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El Proceso de Cambio
de la Escuela Intermedia: Hacia un Modelo Transformativo
para crear una Comunidad de Aprendizaje
Dr. Jorge A. Maldonado
Introducción
Este estudio descriptivo de la literatura relacionada con la
escuela intermedia se desarrolla tomando como base la
ponencia, que preparara el autor para la Cámara de
Representantes del Gobierno de Puerto Rico en reacción a la
Resolución # 1135 del 6 de mayo de 1997, en la cual se
propone realizar una investigación de la situación actual de
la Escuela Intermedia en el Sistema de Educación Pública y
Privada de Puerto Rico para su atención inmediata.
Se incluye una revisión de la literatura en el área,
situación actual de la escuela intermedia, necesidad de
cambio, hallazgos más significativos de la literatura, un
modelo de naturaleza transformativa para el proceso de
cambio hacia una comunidad de aprendizaje, conclusiones,
recomendaciones, referencias citadas y se incluyen las
direcciones de la “internet”.
Situación Actual de la Escuela Intermedia
El cambio de una sociedad industrializada hacia una
tecnológica y de informática ha resultado en el deterioro
físico y social de varias de las estructuras básicas de
nuestra sociedad. El énfasis en los avances tecnológicos y
el abandono del ser humano han generado una visión y
prácticas más individualistas y menos orientadas al servicio
y al mejoramiento de la calidad de vida (George & Alexander,
1993; George, Stevenson, Thomason & Beane, 1992).
En este entorno, la escuela como entidad social que persigue
el desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida de todos
los seres humanos ha sido impactada significativamente por
los cambios sociales que ha experimentado nuestro país
durante las décadas finales de este milenio (George &
Alexander, 1993; George, Stevenson, Thomason & Beane, 1992).
Como resultado, la educación pública y privada de nuestro
país se encuentra en un periodo de crisis y cambio. Uno de
los niveles que menos atención ha recibido durante los
últimos años, lo es el intermedio. Es aquí donde se
transforma al niño que se encuentre en desarrollo para darle
las bases y la dirección hacia el hombre del futuro (George
& Alexander, 1993; George, Stevenson, Thomason & Beane,
1992).
El estudiante de escuela intermedia se encuentra en el
epicentro de una de las etapas más críticas del desarrollo
humano, la adolescencia. Esta etapa es de transición, en la
cual los adolescentes experimentan cambios significativos en
su desarrollo físico, social, emocional y cognoscitivo. Los
cambios manifiestos y observables, incluyen: crecimiento de
las extremidades, del cráneo, de la actividad glandular y
hormonal, metabolismo acelerado y manifestación de emociones
y cambios drásticos en el comportamiento, entre otros (IREI,
1995; George & Alexander, 1993; George, Stevenson, Thomason
& Beane, 1992).
La naturaleza, necesidades y diversidad de esta población
estudiantil los ubica en una situación vulnerable. Por lo
que están continuamente expuestos a confrontar serios
problemas de naturaleza social debido a la falta de una
educación que responda a sus necesidades (IREI, 1995: George
& Alexander, 1993; George, Stevenson, Thomason & Beane,
1992).
Estudios realizados en Puerto Rico y Estados Unidos revelan
que los grados 6, 7,8 y 9 son cruciales en la formación
presente y futura del adolescente. Se estima que dos de cada
tres jóvenes abandonan la escuela en o antes de entrar al
nivel intermedio. Entre algunas de las causas para tan
alarmante índice de deserción escolar se encuentran:
divorcios, alcohol y drogas, conflictos familiares,
violencia doméstica, maltrato de menores, problemas de salud,
mental e impedimentos y otros (Allen & Stevens, 1998; IREI,
1995; George & Alexander, 1993; George, Stevenson, Thomason
& Beane, 1992; Irvin, 1992).
Una encuesta realizada en Puerto Rico a maestros del nivel
intermedio encontró que 60% de los maestros encuestados
indicó no tener deseos de trabajar en este nivel, 50%
prefiere el nivel elemental o superior, 65% señaló que
trabajan en el nivel intermedio por no tener otras opciones
(IREI, 1995; El Nuevo Día, 12 nov. 1995; Brolin, 1995).
Otros estudios han encontrado un conglomerado de
características y problemas relacionados con el proceso de
enseñanza y aprendizaje en la escuela intermedia. Entre las
características de los adolescentes de escuela intermedia
figuran: bajo aprovechamiento académico, dificultad con el
nivel de complejidad de las materias, problemas de
comportamiento/disciplina, hijos de padres desertores,
delincuencia juvenil, falta de motivación, factor
socioeconómico, problemas de salud física, mental y otras
condiciones, movilidad de escuelas, insatisfacción escolar,
problemas de alcohol y drogas (Allen & Stevens, 1998; Brolin,
1995; IREI, 1995; George & Alexander, 1993; George,
Stevenson, Thomason & Beane, 1992; Irvin, 1992; Nuevo Día,
12 de nov. 1995).
Estos hallazgos de los problemas de la escuela intermedia
son el resultado de los procesos, procedimientos y prácticas
inapropiadas que se llevan a cabo en este nivel. A saber,
falta de programas de prevención de la deserción escolar, de
un currículo y programa de clases apropiado que responda a
las necesidades de los estudiantes, una transición de
programas y servicios, articulación e integración entre el
nivel elemental, intermedia, superior y el mundo del trabajo,
actividades de aprendizaje relevantes a la vida diaria y
problemas sociales que confrontan los adolescentes de hoy
día y demasiados estudiantes por clase (Allen & Stevens,
1998; Brolin, 1995; IREI, 1995; George & Alexander, 1993;
George, Stevenson, Thomason & Beane, 1992; Irvin, 1992;
Nuevo Día, 12 de nov. 1995).
Necesidad de una Nueva Escuela Intermedia
La situación antes expuesta debe servir como marco de
referencia para el desarrollo de un proceso de cambio. Este
proceso debe comenzar con un análisis reflexivo de todo el
problema, causas y consecuencias. Como parte de este
análisis, es de igual importancia considerar los movimientos
y esfuerzos a nivel mundial en torno a la educación pública
y privada.
Entre algunos de los movimientos y esfuerzos más
significativos podemos citar: 1) globalización, 2) reforma
educativa, 3) legislación que promueven la transición de la
escuela hacia la vida adulta, la integración de un currículo
orientado hacia el mundo del trabajo, la colaboración,
consulta y esfuerzos interagenciales entre el mundo
empresarial, la escuela y la reforma social y laboral, 4)
énfasis en tecnología, ciencias y matemáticas, 5) el Acta de
Metas 2000, 6) conflictos de trascendencia mundial, 7)
esfuerzos integrales para el desarrollo de comunicación de
aprendizaje (Allen & Stevens, 1998; Brolin, 1995; IREI,
1995; George & Alexander, 1993; George, Stevenson, Thomason
& Beane, 1992; Irvin, 1992; Nuevo Día, 12 de nov. 1995).
La consideración minuciosa de la situación actual de la
escuela intermedia, los esfuerzos y movimientos a nivel
mundial deben servir de fundamento para el proceso de cambio.
El considerar que la eliminación o fusión de este nivel con
el elemental o el superior no resolverá el problema. Por el
contrario, los resultados podrían ser inesperados y afectar
la estabilidad de todo el sistema educativo (Allen &
Stevens, 1998; Brolin, 1995; IREI, 1995; George & Alexander,
1993; George, Stevenson, Thomason & Beane, 1992; Irvin,
1992; El Nuevo Día, 12 de nov. 1995).
La Fundación de Puerto Rico en su Proyecto de Iniciativa
para la Renovación de la Escuela Intermedia (IREI) ha
sentado las bases para el proceso de cambio. Durante varios
años, IREI se ha dedicado a trabajar y experimentar de cerca
con un grupo de escuelas intermedias que han comenzado ese
proceso de cambio. En las escuelas participantes, se observa
un proceso de cambio y desarrollo de estructuras
tradicionales y poco flexibles a estructuras abiertas y
colaborativas. Escuelas en las que el cambio se centra en el
modelo del filósofo John Dewey basado en Reflexión,
Transformación y Acción (Allen & Stevens, 1998; Brolin,
1995; IREI, 1995; George & Alexander, 1993; George,
Stevenson, Thomason & Beane, 1992; Irvin, 1992; Nuevo Día,
12 de nov. 1995).
Como resultado de este proyecto piloto de naturaleza
longitudinal, IREI, la Asociación Nacional de Escuelas
Intermedias (National Middle School Association) y otras
fuentes de la literatura relacionada han establecido unos
principios guías para el proceso de cambio en la escuela
intermedia. Estos principios y hallazgos investigativos
proveen las bases para el modelo de escuela intermedia
propuesto en este artículo. Observemos cuáles son estos
principios:
-
La escuela como comunidad
de aprendizaje con una estructura y organización
flexible e innovadora en el día a día.
-
Un currículo integrado,
integrador y basado en la experiencia, naturaleza y
necesidades de los estudiantes y su entorno social.
-
Un proceso de enseñanza y
aprendizaje interactivo, cooperativo, centrado en el
estudiante y en el cual los estudiantes toman parte
activa y directa.
-
Integración de la familia
y la comunidad a la vida de la escuela y el entorno
social.
-
Sistemas de apoyo y
servicios integrales para los estudiantes, su familia y
comunidad.
-
Formación profesional
continua en el escenario educativo.
-
Transición desde
preescolar hasta la vida adulta.
-
Articulación, colaboración,
consulta y trabajo en equipos interdisciplinarios y
transdisciplinarios para el desarrollo total del
estudiante.
-
Avaluación y evaluación
continua en la vida del estudiante.
-
Organización y
administración compartida a través de un liderazgo
transformativo de todo el personal. (Allen & Stevens,
1998; Brolin, 1995; IREI, 1995; George & Alexander,
1993; George, Stevenson, Thomason & Beane, 1992; Irvin,
1992; Nuevo Día, 12 de nov. 1995).
Los componentes y procesos del
modelo de escuela intermedia propuesto se describen a
continuación:
-
Equipo Inter o
Transdisciplinario a nivel de escuela. Este equipo debe
estar compuesto por el director escolar, maestros,
estudiantes, padres, personal de apoyo y otros. La
función principal del equipo es trabajar en colaboración
y consulta para el diseño, desarrollo del proceso
enseñanza-aprendizaje y todo lo relacionado con éste. El
equipo será responsable del desarrollo e implantación de
todos los componentes y procesos que siguen.
-
Avaluación de los
estudiantes inicial (diagnóstica) y continua (formativa).
El equipo inter o transdisciplinario debe programar los
servicios de avaluación formal e inicial que sean
necesarios. Esto implica que los estudiantes deben ser
evaluados por especialistas en las áreas que así lo
requieran. Además, deben programar los procedimientos e
instrumentos que se utilizarán para la avaluación
continua del proceso. Ejemplos: Portafolios, rúbricas y
otros.
-
Establecer las
potencialidades y necesidades de los estudiantes.
Utilizando los resultados del proceso de avaluación
inicial el equipo en coordinación con el resto del
personal escolar debe desarrollar un perfil global e
individual de cada estudiante. Este perfil debe servir
como base para todos los procedimientos que se
implantarán en la escuela.
-
Diseño de un Currículo
Integral, Personalizado y Diferenciado. Utilizando los
perfiles individuales y colectivos de los estudiantes se
desarrolla un currículo integral a base de unidades
temáticas o a base de problemas que respondan a las
potencialidades y necesidades. Este currículo debe
reflejar el proceso de enseñanza y aprendizaje que se
implantará con cada estudiante. También debe integrar
las áreas curriculares de acuerdo con los intereses y
perspectivas futuras de cada estudiante y su
colectividad. El currículo debe proveer e incluir temas
como: maltrato de menores, presión de grupos, educación
sexual, violencia doméstica, matrimonio y vida familiar,
planificación familiar, planificación de carreras y
estudios, abuso de alcohol y drogas, deserción escolar,
negociación colectiva, delincuencia juvenil, conflictos
familiares, destrezas sociales y tutorías, entre otros.
-
Servicios de Transición y
Sistemas de Apoyo para los Estudiantes. Como parte del
currículo se deben integrar todos aquellos servicios y
sistemas de apoyo necesarios para garantizar el éxito de
los estudiantes. Esto incluye la implantación de un
proceso articulado de transición desde preescolar hasta
la vida adulta. Este proceso se debe orientar hacia el
desarrollo personal y vocacional de cada estudiante,
tomando en cuenta sus potencialidades, necesidades y la
relación de éstas con el mundo del trabajo y la vida
futura. La articulación de la transición debe proveer
para todos los cambios que el estudiante experimente en
su experiencia educativa. Lo que incluye de preescolar a
elemental, elemental a intermedia, intermedia a superior
y superior al mundo del trabajo, estudios
postsecundarios y la vida adulta.
-
Presupuesto, Recursos,
Materiales, Administración, Liderazgo y Otros. El equipo
inter o transdisciplinario debe desarrollar un
presupuesto de trabajo para ser distribuido de acuerdo
con la disponibilidad de fondos y las necesidades de
mayor prioridad en el núcleo escolar. Éste debe proveer
para la atención primordial del proceso enseñanza y
aprendizaje en el salón de clases. A base de este
proceso los recursos y materiales deben responder al
principio básico de las prioridades y necesidades de la
población escolar. La administración debe caracterizarse
por un liderazgo compartido y transformativo que sea
ejercido en partes proporcionales por todos los miembros
del equipo y que facilite los procesos de cambio y
transformación necesarios.
-
Implantación, Cambios,
Ajustes y Participación de toda la Comunidad. El equipo
y el resto de la comunidad escolar debe participar
activamente de todo el proceso para garantizar la
implantación y que los cambios y ajustes necesarios
puedan lograrse en la marcha.
-
Evaluación Final (sumativa)
del Proceso para continuar el ciclo y comenzar en el
componente # 2. Los componentes y procesos de este
modelo deben ser evaluados en su totalidad para
determinar su eficacia. De esta manera, se podrá
desarrollar un proceso cíclico e integral que se
retroalimenta de la implantación para atender las
necesidades de la población a la que sirve. (Miller,
Shambaugh, Robinson & Wimberly, 1995; Muth & Alvermann,
1992; Penn & Williams, 1997; Watson, 1999; Yatvin, 1995)
Para lograr un proceso de
cambio eficaz mediante la implantación de un modelo
transformativo que cree una comunidad de aprendizaje es
imperativo comenzar con la preparación del personal escolar.
El componente de preparación de personal de escuela
intermedia debe dirigirse a la implantación de una
certificación de maestros para el nivel intermedio que
responda a la naturaleza y necesidades de esta población. La
literatura sugiere un perfil del educador de escuela
intermedia que incluye las siguientes competencias:
-
Identificar la naturaleza,
necesidades y características de los jóvenes del nivel
intermedio.
-
Aplicar los principios
filosóficos y teóricos del desarrollo humano al nivel
intermedio.
-
Integrar el proceso de
enseñanza y aprendizaje al desarrollo personal,
académico y vocacional del adolescente.
-
Promover el desarrollo de
comunidades de aprendizaje.
-
Integrar a la familia y la
comunidad al proceso educativo.
-
Desarrollar sistemas
efectivos de apoyo y servicios relacionados para los
adolescentes del nivel intermedio.
-
Diseñar currículo basado
en las potencialidades, necesidades, intereses,
características individuales y colectivas de los
adolescentes.
-
Integrar al currículo las
diversas disciplinas.
-
Trabajar en equipos inter
y transdisciplinarios que promuevan la colaboración,
consulta y apoyo entre todo el personal de servicio al
estudiante.
-
Aplicar estrategias de
individualizar enseñanza y aprendizaje cooperativo.
-
Intervenir efectivamente
con la solución de conflictos y situaciones de crisis en
el salón de clases.
-
Incluir y motivar a todos
los estudiantes, específicamente aquellos con
necesidades especiales.
-
Promover y desarrollar
servicios de transición apropiados para cada estudiante
de acuerdo con sus necesidades individuales en cada
etapa del desarrollo educativo.
-
Aplicar estrategias de
avaluación y evaluación que respondan al nivel
intermedio.
-
Realizar experiencias de
campo que permitan la conexión entre la teoría y la
práctica en el salón de clases.
-
Desarrollar destrezas de
investigación en acción para buscar alternativas viables
y que den solución a los problemas emergentes en el
escenario escolar. (Miller, Shambaugh, Robinson &
Wimberly, 1995; Muth & Alvermann, 1992; Penn & Williams,
1997; Watson, 1999; Yatvin, 1995).
Conclusiones y Recomendaciones
En este artículo se ha expuesto la situación actual,
necesidad y justificación para el proceso de cambio de la
escuela intermedia. Se fundamenta la justificación en la
evidencia investigativa que respalda esta necesidad, y la
cual provee las bases conceptuales y operacionales para un
nuevo modelo de escuela intermedia.
Este modelo se nutre de los resultados del Proyecto IREI, el
cual ha demostrado las posibilidades de cambio y renovación
en un grupo de escuelas intermedias exitosas. Luego, se
expone la necesidad de una certificación para maestros del
nivel intermedio. Certificación que debe desarrollarse a
base de un perfil y unas competencias específicas que
respondan a la naturaleza y necesidades del estudiante de la
escuela intermedia.
Para evidenciar la efectividad del modelo propuesto es
necesario desarrollar un proceso en el cual se provea un
diseño de investigación que permita estudiar y validar el
modelo de forma piloto. Finalmente, utilizando los
resultados del estudio piloto se recomienda aplicar el
modelo a un grupo de escuelas que interesen participar en el
estudio para probar su eficacia. Los resultados de la fase
final del estudio deben arrojar información valiosa para la
reconceptualización del modelo a la luz de los hallazgos
investigativos.
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