa de toíto e lo
que me pasa a mí. Caray, eso no se jase... no lo jasen las
pelsonas de buen corasón (Yuyo, p.50).
Si el hombre se muere de celos, la culpable es la mujer por
ser joven y coqueta. El cuento El Tiburón, es evidencia de
esto. Aquí el autor presenta la tormentosa inseguridad de
Eustaquio. Tiene 60 anos y está casado con una mujer mucho
más joven. Mientras pescaba se imaginaba cómo su esposa le
era infiel:
¿Por qué yo me casaría con una mujer más joven que yo? La
maldita soledad. Eso de llegar uno de la mar y no encontrar
con quien conversar en su casa.¿Por qué no se negaría ella?
Hubiera sido mejor y no estaría yo ahora ahogándome en este
mar de celos? ¿Qué digo? ¿Celos? ¡Qué ridículo! Celos a mi
edad, cuando he sido hombre de tantas mujeres. (Litoral,
p.53)
Además, si el hombre se siente despechado y se ríen de él,
la culpable es la mujer por tomar la decisión de no
aceptarlo. Si el hombre pierde su honor y dignidad, la
culpable es la mujer por pensar primero en su futuro. Pero,
lo peor de todo es que si el hombre pierde su tierra y poder
económico, la mujer es la culpable por patrocinar artículos
importados. Esto significa que la mujer puertorriqueña es la
culpable de la americanización de Puerto Rico. Encontramos
está afirmación en el libro Cuentos del Cedro. En el cuento
titulado La vida Moderna, el autor describe la preocupación
de dos padres debido a la vanidad y trivialidad de sus hijas
y las consecuencias de este comportamiento para la nación.
... las dos jóvenes iban con frecuencia al pueblo . . .y con
esa rápida y comprensiva facilidad, con despierta
aceptabilidad de la mujer, se había n asimilado modas,
costumbres de la vida de nuestros pueblos, en que los
numerables bazares de ropa hecha y artículos de fantasía
cosmopolita, van completando la obra de la americanización (Cuentos
del Cedro, p.55)
Consideramos que esta ideología podría enseñar a los
estudiantes que es aceptable que el hombre trate a la mujer
como algo apetitoso, que es aceptable que el hombre tenga
muchas mujeres a la vez, pero que es inaceptable que la
mujer tenga muchos hombres. Podrían aprender que la mujer
tiene la obligación de aceptar a cualquier hombre que le
declare su amor en otras palabras podrían entender que la
mujer es automáticamente una posesión del hombre
inmediatamente que él se fije en ella. ¿Por qué los
escritores de esta época acusan a la mujer puertorriqueña de
ser responsable de todas las tragedias del hombre y muy
especialmente, la hacen responsable de la americanización de
Puerto Rico? A partir de la invasión norteamericana, el
desarrollo económico de la Isla acelera la incorporación de
miles de mujeres al trabajo asalariado, particularmente en
las industrias del tabaco y de la aguja. La mujer comienza a
concientizarse sobre sus derechos civiles y como obreras
destacándose más en la vida pública del país. Se crean
asociaciones feministas, uniones obreras. Hay huelgas y
revueltas y muchas mujeres mueren por defender sus derechos
(Azize,1987). Definitivamente, si la mujer se concientizaba
sobre sus derechos, así también sus hijos; consecuentemente
los hacendados no podrían mantener su supremacía económica
por mucho tiempo. Se crearon entonces las imágenes de la
mujer ideal y de la mala mujer.
El paradigma de la mujer ideal contiene cuatro estereotipos:
I) la amada inocente, 2) la hija obediente,3) la esposa fiel
y 4) la madre abnegada. Todas deberían exhibir las
siguientes características: infantil, tierna, delicada dulce,
exquisita, sensible, vivaracha, honrada, pura, fiel
sacrificada, hacendosa, sumisa, religiosa, obediente,
enérgica, amorosa, e incansable. Por medio de estas imágenes,
se promueve las ideologías de que la mujer es para la casa,
que no son nada sin un hombre, y que la maternidad es el
destino de toda mujer.
Si la mujer no se amoldaba a estas cualidades, entonces se
le consideraba como una mala mujer. Este paradigma contiene
también cuatro estereotipos: 1) la amada ingrata, 2) la
mujer frívola, 3) la esposa infiel y 4) la intelectual
arrogante. Concluimos que la mujer es caracterizada como
mala cuando se atreve a tomar decisiones, cuando analiza lo
que le conviene y no le conviene, cuando no se conforma con
la situación de pobreza en que la mantienen, cuando busca
mejorar, cuando expone sus propias ideas, casi siempre en
desacuerdo con lo tradicional, cuando toma la iniciativa,
cuando expresa sus sentimientos y sobre todo porque es
pragmática. En suma: es mala porque tiene su propia
identidad.
Conclusión
Este estudio establece que el programa de español de la
escuela intermedia pública promueve el clasismo, el racismo
y el sexismo, marginando de esta manera a los estudiantes de
las clases menos privilegiadas y obstruyendo sus
posibilidades de éxito tanto personal como profesional. Más
importante aún en esta investigación descubrimos que estos
textos promueven la violencia contra la mujer.
Correspondientemente recomendamos la creación de un nuevo
currículo de Español; esto es un currículo con una visión
más democrática de la sociedad, que respete las diferencias
individuales y sociales de los puertorriqueños. Un currículo
que tome en cuenta las necesidades e intereses de los
adolescentes y que represente a la sociedad puertorriqueña
actual.
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