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El impacto de la
tecnología en el ámbito educativo: Perspectiva de cambio
para el administrador
Nadja Cruz Emmanuelli
En los últimos años, el
Departamento de Educación de Puerto Rico y otras
instituciones educativas invierten grandes cantidades de
dinero para introducir el uso de la computadora y de otra
tecnología al proceso instruccional y administrativo de las
escuelas. Este es un aspecto que va en aumento y las
autoridades escolares le han dedicado un gran esfuerzo. Sin
embargo, mucha gente todavía no entiende cuál es la
importancia de este paso en las instituciones educativas del
país. Ni siquiera los mismos directores de escuelas y muchos
maestros tampoco entienden la razón por la cual se le ha
dado tanta importancia a un proyecto como éste.
El artículo que se presenta a continuación profundiza en
este tema y presenta evidencia de la literatura sobre la
importancia de este proceso y los resultados de otras
iniciativas como éstas en los Estados Unidos. Esta es una
labor que produce grandes cambios en la forma de hacer las
cosas en el ambiente educativo. El director de escuelas es
el responsable de que se introduzca el uso de la tecnología
a la escuela y que ésta se beneficie de la misma para
mejorar tanto el proceso de enseñanza y aprendizaje como la
gestión administrativa.
Comienzos de la computadora en la educación
En la década del 1970, los especialistas en computadoras
insistían en que los maestros aprendieran a utilizar el
programa BASIC como una introducción a la tecnología en la
sala de clases. Los maestros llegaban a sus salones de
clases y no le encontraban uso a lo que habían aprendido,
por tal razón desapareció la iniciativa. En los años 80 y
90, se continúa deteriorando la percepción del uso de la
computadora cuando se establecen programas o sistemas de
computadoras sin acompañarlos de una infraestructura sólida,
en especial, cuando los administradores educativos son los
primeros que no tienen la preparación para trabajar con los
mismos ( Morton, 1996).
En el año académico 1989-90 se realizó una encuesta que tuvo
como muestra a los superintendentes del Sistema Educativo de
Nueva York y Rhode Island. ésta fue coordinada por The
Division of Information Research and Development of the
Putnam/North Westchester Board of Cooperative Educational
Service. La misma evidenció que el 85% de la muestra
desconocía el uso de las computadoras, nunca las habían
usado y no tenían la intención de utilizarlas. El 95% de los
participantes no conocía aspectos educativos sobre el uso de
ésta y no estaban preparados para hacer algo con la carencia
de conocimiento.
En el mismo año, se realizó otra encuesta con 500
universidades de los Estados Unidos que preparan
administradores escolares. La finalidad de ésta era
identificar cuántas están ofreciendo adiestramientos sobre
el uso de la computadora en cursos de educación para
administradores. Sólo el 2% de las universidades incluidas
en la muestra dicen proveer regularmente entrenamientos, el
14 % provee adiestramientos a través de otros departamentos
y el resto no los ofrece. Ninguno provee entrenamiento para
desarrollar currículo basado en el uso de la computadora, y
sólo el 7% de los profesores la utiliza en sus cursos (
Morton, 1996).
Concepción
Morton (1996) encontró que a partir de un editorial que
publicó la American Association of School Administrators en
la revista School Administrator (abril, 1987) se perpetuó el
concepto de la computadora como herramienta útil para los
administradores. A causa de esta concepción, la tecnología
de la computadora se convirtió para los administradores
educativos en una herramienta educativa al igual que los
lápices, los bolígrafos, entre otros. Sin embargo, al
comparar los precios entre unos y otros, las personas que
toman las decisiones rechazaban el uso de la computadora por
lo costoso.
Los sistemas de computadoras en las escuelas tienen que
verse como la creación de un ambiente estructurado y
complejo de aprendizaje para accesar y manipular información.
Según Morton ( 1996), debe ser como una extensión de las
oportunidades para el aprendizaje activo en los educandos.
él comenta que el estereotipo de la computadora como
herramienta es sustituido con la visión de “ computer as
add-on”. Cuando la computadora es vista de esta manera, los
estudiantes perciben el sistema como aburrido ya que su uso
se limita a utilizar un procesador de palabras, un teclado y
la construcción de tablas y gráficas. Esto se añade a que
los que desarrollan currículos continúen implantando
currículos tradicionales fragmentados, basados en materias,
los planes instruccionales enfocados en una disciplina, en
vez de utilizar la computadora como una fuerza para la
integración curricular emulando el mundo real creando un
ambiente en el que las disciplinas se conecten.
La tecnología de la computadora provee un ambiente de
aprendizaje que promueve el crecimiento individual, el
compartir e interactuar en grupo, la selección de
alternativas para proyectos particulares y acceso a
información actualizada. Excluir la tecnología de la
computadora del proceso de planificación, administración e
implantación del currículo y la instrucción es privarse de
los cambios a los que se mueve la educación por mantener los
modelos instruccionales tradicionales ( Morton, 1996). El
ambiente de la computadora tiene el potencial de estimular
el aprendizaje y generar cambios en los maestros y en los
estudiantes ( Bull, Nonis & Becker, 1997). La computadora se
concibe como un símbolo del futuro.
Morton (1996) comenta que muchos administradores escolares
están solicitando que se realicen investigaciones sobre qué
producto se está generando con el uso de las computadoras
para el mejoramiento académico de los estudiantes. éstas no
se han realizado porque saldría a relucir que la mayoría de
las escuelas aún no están desarrollando las destrezas que se
necesitan para participar del uso de la tecnología y que no
reconocen la necesidad que tienen de la misma para el futuro.
Según él, esto muestra la carencia de conocimientos sobre
cómo los ambientes educativos pueden integrar la tecnología
y la concepción que tienen sobre el uso de la computadora.
Si cambiaran de percepción sobre cuál es la finalidad del
uso de estos sistemas podrían ver la importancia que tienen,
el acceso a la información, la comunicación sin fronteras,
la organización de la información y el cambio de roles.
Ejemplo de esto es cuando el maestro se convierte en un
facilitador en el proceso de aprendizaje del estudiante
mientras transcurren una serie de experiencias que por otros
medios sería más difícil lograrlo. Peterson y Facemyer
(1996) comentan que el Internet y otras facilidades
tecnológicas han creado muchos más cambios en la cultura
escolar y el proceso de aprendizaje de lo que se pensaba.
Esto ha abierto el camino a que se conciba la escuela como
un plantel sin paredes.
Política Pública
La carencia de una política pública definida dirigida hacia
el desarrollo de ambientes tecnológicamente equipados causa
que todo tipo de programa de esta índole tenga corta
duración (Crouse, 1997). Morton (1996) ofrece una serie de
ejemplos sobre este tema. California hizo un recorte de
fondos a un programa que llevaba cinco años de implementado.
La finalidad de éste era la integración de la tecnología en
la sala de clases entrenando grupos de apoyo ( Crews & Carr,
1996 ). El sistema educativo de Nueva York ya no quiere
asumir la responsabilidad por el desarrollo y uso de las
computadoras en el ámbito escolar. A consecuencia de esto,
nadie sabe qué hacer. Se han invertido millones de dólares
en centros regionales de entrenamiento por cerca de diez
años y ha producido un cambio en la instrucción que no se ha
medido. En ese año se le estuvo dando importancia a
establecer una red de telecomunicaciones sin haber concluido
la fase anterior. Massachusetts comenzó el desarrollo de un
plan para las escuelas luego de quince años de planificación
por parte de las autoridades escolares.
Motivar y convencer a la facultad de que abandonen las
prácticas tradicionales de instrucción y se lancen a
utilizar nuevas técnicas no es un proceso fácil. Es más
importante crear el cambio que tener sistemas de tecnología
sumamente equipados.
Articular una visión es el primer paso y el más fuerte para
construir una cultura tecnológica para el futuro de la
educación y la tecnología. Es necesario desarrollar los
conocimientos, las destrezas y las actitudes positivas que
ayuden a desarrollar la aceptación, el compromiso y el
potencial para producir este cambio (Rhodes citado en Bull,
Nonis & Becker, 1997 ).
Luego de que se establezca una visión creada y aceptada, el
administrador tiene que liderear a través del ejemplo
(Bennett, 1996). Esto se puede hacer incorporando la
computadora al diario vivir, como por ejemplo, con el uso
del correo electrónico (e-mail) en vez de llenar de papeles
un apartado. El correo electrónico provee comunicación
inmediata con los maestros sobre asuntos importantes y
necesidades. La comunicación aumenta y el papeleo se reduce.
No es solamente proveer un modelo en el cual los maestros
miden su ejecución sino que también provee ayuda para
establecer una política de que la tecnología no es un lujo.
En el desarrollo de estándares a nivel nacional y regional
en ocasiones no se menciona el apoyo al desarrollo de los
ambientes tecnológicos ( Pipho, 1996). Las destrezas que
deben adquirir los graduandos reflejan ser uno de los
mayores focos de atención y en la cual se concentran los
esfuerzos dentro de las reformas escolares. Esto le proveerá
a los egresados destrezas para accesar y manipular sistemas
de información, tener comunicación global, la habilidad de
expandir su creatividad y la habilidad de cuestionarlo todo.
Tena Crews y Sherah Carr (1997) comentan que la Trickum
Middle School en el estado de Georgia comenzó en 1993 un
programa piloto sobre desarrollo tecnológico,
específicamente en redes de trabajo. Parte del plan
tecnológico de la escuela era el crear un documento que
delinea la política del programa (Davies, 1995). Para esto
establecieron las siguientes guías: los estudiantes velarán
por el cuidado y el funcionamiento del equipo, se respetará
el derecho de autor de todo tipo de programa o aplicación,
el trabajo del estudiante será monitoreado y ellos tendrán
la responsabilidad por todo aquello que vean, busquen,
envíen o reciban a través del sistema de telecomunicaciones.
El uso de éste estará limitado tan sólo para trabajos
escolares, respetar la información personal, incluyendo el
correo electrónico de otros, maestros, estudiantes y
administradores, no se compartirán las contraseñas de los
archivos personales o intentar romper los canales de
seguridad establecidos en el sistema.
Los asuntos relacionados a la seguridad ante la utilización
de la tecnología son políticas de aspecto ético como el
manejo del equipo, derechos de autor, seguridad de la
información personal y el uso de las contraseñas . Cada
escuela desarrollará una política para el uso de la red de
comunicación ( Internet Acceptable Use Policy) que requiere
las firmas de los estudiantes, la facultad y los padres para
que quede como evidencia de que todos los que participan de
esta dinámica tienen un compromiso y entienden su
responsabilidad al ser usuarios( Appalachian Educational
Laboratory, 1997).
Líder Educativo
Las oportunidades de que haya programas para el desarrollo
de ambientes tecnológicamente equipados se pierden a niveles
administrativos. La carencia de líderes educativos ha sido
un factor determinante. El liderazgo administrativo tiene
que estar informado y sentirse cómodo con la tecnología,
para que la implantación de un sistema para el uso de la
tecnología en la institución sea efectivo (Bennett, 1996).
Es importante que se reciba orientación antes de que se
adquiera la tecnología para el uso del ámbito escolar, para
que cuando se tengan que tomar decisiones, éstas partan de
una base de datos previamente analizados. El administrador
necesita unas destrezas básicas para asumir el liderazgo
tecnológico (Roberts, 1997).
Muchos de los administradores adquieren sus conocimientos a
través de sus experiencias, algunos son autodidactas, otros
a través de vendedores, personal escolar, asesores o cursos
externos. Se están comenzando a ofrecer cursos
universitarios dirigidos al uso de la tecnología a niveles
administrativos. La gran mayoría de los cursos ofrecidos no
están enfocados a integrar el uso de la tecnología al
proceso instruccional a través del currículo. Existe una
nueva modalidad de exigir cursos de tecnología o
adiestramientos en el uso de la computadora para ofrecer
certificaciones para ejercer como maestros.
Para el administrador escolar las actividades pueden empezar
con atender las responsabilidades administrativas como
desarrollar el plan para el presupuesto, escribir memorandos
y crear el plan estratégico para el desarrollo de la escuela.
Luego se puede aumentar el uso de esta tecnología
relacionando actividades en las cuales la facultad reciba
educación en servicio, una supervisión sistemática de la
labor realizada, el desarrollo de planes tecnológicos o
generar propuestas para adquirir fondos para el desarrollo
tecnológico. El servidor administrativo puede proveer
asistencia en el proceso de supervisión de la facultad y del
personal administrativo atendiendo las necesidades de estos
y teniendo acceso a los archivos de las oficinas centrales.
Las transiciones exitosas ocurren cuando los líderes
articulan y comparten una visión en común, ejemplifican
cambios, educan, apoyan, otorgan poder y comparten la toma
de decisiones y el liderazgo con la facultad y el resto de
la administración (Bennette, 1996).
Sistemas de Información en la Administración
Las transformaciones sociales producidas por los sistemas de
información han sido de tal magnitud, que no se puede pensar
en que vaya a existir una vuelta atrás o el abandono de su
uso. La necesidad de procesar, intercambiar, compartir y
recibir información en forma masiva es inminente y se
satisface gracias a las telecomunicaciones. La revolución
conocida como la Era de la Información o Informática ha
provocado, obligatoriamente, el que se reestructuren todos
los procesos que se realizan en cualquier tipo de empresa (
Niederhauser, 1996). Por consiguiente, hay que replantear la
manera de hacer las cosas en todas las organizaciones,
modificando los procesos y procedimientos en las
instituciones.
Esta reingeniería de procesos va encaminada a mejorar los
procedimientos administrativos. La tendencia actual en las
organizaciones se está orientando a desarrollar una empresa
que limite al máximo el uso del papel. Cualquier operación
es realizada a través un sistema de información (SI). éste
se define como la comunicación electrónica que permite
ampliar o precisar la información disponible sobre
determinada materia. Para los que entienden el lenguaje de
la tecnología, el SI es cualquier tipo de señal transmitida
entre la entrada y la salida de un sistema. Monforte (1994)
define sistema como el modelo de ordenamiento aplicable a
una determinada organización que opera en un entorno
cambiante o conjunto de elementos interrelacionados entre sí
que, si se genera un cambio en uno de éstos, se produce un
efecto sobre uno o varios de los demás elementos que lo
constituyen.
Partiendo de esta definición, Sistemas de Información para
la Dirección o “Management Information Systems” ( MIS) es el
conjunto de medios humanos y materiales encargados del
tratamiento de la información empresarial, mediante la
entrada de datos, su proceso y almacenamiento y posterior
salida. El objetivo de este sistema es el facilitar,
simplificar o realizar automáticamente procesos que
tradicionalmente se realizaban de forma manual (Monforte,
1994). Provee rapidez en la producción, evitando errores y
mejorando la velocidad en la obtención del logro del
objetivo. éste debe proporcionar datos que faciliten la toma
de decisiones y se incremente la calidad de la función
directiva al apoyar cada decisión con información
debidamente presentada y procesada. Es ventajoso en la
gestión de la producción, la logística y el área financiera
porque provee la oportunidad de mayor rapidez en la
operación y proceso de la información, la ausencia de
errores de cálculo, junto con la posibilidad de almacenar
gran cantidad de datos.
El SI debe ser capaz de recibir datos con el menor costo
posible y sin errores, evaluar la cantidad e importancia
relativa de los datos de entrada, procesar la información
sin corromperla y transformarla para que sea útil al usuario,
almacenar los datos de forma que estén accesibles cuando se
requieran y ofrecer la información de acuerdo con las
necesidades del usuario, distribuyéndola de la forma más
conveniente. Los resultados deben llegar siempre a las
personas para las cuales esa información es relevante .
Entre sus características se pueden mencionar las
siguientes:
-
la precisión (que carezca
de errores),
-
la oportunidad (se obtenga
la información en el momento en que se necesita),
-
la capacidad de proceso (proveer
los datos que se demandan en un momento y sin retraso),
-
la concisión (posibilita
la presentación de resúmenes para que la información de
salida sea legible y fácil de manejar),
-
la relevancia (permita
establecer niveles y prioridades en la toma de datos),
-
disponibilidad (que exige
la posibilidad de acceso a la información siempre que
sea necesario),
-
la seguridad (proveer
medios eficaces de protección de la información. La
pérdida de información presenta altos costos y
consecuencias que pueden repercutir en el éxito de una
empresa.
Para evitar el exceso de
información que puede bloquear o dilatar la toma de
decisiones, se han creado equipos y aplicaciones que ayudan
al proceso de toma de decisiones. A esto se le conoce como
un Sistemas de Apoyo a las Decisiones (DSS – Decision
Management System). éste es un sistema informático
interactivo, ya que es un intercambio entre la máquina y el
que decide. Èste ayuda en la toma de decisiones a la hora de
utilizar datos y modelos para resolver problemas no
estructurados. Este sistema se originó y se utilizó en el
Departamento de Defensa de Los Estados Unidos para la
Segunda Guerra Mundial.
Los DSS no sólo buscan los datos que se les solicitan sino
que pueden presentar estadísticas , información de
ordenación, de validación, de actualización, entre otros. Se
distinguen tres tipos de DSS en función de su diseño (
Monforte, 1994):
-
Orientados a los datos-
recuperar, analizar y validar la información contenida
en los datos.
-
Orientados a los modelos-
realizan principalmente simulaciones paramétricas y
ejecutan modelos de optimización y estadísticos.
-
Orientados a la
presentación- denominados también a sistemas de
información ejecutiva (EIS: Executive Information
System), se destacan por su capacidad de generar
gráficas, cuadros comparativos y textos que abrevian las
tareas de presentación de resultados.
Para comenzar cualquier tipo
de desarrollo tecnológico, tiene que haber un análisis
riguroso de las necesidades (Southern Technology Council,
1997). Esto puede ahorrar muchos problemas y gastos
innecesarios. Partiendo de los hallazgos obtenidos a través
del estudio de necesidades se trazará un plan informático de
la empresa a largo plazo. Esto asegura una cierta coherencia
en la adquisición de equipos y aplicaciones. Es
indispensable el difundir a través de la organización la
intención de la dirección de llevar a cabo el proyecto de
integrar un sistema de información a los procesos
administrativos, destacando los objetivos del mismo y los
efectos esperados. Es importante incorporar a los usuarios
en el desarrollo del plan para que consideren que el sistema
es el producto del trabajo de todos.
Antes de la implantación, se requiere la preparación y el
adiestramiento del personal. Los administradores deben
entender las capacidades y limitaciones de la tecnología. A
partir de esto podrán implantar un plan. La adquisición o el
desarrollo de tecnologías de tipo informático sigue el
esquema general siguiente:
-
Definición de necesidades
y requerimientos del sistema no sólo para el presente
sino para el futuro inmediato y remoto (fase de análisis
del problema).
-
Confección del proyecto (fase
de análisis del sistema y diseño).
-
Adquisición y puesta en
funcionamiento de los medios necesarios para la
ejecución (fase de ejecución). Los medios estuvieron
dispuestos en el anteproyecto.
-
Materialización del
proyecto: adquisición de equipos y tecnología;
“hardware”, “software”, instalación física de todos los
elementos, generación o adaptación de las aplicaciones y
programas y corrección de errores detectados (fase de
implantación).
-
Puesta en marcha del
sistema: confección de la documentación, cursos de
formación de usuarios, asignación de prioridad de
trabajo y acceso y establecimiento de estándares de
funcionamiento (fase de posimplantación).
Una vez implantado el proyecto
no se puede olvidar la necesidad de actualizar continuamente
el plan informático. Los sistemas de información que se
incorporan no pueden estar ajenos a estándares de evolución
(Monforte, 1994). Antes de tomar la decisión de incorporar
sistemas de información es necesario realizar un análisis de
riesgos y oportunidades que se pueden presentar. Esto es una
decisión estratégica la que conlleva la adquisición e
integración de equipos humanos, informáticos y de
comunicaciones que hay que hacer ya que contribuye,
significativamente, a mejorar la imagen de la empresa.
Es necesario que los Sistemas de Información pasen por una
auditoría. La Auditoría Informática consiste en una revisión
de todos los elementos de que dispone una empresa en el área
de sistemas de información (Quilan, 1997). Incluye: aspectos
relacionados al “ hardware y software”, las comunicaciones,
el personal de informática y los usuarios, la seguridad,
aspectos organizativos que repercuten en la eficacia de los
sistemas y su rentabilidad y las relaciones entre todos los
elementos citados. Se analizará desde la adecuación de los
sistemas de información a las necesidades actuales de la
empresa; cualitativas y cuantitativas, la concordancia entre
la función informática y la estrategia empresarial, la
inclusión de planes a corto, medio y largo plazo, cantidad
de recursos utilizados y no utilizados y la coherencia y
compatibilidad entre los recursos informáticos (Monforte,
1995).
Planificación
Los directores de las escuelas y otras instituciones
educativas deben ir preparándose para la incorporación de la
tecnología a todos los procesos administrativos de la
institución, en especial al aspecto de la toma de decisiones.
Un nuevo programa basado en la adquisición y uso de la
computadora en el ambiente escolar requiere por lo menos
cuatro años para su implantación, adquisición de fondos y
crear una estructura para mantenerlo actualizado ( Morton,
1996 & Davies, 1995). Para el distrito # 23 de British
Columbia en Canadá, esto fue así (Davies, 1995). La
implantación de la tecnología a todos los niveles escolares
es su meta. Reconocen que el logro con el uso de la
tecnología en sus escuelas integrada a través del currículo
ha sido gracias a la apertura y responsabilidad de los
maestros. Ofrecen unas recomendaciones para el alcance del
éxito en esta empresa de cambio. Según su experiencia es
necesario tener un sistema de información sencillo y
práctico, un sistema tecnológico eficiente y accesible y
recursos humanos de apoyo al maestro a nivel técnico y
educativo. Ayudar a los administradores y a los maestros es
necesario porque éste es un proceso lento. Hay que preparar
a las personas tanto para la posibilidad de lograr la meta
como para el fracaso de la misma, si no ponen de su parte en
la implantación del sistema.
Selección, compra y distribución del equipo y la
preparación de las instalaciones físicas
Una de las prioridades de establecer e implementar un plan
de desarrollo tecnológico es la selección de equipo que
cumpla con la primera y segunda recomendación, mencionada
anteriormente. La toma de decisiones es crítica ya que hay
que considerar el costo que conlleva implantar, mantener y
actualizar todo el equipo para desarrollar un sistema de
información a tono con las necesidades de la población que
tendrá acceso a éste.
Para dar inicio con un programa de desarrollo tecnológico
podría equiparse un salón como laboratorio de equipo
tecnológico. Èste debe proveer para que toda la comunidad
escolar pueda tener acceso igual y regular al equipo,
mientras van consiguiendo los fondos para equipar cada uno
de los salones. Debe contar con computadoras, impresoras,
“scanners”, teléfono, fax, entre otros. Si no se localiza
este salón cerca de la biblioteca, se le debe proveer equipo
tecnológico para ésta. Las oficinas administrativas deben
estar igualmente equipadas.
Para la selección del equipo se necesita asesoría técnica.
Esta persona orientará al personal administrativo que tomará
la decisión de qué equipo se comprará. Hay que evaluar todo
tipo de ofertas. El comercio de equipo tecnológico está
saturado y, por ende, muy competitivo; mucha oferta y mucha
demanda. Hay que tomar en consideración los siguientes
elementos en el momento de seleccionar el equipo, para qué
se va usar , la capacidad de almacenaje (disco duro),
capacidad de procesar grandes cantidades de información (capacidad
RAM), la posibilidad de que se pueda actualizar, que esté
equipada para poder entrar a la red de telecomunicación (velocidad
de procesamiento de información, fax-modem, etc.), que
responda a las necesidades de la población escolar que
participa de una sociedad en constante cambio, entre otros.
La gran necesidad para la educación tecnológica es el acceso
a los recursos tecnológicos. Para esto han determinado un
mecanismo de medición de computadora por estudiantes. En
doce años se ha visto un incremento en el acceso de
computadoras por estudiantes de los Estados Unidos (Hayes y
Bybee, 1995). En 1983-84 había un promedio de 125
estudiantes por una computadora. En 1995, el Quality
Education Database proveyó unas estadísticas que indican que
hay un promedio de una computadora por cada doce estudiantes.
Èste se considera un promedio saludable de acceso.
La estructura física de la institución educativa tiene que
habilitarse para iniciar la implantación de sistemas de
información (Gigli, 1997). Para lograr el propósito
anterior, hay varios factores que se deben tomar en
consideración como por ejemplo: el sistema eléctrico, el
ambiente donde se colocará el equipo, el acceso a la
conexión telefónica, la seguridad del equipo, y el personal
de mantenimiento, entre otros. Es esencial una fuente de
energía que pueda sostener todas las necesidades del equipo
que se añadirá a la planta física. Debe de estructurarse un
sistema de control de polvo fugitivo para que éste no dañe
el equipo. Muchas escuelas están instalando acondicionadores
de aire y adquieren cubiertas plásticas que se les colocan a
cada uno de los equipos. Es necesario que tengan accesibles
equipo de limpieza como lo son las aspiradoras de mano ya
que éstos no pueden limpiarse con agua. La conexión de
cables y una línea telefónica es indispensable para tener
acceso a la red de telecomunicación (computer network) (Renyi,
1997).
La planificación del lugar donde se encuentre el equipo es
vital. éste se debe ubicar en un lugar en el cual se pueda
controlar la temperatura. No puede estar accesible a los
rayos del sol. Si hay problema de vandalismo en la comunidad,
los salones deben de equiparse con equipo de seguridad.
Además contar con un personal diestro que pueda darle
mantenimiento al sistema.
Latimer (1995) menciona algunas reglas para diseñar un salón
que integra la tecnología:
-
No conectar más de ocho
computadoras y un periferal en un tomacorriente de un
circuito de 110 120 watt.
-
No poner las computadoras
cerca de las ventanas expuestas al sol.
-
Espacio suficiente para
trabajar alrededor del equipo.
-
El 10% del equipo debe
estar accesible a estudiantes con necesidades especiales.
-
Seleccionar mobiliario
ajustable para que pueda acomodar personas de distintos
tamaños y condiciones.
-
Todos los cables de
conexión deben estar fuera de la zona de trabajo y
colocada de manera segura.
-
Localizar todos los
periferales en un área accesible ( “scanner” , impresora,
máquina de facsímil, etc…)
-
Almacenar todo el equipo
en un lugar en el que no haya exceso de calor y de
humedad.
-
Colocar los centros de
trabajo de manera tal que tanto la maestra como el
administrador del laboratorio puedan observar las
pantallas de los monitores.
Formación y entrenamiento
Las compañías comerciales están ofreciendo sus servicios al
comprar el equipo, sin embargo, la realidad es que se
necesita personal de apoyo accesible a los usuarios. La
administración escolar está pagando grandes sumas de dinero
a empresas con este objetivo, pero las mismas no tienen el
conocimiento y las destrezas para transferir el uso de la
tecnología a niveles educativos.
Los padres voluntarios han ayudado en muchos aspectos a la
escuela y otros ámbitos educativos. Usar las destrezas y el
interés de los familiares de los estudiantes cuando se
formule e implemente el plan tecnológico de la escuela puede
ayudar al éxito del mismo (Ohlrich, 1996).
Los padres pueden ayudar en el comité de trabajo que
entrenan estudiantes y maestros para el uso de la tecnología
y asesorar a maestros y administradores para el desarrollo
de la planificación tecnológica futura. Según Ohlrich (1996)
un grupo de padres voluntarios en el Condado de County en
Maryland trabajan con un proyecto de actualizar la
tecnología en 55 escuelas a través de un plan llamado
Technology Equalization Plan. éste está estructurado para
tres años. Tiene como meta poner accesible una computadora
por cada diez estudiantes. Además, tiene la intención de
actualizar toda la tecnología existente en las escuelas;
computadoras y equipo audiovisual, añadir catálogos
automatizados y un sistema de circulación para las
bibliotecas escolares y centros de multimedios.
Los padres ofrecen balance y apoyo a muchos comités que
integran el plan tecnológico. Realizan tareas tales como:
desempacar las nuevas computadoras, conectarlas,
identificarlas y prepararlas para el uso en la sala de
clases y otros trabajos que implican un mínimo de destrezas
técnicas que pueden ser facilitadas a través de un corto
entrenamiento.
Se puede invitar a los padres interesados a tomar los
talleres que se le facilitan a la facultad para que ellos
aprendan a utilizar la computadora ya sea si tienen una en
su casa o adquieran destrezas tecnológicas utilizadas en
ámbitos laborales y de empleo. Waterloo Elementary School,
que forma parte de estos distritos escolares, facilita
propaganda anunciando e informando a los padres del
desarrollo del plan tecnológico y cómo pueden participar de
éste. A través de estos mecanismos de comunicación se han
identificado padres que tienen un grado de peritaje que se
le ha hecho el acercamiento y han ayudado en los
entrenamientos que se les proveen a la facultad.
Evaluación y Planificación en Servicio
Un estudio de necesidades debe ser el inicio de cualquier
proyecto. El cambio en esta institución educativa tiene que
responder a lo que este estudio refleje. Si no existe la
necesidad, lo más posible es que el proyecto fracase.
La comunidad escolar necesita inicialmente ser orientado
sobre los beneficios y limitaciones que tendrá la
integración de equipo tecnológico al escenario de trabajo
(Armstrong, Davis & Young, 1996). Luego, debe ofrecerse un
cuestionario para poder determinar cuánto se conoce y con
qué personal diestro se cuenta.
Durante 1994-1995 Ham realizó una investigación con un grupo
de maestros que participaban de un programa intensivo de
desarrollo profesional auspiciado por el Ministerio de
Educación de Nueva Zelandia y el Colegio de Educación de la
Iglesia de Cristo y le planteó la siguiente situación: Si
ellos fueran los directores de sus escuelas, ¿qué podrían
hacer para que sea más fácil a los maestros, el uso de la
información provista por la tecnología para su proceso de
enseñanza-aprendizaje en las escuelas? De la investigación
se desprenden las siguientes recomendaciones:
-
Tener una política pública
clara establecida democráticamente.
-
Garantizar a los maestros
el acceso a nuevos recursos.
-
Proveer apoyo técnico a
los maestros de salón que usan la información
tecnológica en sus programas de enseñanza.
-
Apoyo en el desarrollo
profesional en el uso apropiado de la tecnología.
Estos maestros tienen claro
que extender el uso de la tecnología a través del currículo
puede ser un éxito si se dan los siguientes factores:
-
Cada uno de los maestros
debe tener claro y racionalizado que para el uso de la
tecnología se necesita unas metas curriculares en
particular. Además, se requiere de suficiente tiempo y
oportunidad para familiarizarse con la tecnología y es
indispensable ser asertivo al reclamar los recursos
necesarios para este proceso.
-
Apoyo continuo de expertos
que tengan la responsabilidad de mantener al día toda lo
que conlleva un desarrollo tecnológico educativo.
-
Apoyo continuo a los
directores de escuelas y administradores para que
faciliten la administración del sistema.
En este trabajo, también se
encontró que los maestros tienen nociones claras del uso de
la tecnología en el proceso educativo y que están prestos a
integrarla a la sala de clases, pero tienen sus dudas sobre
el rol que asumirán sobre la participación en la
planificación tecnológica y el apoyo que se les ofrecerá
(Ham,1997).
Presupuesto
Los sistemas escolares siempre tienen sus presupuestos
limitados. No tienen los recursos necesarios para mantenerse
a la par con los cambios sociales. Los superintendentes y
oficiales escolares comentan que la escuela no puede tener
la esperanza de poseer los mismos cambios que una industria
puede realizar (Crews & Carr, 1996). La escuela debe generar
los cambios a la par de la industria porque éstos reflejan
las destrezas que deben poseer los estudiantes cuando
terminan sus estudios y salen a trabajar en éstas.
Muchos administradores se resisten a utilizar parte de su
presupuesto para sustentar programas para el desarrollo
tecnológico que incluyen adiestramientos, actualizar el
equipo, uso de satélite y sistemas de mantenimiento porque
lo consideran un proceso muy costoso (Gigli, 1997).
El presupuesto de la escuela tiene que incluir una partida
para los cambios tecnológicos. El 3% de presupuesto se
considera el mínimo de fondos que se debe utilizar para
mantener la tecnología al día. Los cambios deben ser
graduales y cuidadosamente planificados (Morton , 1996).
El programa “State Responsibility for Student Opportunity”
coordinado por el Council of Chief State School Officers (
CCSSO) provee fondos para financiar el costo de los equipos
utilizados en las escuelas, pero su mayor énfasis es saber
qué progreso están teniendo los estudiantes para alcanzar
los estándares de aprendizaje establecidos en las Metas 2000
(Lewis,1996).
Esta carrera posee el potencial de generar un desastre entre
los maestros, administradores y estudiantes por la falta de
conciencia de la finalidad que tiene la integración de la
tecnología en el ámbito educativo (D’Ignazio,1995). Entrar
en esta carrera por adoptar nueva tecnología, que casi no
hay tiempo para entrenar a los usuarios y cuando se logre ya
se tiene que estar renovando el equipo porque se vuelve
obsoleto muy rápidamente, es consecuencia de este desenfreno
de adquirir tecnología para mantener un “estatus de calidad”.
El aumento en la adquisición y uso de tecnología ha creado
un problema de coordinación de los recursos. Algunos
distritos han intentado resolver el problema asignando la
responsabilidad de coordinación tecnológica a maestros que
son diestros en esta área. Una de las prácticas que más ha
funcionado es la creación de una posición de coordinador
tecnológico, éste debe tener suficientes conocimientos sobre
tecnología instruccional.
Antes de iniciar el proceso de información, hay que saber si
existe en la organización alguien capaz de encargarse de la
transición. De no contar con el personal especializado, lo
mejor es buscar un buen asesor, consultor o experto que
ayude a dar los primeros pasos. Además, se necesita un
encargado de la administración de los sistemas de
información. Este se conoce como el Chief Information
Officer(CIO).
El CIO cumple un papel estratégico en el desarrollo de la
tecnología. Esto ha originado que las responsabilidades que
tenga van dirigidas cada vez más a contenido de
administración y menos de técnica informática. El nuevo
papel exige que sea político, estratega, líder, capaz de
generar, inculcar y transmitir los conceptos recogidos por
el cambio tecnológico ya que él debe ser un innovador, capaz
de anticiparse a las necesidades de la empresa y de sus
miembros, gestor de información, tendrá que integrar los
recursos informáticos y las estrategias de la empresa,
comerciante, proactivo en la identificación de sus
necesidades, activo, dinámico y creativo en la resolución de
los problemas. Se convierte en un asesor del director. Esto
lo obliga a mantenerse continuamente informado y preparado
técnicamente. Es responsable de la informática. Tiene que
asegurar que cumplan todos los sistemas de información de la
empresa: coordinación de los esfuerzos y actividades,
consistencia de la información y los datos y compatibilidad
de las aplicaciones y los equipos.
La entrevista para la selección de este tipo de personal es
crucial para la toma de decisiones a nivel administrativo.
Hay que tener en consideración el liderazgo, la creatividad
e iniciativa, las destrezas de trabajo colaborativo, la
experiencia técnica, el entender el uso de la tecnología en
el ámbito instruccional, el desarrollo profesional y el
conocimiento y experiencia en el uso del Internet (Richard
Alan Smith, 1997).
El cambio en las instituciones educativas
La tecnología tiene el potencial de mejorar el sistema de
educación y el desarrollo personal de los estudiantes
(Ritchie ,1996). Para esto, tiene que establecerse una
dinámica de uso que cree una cultura tecnológica (Hoffman,
1996). Cuban (citado en Davies, 1995) ) atribuye que la
lentitud para la adopción en las escuela de una cultura
tecnológica se debe a sus creencias sobre cómo se aprende y
cómo se debe de enseñar. Los administradores necesitan saber
cómo la tecnología puede reestructurar el proceso de
enseñanza y aprendizaje. En la visión tradicional, la
información se localiza en la mente del maestro, en el salón
y la biblioteca. El estudiante es un mero receptor de
información y el rol del maestro es impartir instrucción.
Esto está cambiando. Ahora, el rol del maestro debe ser el
de ayudar en la búsqueda, análisis, síntesis, articulación y
creación de su propio conocimiento. El confinar el
aprendizaje del individuo a un salón de clases es ir en
contra de la corriente cuando el ser humano aprende en
cualquier lugar y en todo momento.
Una herramienta para desarrollar estos procesos son las
computadoras, las redes de comunicación y las
telecomunicaciones. Los estudiantes pueden crear y compartir
con un sin número de personas y en cualquier rincón del
mundo. Tiempo para practicar, un ambiente de bajo riesgo,
educación individualizada o trabajo en pequeños grupos y la
instrucción diseñada en variedad de estilos de aprendizaje
se debe ofrecer en la medida que sea posible (Hoffman,
1997).
Algunas escuelas han adoptado un modelo en el cual la
tecnología es regulada a través de laboratorios de
computadoras y la tecnología se segmenta prohibiendo la
integración al ambiente instruccional ( Griest, 1996). Como
la tecnología es para colocarla y usarla en los salones, los
administradores y maestros necesitan volver a pensar sobre
el propósito de la escuela y cómo ellos evaluarán el
desarrollo de sus estudiantes. Los administradores realmente
deben desear la integración de la tecnología que necesitan
para lograr estos cambios. Si el maestro se convierte en
administrador de planes de aprendizaje individualizados
existe la necesidad de crear evaluaciones para revisar las
ejecuciones de éstos (Nils S. Peterson y Kevin C. Facemyer,
1996). Tienen que examinar e implementar mecanismos de
avalúo para hacer juicio sobre el desarrollo de los
estudiantes y maestros considerando la cantidad y calidad de
aprendizaje dejando a un lado simplemente los resultados de
pruebas estandarizadas.
La carencia de buenos adiestramientos es uno de los
obstáculos para la integración de la tecnología al currículo.
No sólo la carencia de adiestramientos efectivos afecta este
proceso sino también la carencia de iniciativas para
aprender y la no existencia de mecanismos de apoyo e
incentivos para los maestros y los directores de las
escuelas.
Nuestra sociedad cada vez es más dependiente de la
tecnología. Esto se observa a tal grado, que ya es una
necesidad para poder participar de los cambios en el mundo
moderno. Por consiguiente, se ha creado un debate de la
igualdad de acceso.
La meta de igualdad para todos es una controversia en la
educación (Hayes, 1995). Los administradores necesitan
examinar aspectos de igualdad de oportunidades y aspectos
éticos. La igualdad no es tan sólo tener acceso en salón de
clases para diferentes géneros o personas con necesidades
especiales sino que tienen que considerar que existe
desigualdad en el acceso de tecnología en los hogares de las
familias de diferentes grupos socioeconómicos (Hayes 1995).
En el caso del aspecto ético, los administradores deben
llevar a discusión en los adiestramientos aquellos aspectos
que incluyan el derecho de autor, la privacidad de la
información y la sensibilidad.
Según Hayes (1995), mientras aumentan los niveles de pobreza,
el acceso de tecnología disminuye. El programa de Título I
intenta proveer fondos a estudiantes con deficiencias
académicas y escasos recursos económicos que tengan acceso a
la tecnología, pero lo que se provee no es suficiente para
romper el abismo entre ricos y pobres. Otros programas e
instituciones intentan hacer lo mismo a través de sus
recursos económicos (Carroll, 1997).
Escuelas de una población estudiantil compuesta de niños
pertenecientes a comunidades multiculturales tienen menos
acceso a computadoras (Hayes,1995). La proporción de
estudiantes por computadora es de 11.9:1 cuando la población
multicultural es baja. Cuando los niveles son altos, la
proporción es de 13.9:1 ( informe ofrecido en Quality
Education Data, Inc. National Education Database).
Este mismo informe menciona que la composición étnica
también influye en el porcentaje de computadoras por
estudiantes, cuando la población es afroamericana el
promedio es 13:1 y cuando pertenecen a poblaciones hispanas
la razón de estudiantes por computadora es de 17:1. Por ende,
estos estudiantes salen menos preparados que los otros y sus
oportunidades de estudios posteriores y empleo disminuyen
(Hayes y Bybee, 1995).
Los distritos de las escuelas públicas están aumentando la
conexión de computadoras en redes locales ( Local Area
Networks, LANs) conectados por vía de servidores de
telecomunicaciones (Hayes y Bybee, 1995). La realidad es que
la infraestructura para tener acceso a estos servicios no
está preparada para recibir toda la demanda que se espera en
los próximos años. La gran mayoría de la población tiene
acceso a la tecnología a través de la televisión (Cable TV).
Pero no todos lo tienen por su localización geográfica,
especialmente, para zonas rurales y montañosas. En un
informe de 1994-95 ofrecido por la revista Technology in
Publics School, llamado Quality Education Data comenta que
el 67% a nivel de los distritos y 73% a nivel de escuelas
tienen acceso a estos servicios (Hayes 1995). Se han
colocado antenas satélite para darle acceso a algunas de
estas escuelas que no lo tenían. Esto facilita el proveer
entrenamientos en servicio para maestros y administradores y
ofrecer cursos para los estudiantes en diversas áreas del
saber.
El desarrollo tecnológico ha provisto a los ámbitos
educativos de una serie de posibilidades que antes no tenía.
Las telecomunicaciones han generado una revolución
incalculable en la obtención de información y por ende la
comunicación (Hoffman, 1996). Con el uso de éstas, se están
desarrollando programas educativos que contribuyen a un
cambio de visión de qué es la educación y cómo se desarrolla
ésta. Los Programas de Educación a Distancia (PED) son un
ejemplo de que los ámbitos educativos no se limitan a las
paredes de un plantel.
La educación a distancia (ED) se ha nutrido de la necesidad
de flexibilizar y expandir la educación formal a nuevos
sectores sociales y ha servido de vehículo para la
incorporación de nuevas tecnologías y estrategias
instruccionales. Hezel (1991) comenta que las razones
principales para el desarrollo de este tipo de programas son
la reducción de costo por estudiante e igualdad de acceso a
los recursos.
El objetivo mayor de la educación a distancia es proveer una
enseñanza individualizada e interactiva de calidad que
facilite un dominio adecuado del contenido y un desarrollo
de competencias intelectuales (Hawkes, 1996). Se basa en
principios de la sistematización instruccional y propone un
aprendizaje autónomo efectivo a través de un diseño
instruccional eficiente. No hay “recetas de cocina” para
esto. Cada institución necesita identificar sus fortalezas y
necesidades para desarrollar su modelo (Mathur, 1992 citado
en UMET, 1995).
Entre las estrategias que se utilizan para desarrollar
programas de educación a distancia se encuentran las
teleclases y las teleconferencias. La Universidad
Metropolitana (1995), la cual tiene un programa de educación
a distancia en Puerto Rico que comenzó en el año 1978,
define estos términos de la siguiente manera:
-
Teleclase- es una
transmisión en vivo, por circuito cerrado, de una clase
donde el maestro se encuentra físicamente distante de
los alumnos. Estos pueden interactuar por teléfono, fax
o computadora. Cada centro cuenta con un facilitador o
colaborador que sirve de enlace entre el maestro y los
estudiantes. Se graban las clases en caso de ausencia.
Se utilizan algunas estrategias para facilitar la
interactividad como: pruebas cortas, estudios de casos,
discusión en grupo, paneles, actividades usando el
aprendizaje cooperativo, preguntas, entre otras.
-
Teleconferencias
son programas en vivo, transmitidos y recibidos en
múltiples centros receptores, vía satélite, o producidos
y transmitidos localmente. Los participantes ven y
escuchan a los invitados y pueden hacer preguntas o
comentarios por vía telefónica o por fax. Ahorra tiempo
y dinero al lograr información deseada sin tener que ir
lejos en busca de ésta.
Esto genera que la facultad
enriquezca su experiencia profesional. Hay que adiestrarlos
para que se familiaricen con el medio y por consecuencia
aumente la motivación para explorar nuevas modalidades
educativas. También, el diseño instruccional se verá
afectado. Para esto hay que tener en cuenta la audiencia,
las metas y objetivos, el contenido del curso, las
estrategias, la producción (aspectos técnicos) y la
evaluación (si es o no eficaz).
Existe otro programa llamado Electronic Emissary Project
coordinado por la Universidad de Texas en Austin y fundado
por Texas Center for Educational Technology y JC Penney
Corporation (Ohlrich, 1996). Èste opera desde 1993. Entre
sus ofrecimientos intercalan servicios que ayudan a los
maestros a tener acceso al correo electrónico para
comunicarse con expertos en varias disciplinas. Luego que se
hacen los contactos, los maestros, estudiantes y expertos se
comunican para hacer intercambios para función del
desarrollo curricular a través del equipo electrónico. Este
tipo de intercambio tiene el potencial de ser un proceso de
telementoría (Harris, O’Brian & Rotenberg, 1996). Este
proyecto ha encontrado varias dificultades. Muchas veces
éstas son causadas por la falta de tiempo de las partes
involucradas. Olhrich (1996) menciona que hay ocasiones en
que no reciben respuestas de los expertos y éstos a su vez
comentan que muchas veces no ven un verdadero interés de
ellos para comenzar a llevar estas funciones utilizando el
equipo electrónico.
Antes de comenzar cualquier tipo de proyecto que incluya la
telementoría, deben clarificarse las metas instruccionales
que se desarrollarán. Cuidadosamente se deben de planificar
todos los detalles del proyecto de forma tal de que sean
funcionales incluyendo: las destrezas técnicas necesarias
para poder participar de un tipo de dinámica como ésta y hay
que ser realista y explícito a la hora de establecer el
tiempo y la frecuencia de comunicación estimada. Mucho del
tiempo que los facilitadores ofrecen lo utilizan para ayudar
a maestros y estudiantes a realizar proyectos de
investigación que trazan en sus cursos. A pesar del poco
tiempo, éste se utiliza de la mejor manera proveyendo una
experiencia de peritaje ilimitada.
Los estudiantes y maestros en la Era de la Informática
necesitan ser diestros en hacer conexiones fuera de su
ámbito geográfico. Estos mentores pueden incluir
especialistas en materias y especialistas en aspectos
pedagógicos. El Emisor Electrónico es un esfuerzo de asistir
a maestros y aprendices en canalizar sus necesidades a
través de una herramienta más que facilita lazos de unión
entre los participantes, con el propósito de la
telecolaboración.
Hay aspectos que pueden entorpecer el logro de estas metas.
Las causas están centradas alrededor de una o varias de los
siguientes variables: la carencia de apoyo administrativo,
desarrollo inadecuado del personal administrativo y del
apoyo técnico, baja cantidad, calidad y acceso de tecnología
en la sala de clases, no existe un plan para adoptar o
implementar tecnología en las escuelas, el fallo de nombrar
un coordinador de tecnología para ayudar en el entrenamiento
de los maestros y administrar la tecnología, la carencia de
fondos y personal de mantenimiento del equipo, el avalúo
constante del contenido de lo adquirido a través de métodos
tradicionales y la inercia y el cuestionamiento de los
cambios.
Según Ritchie (1996), la carencia de apoyo administrativo
puede ser la situación más crítica, de todos los aspectos
señalados anteriormente, ya que sin el compromiso de la
administración escolar todo lo demás se verá negativamente
influenciado y no se realizará su implantación. O’Neil
(1995) menciona que otra de las grandes barreras para el
desarrollo de la tecnología en el nivel educativo es el
tiempo: tiempo de entrenamiento, tiempo de compartir las
experiencias con la tecnología. Otro punto crucial es la
generación de recursos y la carencia de dinero es una
constante (Carroll, 1997). Sin embargo, el esfuerzo bien
vale la pena. Las escuelas que puedan actualizarse en
términos del uso de la tecnología verán grandes cambios
tanto en el aspecto académico como en el administrativo.
Para esto se necesita contar con unos directores de escuela
y otros administradores educativos que estén comprometidos
con el cambio y con el uso de la tecnología para traer a las
escuelas a la par con los cambios que están ocurriendo en la
sociedad.
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