Cuaderno de Investigación en la Educación
Número 14, Mayo 199
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Explorando el baúl viajero: el museo como recurso educativo

Pedro A. Reina Pérez y María del Rocío Costa

 

Fijar nuevos horizontes para nuestras prácticas educativas es uno de los grandes retos del presente. Alentados por el imaginario de un nuevo milenio, aspiramos a provocar nuevas ideas ! reflexiones en torno a la historia y cultura de Puerto Rico, sus aspectos formativos v sus expresiones contemporáneas, con el propósito de contribuir a la construcción de un nuevo pensamiento. El proyecto Educación para un nuevo Siglo, desarrollado por el Museo de las Américas en el Viejo San Juan. intenta aportar a esta empresa. '

El museo como espacio cultural donde se forma y reproduce el conocimiento ha sufrido importantes transformaciones en décadas recientes. La acumulación y exhibición de objetos materiales, tanto naturales como artificiales ha sido consistentemente una de las formas de conocer el mundo. No obstante, los museos como "vitrinas" o "repositorios" siempre se han constituido en armonía con los paradigmas epistemológicos prevalecientes. Los museos poseen una capacidad particular para adelantar ciertos saberes de acuerdo a las estructuras y los paradigmas prevalecientes en su coyuntura (Hooper- Greenhill, 1992). En cada momento el museo como entidad reproductora de un saber específico ha revelado tanto sus limitaciones como sus posibilidades, conforme a las premisas que orientan su práctica.

En años recientes hemos presenciado el reconocimiento del museo como agente educativo, es decir, como facilitador del proceso de aprendizaje formal, tanto de las audiencias escolares como del público en general. Esto es el resultado de un replanteamiento de la manera en que el museo interactúa con su público. En el pasado el museo se consideraba una institución estética, y suincidencia en la labor escolar era mínima. Esto se debía entre otras razones a la poca pertinencia de sus colecciones y a su pobre vinculación con la comunidad.Superar estas limitaciones ha obligado a realizar un esfuerzo concertado para crear nuevos modos de adecuar las colecciones museográficas a las necesidades del público tomando en cuenta nuevos acercamientos teóricos en torno a la educación. Para ello se han revisado las formas en que se organizan los espacios del museo v sus contenidos. v la manera en que se efectúa el acto de aprendizaje en el mismo.

La construcción de una visión de mundo o de una manifestación cultural expresada por medio de objetos representativos, y de su arreglo en el espacio de exhibición propone al visitante un modo especifico de aprender y un saber concreto (Pierce, 1994). El visitante comienza empleando los cinco sentidos para obtener y acumular información sobre el o los objetos. Esta información es entonces contrastada con experiencias previas o con las de otros. Formula hipótesis-y se efectúa deducciones sobre el significado del objeto y lo ubica en un contexto específico. Además la experiencia facilita diversos acercamientos al aprendizaje de destrezas que van más allá del adiestramiento de los sentidos para incluir el desarrollo de destrezas de pensamiento y lenguaje (Hooper- Greenhill. 1994). La experiencia del museo es, como ha señalado Alpers (1991), una manera de ver y experimentar.


Unión escuela y museo

La visión del proyecto Educación para un Nuevo Siglo parte de la premisa que el museo es un recurso educativo valioso dentro del proceso enseñanza aprendizaje. Todos los elementos que lo componen (los objetos en exhibición, los textos que los acompañan, los materiales impresos, etc.) conforman una experiencia educativa potencial. Por tanto, la manera en que estos son pensados, organizados y presentados constituyen un esfuerzo concertado por estimular la construcción de un conocimiento sobre temas concretos.

Tradicionalmente los museos y las escuelas han operado de forma separada, a pesar de que ambos poseen recursos valiosos que al combinarse aumentan considerablemente su pertinencia. El museo ha sido visto como un repositorio de objetos con un rol pasivo y de poca relevancia. Sin embargo el peritaje de los curadores, registradores y conservadores sobre la naturaleza misma de las colecciones es vasto y no merecería ser menospreciado. Las escuelas por otra parte poseen en los educadores un amplio peritaje en torno al proceso de enseñanza que raras veces opera fuera del salón de clases. La colaboración entre ambas entidades, el museo y la escuela duplica sus potencialidades. Sumando sus recursos producen una experiencia educativa con amplias posibilidades.


Educando para un Nuevo Siglo: El Proyecto

El proyecto consiste en el desarrollo de un programa educativo para las escuelas utilizando el museo y sus colecciones de artes populares de Puerto Rico y América Latina, junto con la de arqueología de Puerto Rico como elemento central para la labor docente en el salón de clases.' Para ello se han elaborado dos componentes: un baúl itinerante sobre cada tema. cuyo contenido incluye réplicas de diferentes objetos exhibidos en el Museo, y un banco de ideas que ofrece material de trasfondo actividades que pueden ser insertadas en el currículo de diferentes maneras, y niveles escolares. La elaboración de baúles viajeros, cargados con objetos originales y réplicas de las colecciones del Museo de las América es una manera de transportarlos fuera de los límites físicos de la institución.' Permite además que los objetos sean manipulados y estudiados con detenimiento. Esto representa una ruptura con la experiencia museográfica tradicional cuyo centro radica en el acto de observar.

Por otro lado a través del estudio de sus respectivos temas, el Proyecto pretende explorar el papel histórico y cultural de Puerto Rico en el Caribe y las Américas. Algunas preguntas que encauzan este objetivo son: ¿cómo se conjugan los elementos tainos, africanos y españoles en la sociedad puertorriqueña? ¿Cómo se han integrado a la cultura contemporánea? ¿Cómo se inserta Puerto Rico. a partir de estas experiencias, en el contexto caribeño y hemisférico?

Conceptualmente el programa funciona en tres etapas. La primera consiste en una pre-visita, en la que el baúl viaja a la escuela. De esta forma el baúl funciona como un recurso para enfocar y estimular la atención y el interés de los estudiantes. Un énfasis particular es la formulación, entre los participantes, de preguntas de investigación en tomo a los materiales y los temas representados en el baúl. Junto con esto se prepara un plan para dirigir la visita al Museo. Corresponde al maestro definir su estrategia, utilizar la guía como recurso, o diseñar y ejecutar el plan correspondiente para aprovechar esa oportunidad. La duración de la visita del baúl queda a discreción del maestro.

La segunda fase ocurre con la visita de los estudiantes al Museo. Allí ejecutan el plan inquisitivo previamente diseñado, aprovechando los textos de información que acompañan las exhibiciones, los audiovisuales y los guíascustodios del Museo. En ocasiones especiales el Museo facilita la presencia de un especialista en alguna de las áreas temáticas para asistir a los participantes en la exploración de los temas de interés.

La tercera fase o post-visita, se efectúa nuevamente en el salón de clases. El maestro tiene a su disposición varias posibilidades. Podría implementar alguna de las actividades propias a esta fase contenida en el banco de ideas, e inclusive volver a utilizar los baúles viajeros en el salón. Igualmente podría diseñar su estrategia particular de enseñanza a partir de la experiencia de la visita.

A través de los dos años de funcionamiento del Proyecto, cada maestro ha escogido. Según la cultura de su sala de clases, el proceso de implementación del mismo. Este Proyecto ha probado ser uno flexible e innovador pues a pesar de que inicialmente se consideró su implementación para los niveles intermedio y superior, la práctica ha comprobado que el mismo se adapta a todos los niveles y materias de la escuela. Entre los docentes que han formado parte del mismo encontramos desde maestros de primer grado hasta maestros de escuela superior que ofrecen el curso de cooperativismo, pasando por maestros de cuarto a sexto que ofrecen inglés como segundo idioma.


Experiencias de un proceso

¿...¿qué hacer con tantas ideas en jun salón de primer grado donde se supone
que hay que dedicar la mayor parte del tiempo a lograr que todos lean y escriban
correctamente? Sra. Carmen Rivera, primer grado, Escuela Maná

La tensión que expresa Carmen en este pasaje tomado de sus reflexiones iniciales sobre el Proyecto, ejemplifica dos acercamientos hacia el oficio del maestro, hacia la pedagogía. Por un lado tenemos un currículo que se nos impone, por el otro, aquello que reconocemos desde nuestra práctica como docentes que constituye el verdadero aprendizaje. Encontramos la tensión entre una visión del docente como artista, opuesta a la visión del docente como técnico.

El docente técnico recibe un currículo y cumple con éste. La evaluación de su trabajo recae en el logro de que sus estudiantes dominen las destrezas del currículo. El docente técnico sigue la Guía del Maestro del Programa escolar en el cual se desempeña. Ésta, para el beneficio de los docentes, contiene ya diseñados los objetivos, las actividades y la evaluación de los estudiantes.

Por otro lado, el docente artista es un creador. Este maestro crea en colaboración con sus estudiantes. El ambiente educativo en el cual trabaja verdaderamente responde a las necesidades de sus estudiantes porque el mismo es creado junto a ellos. Este maestro y sus estudiantes se embarcan en el proceso continuo de construir el conocimiento. El maestro artista no tiene un currículo que se le impone en el DIA a día. El currículo surge, llega al ambiente educativo cuando desde el primer día de clases llegan sus estudiantes. El objetivo del maestro artista no es el logro de destrezas aisladas ordenadas jerárquicamente. Sus objetivos se desprenden de sus estudiantes: de sus necesidades fortalezas e intereses.

Asumiendo estos dos polos, el Proyecto Educación para un nuevo Siglo se enmarca en la visión humanista-constructivita del docente como artista. Sus fundamentos teóricos y metodológicos van desde la discusión en torno a la pedagogía critica de Freire (1993, 1988), Giroux (1989) y Apple (1983), hasta los planteamientos sobre las inteligencias de Gardner (1993), el aspecto sociocultural del aprendizaje de Vygotsky (1978) y la visión piagetiana en torno a la construcción del conocimiento (Brooks, 1993; De Vries, 1987), entre otros.


El inicio

Sin darme cuenta va estaba inmersa en lo que yo llamaría la fase experimental del proyecto o exploración. Y es que eso es lo que siento que más he hecho, explorar. Claro que de esta exploración he descubierto que lo que pensaban eran conceptos, actividades y tareas muy difíciles para tratarlos con unos niños de primer grado, resultaron de mucho interés y motivación para ellos. " Sra. Carmen Rivera, primer grado, Escuela Maná

Enmarcados en la visión del aprendizaje como un proceso de inquirir, cuando nos planteamos el proyecto de hacer el Museo accesible a las escuelas, comenzamos a discutir cómo hacer para que los maestros pasaran por el mismo proceso, experimentaran del mismo modo que luego experimentarían sus estudiantes. Entendíamos que de igual modo que aprendemos a correr bicicleta, corriéndola; necesitábamos que los maestros se hiciesen preguntas sobre lo que observaban en el Museo. Queríamos, al mismo tiempo que nos replanteáramos las prácticas educativas prevalecientes, que los maestros pasaran por el proceso de investigación al cual el Museo nos invita. Tratamos de afirmar a través de las discusiones que para replantearnos el paradigma del maestro como técnico que nos impone el modelo conductista, necesitábamos mirar nuestras prácticas críticamente. Necesitábamos observar y validar aquellas intuiciones que tenemos cuando uno de nuestros estudiantes entra al salón con un sapo en sus manos y decidimos abandonar la clase del día, porque ante la vida que invade nuestro salón tenemos que rendimos. Porque como afirmaba Celetine Freinet. Ia vida tiene que entrar a la sala de clases.


El trabajo de día a día

Por esta razón no sólo me dediqué a hablar sobre el jíbaro, sino que quise que
los estudiantes se relacionaran más con su historia como pueblo, que fueran a
buscar datos tan recientes como la vida que tuvieron sus abuelos
y que muchos de ellos desconocían. Sr. Juan Zayas Berrios, español-Titulo 1. Escuela Segunda Unidad Lajitas

En este proceso nos embarcamos utilizando como eje-para el cuestionamiento las condiciones del aprendizaje de Brian Cambourne (1988); las posibilidades educativas de entender que nos acercamos al aprendizaje de diversas maneras y que todas tienen igual valor al estudiar la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner (1993) y el acercamiento de Taylor (1986) y Clark (1986) hacia los talentos y la creatividad; la variedad de estrategias para lograr la integración curricular y estrategias para fomentar la evaluación auténtica del proceso y progreso de los estudiantes.

Durante el transcurso del primer año del Proyecto los maestros participaban de talleres y discusiones al mismo tiempo que transformaban sus prácticas educativas. En muchos salones se inició un proceso de negociación con el currículo del Departamento de Educación. Como resultado, los maestros encontraron y desarrollaron variedad de estrategias para integrar el Proyecto y sus fundamentos, al currículo y las exigencias del Departamento. En muchos salones, el Proyecto fue el agente que permitió que maestros y estudiantes exploraran y crearan colaborativamente. El Proyecto fue el salvoconducto para que los maestros hicieran lo que hacía mucho tiempo querían hacer junto a sus estudiantes: jugar, explorar, bailar, cantar, pintar, investigar y crear.


Y colorín, colorado...

Al concluir el primer año del Proyecto, se recogieron muestras de las lecciones que desarrollaron los maestros además de sus reflexiones sobre el Proyecto. Algunos de estos trabajos fueron compilados en un banco de ideas para trabajar el Baúl Artesanal y el Muestrario de Arqueología. Al mismo tiempo, los maestros continuaron trabajando con el Proyecto y se desarrolló un plan para expandir el mismo. En este momento el Proyecto está corriendo en otros distritos escolares gracias a la colaboración de los Centros Culturales pertenecientes al Instituto de Cultura Puertorriqueña. En esta ocasión, los capacitadores de los maestros que se incorporaron al Proyecto, fueron los maestros barranquiteños.


... este cuento no se ha acabado.

A través del baúl viajero se ampliaron mis conocimientos sobre cultura, costumbres ! tradiciones de mi país. Fue una experiencia diferente [... Aquí entendí que mis estudiantes! o tenemos un gran)1 reto por rescatar nuestras costumbres y tradiciones. Raquel Perelez movimiento corporal-primer grado. Escuela Segunda Unidad Lajitas

El Proyecto Educación para un nuevo Siglo nos plantea una revisión de nuestras prácticas educativas. Nos impulsa además a desarrollar una mirada hacia el Museo como espacio de diálogo. El Proyecto nos lleva también a valorar lo que somos y nuestras instituciones.

Por otro lado, tenemos que el diálogo entre escuela y Museo no ha sido unilateralmente. Desde el Museo hacia la escuela. Mediante este diálogo, la escuela comienza a aportar a la modificación del Museo. Hasta este momento, se han discutido varias alternativas para transformar el Museo como espacio de conocimiento estático, a uno que fomente la dinamicidad en sus visitantes. Del mismo modo, la escuela también ha sugerido cambios en la operación del Museo para satisfacer de mejor forma las necesidades de los estudiantes que lo visitan. Lo interesante de este Proyecto radica en el diálogo y sus posibilidades, en el proceso de apotestamiento del maestro y del estudiante. En fin, en la construcción de la pedagogía de la esperanza, de la posibilidad (Freire, 1993).


Referencias

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