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Explorando el baúl
viajero: el museo como recurso educativo
Pedro A. Reina Pérez y María
del Rocío Costa
Fijar nuevos horizontes para
nuestras prácticas educativas es uno de los grandes retos
del presente. Alentados por el imaginario de un nuevo
milenio, aspiramos a provocar nuevas ideas ! reflexiones en
torno a la historia y cultura de Puerto Rico, sus aspectos
formativos v sus expresiones contemporáneas, con el
propósito de contribuir a la construcción de un nuevo
pensamiento. El proyecto Educación para un nuevo Siglo,
desarrollado por el Museo de las Américas en el Viejo San
Juan. intenta aportar a esta empresa. '
El museo como espacio cultural donde se forma y reproduce el
conocimiento ha sufrido importantes transformaciones en
décadas recientes. La acumulación y exhibición de objetos
materiales, tanto naturales como artificiales ha sido
consistentemente una de las formas de conocer el mundo. No
obstante, los museos como "vitrinas" o "repositorios"
siempre se han constituido en armonía con los paradigmas
epistemológicos prevalecientes. Los museos poseen una
capacidad particular para adelantar ciertos saberes de
acuerdo a las estructuras y los paradigmas prevalecientes en
su coyuntura (Hooper- Greenhill, 1992). En cada momento el
museo como entidad reproductora de un saber específico ha
revelado tanto sus limitaciones como sus posibilidades,
conforme a las premisas que orientan su práctica.
En años recientes hemos presenciado el reconocimiento del
museo como agente educativo, es decir, como facilitador del
proceso de aprendizaje formal, tanto de las audiencias
escolares como del público en general. Esto es el resultado
de un replanteamiento de la manera en que el museo
interactúa con su público. En el pasado el museo se
consideraba una institución estética, y suincidencia en la
labor escolar era mínima. Esto se debía entre otras razones
a la poca pertinencia de sus colecciones y a su pobre
vinculación con la comunidad.Superar estas limitaciones ha
obligado a realizar un esfuerzo concertado para crear nuevos
modos de adecuar las colecciones museográficas a las
necesidades del público tomando en cuenta nuevos
acercamientos teóricos en torno a la educación. Para ello se
han revisado las formas en que se organizan los espacios del
museo v sus contenidos. v la manera en que se efectúa el
acto de aprendizaje en el mismo.
La construcción de una visión de mundo o de una
manifestación cultural expresada por medio de objetos
representativos, y de su arreglo en el espacio de exhibición
propone al visitante un modo especifico de aprender y un
saber concreto (Pierce, 1994). El visitante comienza
empleando los cinco sentidos para obtener y acumular
información sobre el o los objetos. Esta información es
entonces contrastada con experiencias previas o con las de
otros. Formula hipótesis-y se efectúa deducciones sobre el
significado del objeto y lo ubica en un contexto específico.
Además la experiencia facilita diversos acercamientos al
aprendizaje de destrezas que van más allá del adiestramiento
de los sentidos para incluir el desarrollo de destrezas de
pensamiento y lenguaje (Hooper- Greenhill. 1994). La
experiencia del museo es, como ha señalado Alpers (1991),
una manera de ver y experimentar.
Unión escuela y museo
La visión del proyecto Educación para un Nuevo Siglo parte
de la premisa que el museo es un recurso educativo valioso
dentro del proceso enseñanza aprendizaje. Todos los
elementos que lo componen (los objetos en exhibición, los
textos que los acompañan, los materiales impresos, etc.)
conforman una experiencia educativa potencial. Por tanto, la
manera en que estos son pensados, organizados y presentados
constituyen un esfuerzo concertado por estimular la
construcción de un conocimiento sobre temas concretos.
Tradicionalmente los museos y las escuelas han operado de
forma separada, a pesar de que ambos poseen recursos
valiosos que al combinarse aumentan considerablemente su
pertinencia. El museo ha sido visto como un repositorio de
objetos con un rol pasivo y de poca relevancia. Sin embargo
el peritaje de los curadores, registradores y conservadores
sobre la naturaleza misma de las colecciones es vasto y no
merecería ser menospreciado. Las escuelas por otra parte
poseen en los educadores un amplio peritaje en torno al
proceso de enseñanza que raras veces opera fuera del salón
de clases. La colaboración entre ambas entidades, el museo y
la escuela duplica sus potencialidades. Sumando sus recursos
producen una experiencia educativa con amplias posibilidades.
Educando para un Nuevo Siglo: El Proyecto
El proyecto consiste en el desarrollo de un programa
educativo para las escuelas utilizando el museo y sus
colecciones de artes populares de Puerto Rico y América
Latina, junto con la de arqueología de Puerto Rico como
elemento central para la labor docente en el salón de clases.'
Para ello se han elaborado dos componentes: un baúl
itinerante sobre cada tema. cuyo contenido incluye réplicas
de diferentes objetos exhibidos en el Museo, y un banco de
ideas que ofrece material de trasfondo actividades que
pueden ser insertadas en el currículo de diferentes maneras,
y niveles escolares. La elaboración de baúles viajeros,
cargados con objetos originales y réplicas de las
colecciones del Museo de las América es una manera de
transportarlos fuera de los límites físicos de la
institución.' Permite además que los objetos sean
manipulados y estudiados con detenimiento. Esto representa
una ruptura con la experiencia museográfica tradicional cuyo
centro radica en el acto de observar.
Por otro lado a través del estudio de sus respectivos temas,
el Proyecto pretende explorar el papel histórico y cultural
de Puerto Rico en el Caribe y las Américas. Algunas
preguntas que encauzan este objetivo son: ¿cómo se conjugan
los elementos tainos, africanos y españoles en la sociedad
puertorriqueña? ¿Cómo se han integrado a la cultura
contemporánea? ¿Cómo se inserta Puerto Rico. a partir de
estas experiencias, en el contexto caribeño y hemisférico?
Conceptualmente el programa funciona en tres etapas. La
primera consiste en una pre-visita, en la que el baúl viaja
a la escuela. De esta forma el baúl funciona como un recurso
para enfocar y estimular la atención y el interés de los
estudiantes. Un énfasis particular es la formulación, entre
los participantes, de preguntas de investigación en tomo a
los materiales y los temas representados en el baúl. Junto
con esto se prepara un plan para dirigir la visita al Museo.
Corresponde al maestro definir su estrategia, utilizar la
guía como recurso, o diseñar y ejecutar el plan
correspondiente para aprovechar esa oportunidad. La duración
de la visita del baúl queda a discreción del maestro.
La segunda fase ocurre con la visita de los estudiantes al
Museo. Allí ejecutan el plan inquisitivo previamente
diseñado, aprovechando los textos de información que
acompañan las exhibiciones, los audiovisuales y los
guíascustodios del Museo. En ocasiones especiales el Museo
facilita la presencia de un especialista en alguna de las
áreas temáticas para asistir a los participantes en la
exploración de los temas de interés.
La tercera fase o post-visita, se efectúa nuevamente en el
salón de clases. El maestro tiene a su disposición varias
posibilidades. Podría implementar alguna de las actividades
propias a esta fase contenida en el banco de ideas, e
inclusive volver a utilizar los baúles viajeros en el salón.
Igualmente podría diseñar su estrategia particular de
enseñanza a partir de la experiencia de la visita.
A través de los dos años de funcionamiento del Proyecto,
cada maestro ha escogido. Según la cultura de su sala de
clases, el proceso de implementación del mismo. Este
Proyecto ha probado ser uno flexible e innovador pues a
pesar de que inicialmente se consideró su implementación
para los niveles intermedio y superior, la práctica ha
comprobado que el mismo se adapta a todos los niveles y
materias de la escuela. Entre los docentes que han formado
parte del mismo encontramos desde maestros de primer grado
hasta maestros de escuela superior que ofrecen el curso de
cooperativismo, pasando por maestros de cuarto a sexto que
ofrecen inglés como segundo idioma.
Experiencias de un proceso
¿...¿qué hacer con tantas ideas en jun salón de primer grado
donde se supone
que hay que dedicar la mayor parte del tiempo a lograr que
todos lean y escriban
correctamente? Sra. Carmen Rivera, primer grado, Escuela
Maná
La tensión que expresa Carmen en este pasaje tomado de sus
reflexiones iniciales sobre el Proyecto, ejemplifica dos
acercamientos hacia el oficio del maestro, hacia la
pedagogía. Por un lado tenemos un currículo que se nos
impone, por el otro, aquello que reconocemos desde nuestra
práctica como docentes que constituye el verdadero
aprendizaje. Encontramos la tensión entre una visión del
docente como artista, opuesta a la visión del docente como
técnico.
El docente técnico recibe un currículo y cumple con éste. La
evaluación de su trabajo recae en el logro de que sus
estudiantes dominen las destrezas del currículo. El docente
técnico sigue la Guía del Maestro del Programa escolar en el
cual se desempeña. Ésta, para el beneficio de los docentes,
contiene ya diseñados los objetivos, las actividades y la
evaluación de los estudiantes.
Por otro lado, el docente artista es un creador. Este
maestro crea en colaboración con sus estudiantes. El
ambiente educativo en el cual trabaja verdaderamente
responde a las necesidades de sus estudiantes porque el
mismo es creado junto a ellos. Este maestro y sus
estudiantes se embarcan en el proceso continuo de construir
el conocimiento. El maestro artista no tiene un currículo
que se le impone en el DIA a día. El currículo surge, llega
al ambiente educativo cuando desde el primer día de clases
llegan sus estudiantes. El objetivo del maestro artista no
es el logro de destrezas aisladas ordenadas jerárquicamente.
Sus objetivos se desprenden de sus estudiantes: de sus
necesidades fortalezas e intereses.
Asumiendo estos dos polos, el Proyecto Educación para un
nuevo Siglo se enmarca en la visión humanista-constructivita
del docente como artista. Sus fundamentos teóricos y
metodológicos van desde la discusión en torno a la pedagogía
critica de Freire (1993, 1988), Giroux (1989) y Apple
(1983), hasta los planteamientos sobre las inteligencias de
Gardner (1993), el aspecto sociocultural del aprendizaje de
Vygotsky (1978) y la visión piagetiana en torno a la
construcción del conocimiento (Brooks, 1993; De Vries,
1987), entre otros.
El inicio
Sin darme cuenta va estaba inmersa en lo que yo llamaría la
fase experimental del proyecto o exploración. Y es que eso
es lo que siento que más he hecho, explorar. Claro que de
esta exploración he descubierto que lo que pensaban eran
conceptos, actividades y tareas muy difíciles para tratarlos
con unos niños de primer grado, resultaron de mucho interés
y motivación para ellos. " Sra. Carmen Rivera, primer grado,
Escuela Maná
Enmarcados en la visión del aprendizaje como un proceso de
inquirir, cuando nos planteamos el proyecto de hacer el
Museo accesible a las escuelas, comenzamos a discutir cómo
hacer para que los maestros pasaran por el mismo proceso,
experimentaran del mismo modo que luego experimentarían sus
estudiantes. Entendíamos que de igual modo que aprendemos a
correr bicicleta, corriéndola; necesitábamos que los
maestros se hiciesen preguntas sobre lo que observaban en el
Museo. Queríamos, al mismo tiempo que nos replanteáramos las
prácticas educativas prevalecientes, que los maestros
pasaran por el proceso de investigación al cual el Museo nos
invita. Tratamos de afirmar a través de las discusiones que
para replantearnos el paradigma del maestro como técnico que
nos impone el modelo conductista, necesitábamos mirar
nuestras prácticas críticamente. Necesitábamos observar y
validar aquellas intuiciones que tenemos cuando uno de
nuestros estudiantes entra al salón con un sapo en sus manos
y decidimos abandonar la clase del día, porque ante la vida
que invade nuestro salón tenemos que rendimos. Porque como
afirmaba Celetine Freinet. Ia vida tiene que entrar a la
sala de clases.
El trabajo de día a día
Por esta razón no sólo me dediqué a hablar sobre el jíbaro,
sino que quise que
los estudiantes se relacionaran más con su historia como
pueblo, que fueran a
buscar datos tan recientes como la vida que tuvieron sus
abuelos
y que muchos de ellos desconocían. Sr. Juan Zayas Berrios,
español-Titulo 1. Escuela Segunda Unidad Lajitas
En este proceso nos embarcamos utilizando como eje-para el
cuestionamiento las condiciones del aprendizaje de Brian
Cambourne (1988); las posibilidades educativas de entender
que nos acercamos al aprendizaje de diversas maneras y que
todas tienen igual valor al estudiar la teoría de las
inteligencias múltiples de Howard Gardner (1993) y el
acercamiento de Taylor (1986) y Clark (1986) hacia los
talentos y la creatividad; la variedad de estrategias para
lograr la integración curricular y estrategias para fomentar
la evaluación auténtica del proceso y progreso de los
estudiantes.
Durante el transcurso del primer año del Proyecto los
maestros participaban de talleres y discusiones al mismo
tiempo que transformaban sus prácticas educativas. En muchos
salones se inició un proceso de negociación con el currículo
del Departamento de Educación. Como resultado, los maestros
encontraron y desarrollaron variedad de estrategias para
integrar el Proyecto y sus fundamentos, al currículo y las
exigencias del Departamento. En muchos salones, el Proyecto
fue el agente que permitió que maestros y estudiantes
exploraran y crearan colaborativamente. El Proyecto fue el
salvoconducto para que los maestros hicieran lo que hacía
mucho tiempo querían hacer junto a sus estudiantes: jugar,
explorar, bailar, cantar, pintar, investigar y crear.
Y colorín, colorado...
Al concluir el primer año del Proyecto, se recogieron
muestras de las lecciones que desarrollaron los maestros
además de sus reflexiones sobre el Proyecto. Algunos de
estos trabajos fueron compilados en un banco de ideas para
trabajar el Baúl Artesanal y el Muestrario de Arqueología.
Al mismo tiempo, los maestros continuaron trabajando con el
Proyecto y se desarrolló un plan para expandir el mismo. En
este momento el Proyecto está corriendo en otros distritos
escolares gracias a la colaboración de los Centros
Culturales pertenecientes al Instituto de Cultura
Puertorriqueña. En esta ocasión, los capacitadores de los
maestros que se incorporaron al Proyecto, fueron los
maestros barranquiteños.
... este cuento no se ha acabado.
A través del baúl viajero se ampliaron mis conocimientos
sobre cultura, costumbres ! tradiciones de mi país. Fue una
experiencia diferente [... Aquí entendí que mis estudiantes!
o tenemos un gran)1 reto por rescatar nuestras costumbres y
tradiciones. Raquel Perelez movimiento corporal-primer grado.
Escuela Segunda Unidad Lajitas
El Proyecto Educación para un nuevo Siglo nos plantea una
revisión de nuestras prácticas educativas. Nos impulsa
además a desarrollar una mirada hacia el Museo como espacio
de diálogo. El Proyecto nos lleva también a valorar lo que
somos y nuestras instituciones.
Por otro lado, tenemos que el diálogo entre escuela y Museo
no ha sido unilateralmente. Desde el Museo hacia la escuela.
Mediante este diálogo, la escuela comienza a aportar a la
modificación del Museo. Hasta este momento, se han discutido
varias alternativas para transformar el Museo como espacio
de conocimiento estático, a uno que fomente la dinamicidad
en sus visitantes. Del mismo modo, la escuela también ha
sugerido cambios en la operación del Museo para satisfacer
de mejor forma las necesidades de los estudiantes que lo
visitan. Lo interesante de este Proyecto radica en el
diálogo y sus posibilidades, en el proceso de apotestamiento
del maestro y del estudiante. En fin, en la construcción de
la pedagogía de la esperanza, de la posibilidad (Freire,
1993).
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