El concepto de proficiencia matemática incluye cinco componentes:

  • Entendimiento conceptual (comprensión matemática) – Se refiere a la comprensión de conceptos matemáticos, operaciones y relaciones. Los estudiantes con entendimiento conceptual conocen más que datos aislados y métodos. Entienden por qué una idea matemática es importante y los contextos en que será útil. Un indicador importante de que se tiene conocimiento conceptual es poder hacer diferentes representaciones de una situación matemática.

  • Fluidez en los procesos – Es la habilidad para llevar a cabo los procedimientos de manera flexible, precisa, eficiente y adecuada. Para fomentar este componente, se debe enfatizar en el entendimiento, para luego llegar a los procesos (algoritmos), sino se convierte en una repetición mecánica y sin sentido.

  • Competencia estratégica – Capacidad para formular, representar y resolver problemas matemáticos (solución de problemas). Aunque en la escuela se les provee a los estudiantes problemas para resolver, la dificultad ocurre cuando en la vida cotidiana se les presenta una situación y no saben qué operación/algoritmo necesitarán para obtener la respuesta. Es tener la capacidad de resolver problemas no rutinarios y poder representarlos de varias formas.

  • Razonamiento – Capacidad de pensar lógicamente sobre las relaciones entre conceptos y situaciones, reflexionar, explicar y justificar.

  • Disposición productiva – inclinación habitual para ver las matemáticas como sensatas, útiles y valiosas, junto con la creencia en la propia eficacia para hacer matemáticas.

El National Research Council (NRC, 2001) indica que la proficiencia en matemáticas se puede ilustrar como cinco sogas como se muestra en la siguiente ilustración:

Referencias

Kilpatrick, J., Swafford J., & Findell B. (Eds). (2001). Adding it up: Helping children learn mathematics. National Academy Press.